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viernes, 30 de diciembre de 2011

CRISIS en la Provincia de SANTA CRUZ



Una provincia que sigue signada por la crisis institucional

Santa Cruz - Casi como un karma, las crisis institucionales vuelven cíclicamente a la provincia natal del fallecido Néstor Kirchner, y donde reporta localía Cristina de Kirchner.

Esas tensiones que marcan el duro historial reciente del distrito patagónico anotan una constante: el de las protestas sociales con gremios y sindicatos a la cabeza que, in crescendo y desmadradas, derivan en rupturas en el Gobierno y nuevas urgencias financieras que profundizan la dependencia de los fondos federales.

El explosivo cóctel -que se potencia con la condición de vidriera nacional que reviste la provincia- termina delineando un círculo vicioso del que aún no logran salir los santacruceños.

A principios de 2006, la muerte del policía Jorge Sayago en una revuelta petrolera en Las Heras terminó por empujar a su renuncia al mandatario justicialista Sergio Acevedo, en el marco de graves cortocircuitos con el por entonces presidente Kirchner, a quien acusaba de digitar los hilos provinciales desde la Casa Rosada.

Recambio

En medio de una profunda crisis social y política, meses después siguió el mismo camino su sucesor, Carlos Sancho, lo cual abrió paso a la designación al frente del Ejecutivo de Peralta, por entonces interventor de Yacimientos Petrolíferos Fiscales.

En 2007 Peralta consiguió ser elegido formalmente en las urnas por la ciudadanía, mientras el pasado 23 de octubre obtuvo su reelección ante el radical Eduardo Costa, aunque por un margen dramáticamente acotado, teniendo en cuenta la raigambre kirchnerista de la provincia.

Ese magro resultado -anticipado ya con la derrota legislativa del Frente para la Victoria en los comicios legislativos de 2009- reflejó el impacto en el votante de dos gestiones marcadas a fuego por las protestas de los combativos gremios locales (con los docentes a la cabeza) y de los movilizados petroleros provinciales.

Algunas postales de tono violento bastan para graficar el derrotero santacruceño de los últimos años, como la arremetida del exfuncionario kirchnerista Daniel Varizat sobre docentes que se movilizaban en 2007 en Río Gallegos, a pocas cuadras de un acto en el Boxing Club que significaba el retorno a la provincia del matrimonio Kirchner -él como presidente-, exiliado tras la escalada de revueltas de 2006.

Choques

También alimentan ese historial los enfrentamientos entre dirigentes de la UOCRA -considerada en algunos círculos locales como la fuerza de choque de Peralta- y los maestros.

Y la irracional perpetuación este año de huelgas de docentes y de petroleros que incluyeron piquetes a la producción de hidrocarburos, lo cual terminó por darle el tiro final a las cuentas de Santa Cruz al registrarse pérdidas millonarias en materia de regalías, entre otros ejes.

Precisamente este último escenario derivó en un muy duro paquete de leyes de ajuste que esta semana envió Peralta, paradójicamente, con currículum de gremialista- a la Legislatura.

Muy lejos de la bonanza que parecía augurar la decisión del por entonces gobernador Kirchner de colocar ahorros de Santa Cruz en el exterior, la estrategia de Peralta desató una nueva oleada de protestas y una nueva crisis política con renuncias y quiebres dentro del oficialismo aún con final abierto.



Santa Cruz quedó envuelta en una crisis

La provincia de Santa Cruz vuelve a verse envuelta en conflictos políticos, sociales y sindicales que le complican el panorama al gobernador Daniel Peralta. Al menos tres ministros además del jefe de la Policía, más un puñado de otros funcionarios de segunda línea, habrían renunciado anoche, en rechazo a una ley de emergencia económica y previsional que el mandatario intentó hacer aprobar en la última sesión del año en la Legislatura local, y a la represión que se abatió sobre los sindicatos estatales que se manifestaron en contra del proyecto, dejando al menos veinte heridos. Así, menos de un mes después de asumir su segundo mandato, Peralta parece haber perdido el sostén de buena parte de esa intrincada telaraña que conforma el kirchnerismo santacruceño. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que postergó hasta hoy el viaje que pensaba hacer ayer a El Calafate para pasar Año Nuevo, no hizo declaraciones al respecto.

El panorama al cierre de esta edición era confuso: mientras el gobernador permanecía encerrado en su residencia, en las calles continuaban los disturbios y los manifestantes llegaron a quemar un patrullero en pleno centro de Río Gallegos. Desde el Ejecutivo local buscaban enfriar los ánimos: el ministro de Economía, Ariel Ivovich, anunció a última hora que hoy se depositarán 500 millones de pesos para hacer frente a los aguinaldos que aún se adeudaban a los empleados públicos; también anunciaron una reunión para esta tarde con la Presidenta en El Calafate, aunque desde la Casa Rosada no confirmaron esa información.

Al menos nueve funcionarios de primera y segunda línea habrían abandonado ayer el gabinete del gobernador, entre ellos el ministro secretario, Francisco Anglesio; el de Producción, Jaime Alvarez, y el de Salud, Hernán Martínez Crespo, quien hasta el 10 de diciembre de este mes fuera el vicegobernador de Peralta. También dieron un paso al costado el jefe de policía de la provincia, Jorge Hassan, y el director de Canal 9 de Santa Cruz, la televisión pública provincial, Martín Hernández. El único que confirmó oficialmente este paso fue Alvarez, aunque en Río Gallegos daban por sentados los otros alejamientos.

Algunas de esas renuncias están relacionadas con el distanciamiento formal de La Cámpora respecto del gobierno. “Los compañeros de La Cámpora que estamos en la gestión provincial hemos decidido retirarnos del gobierno provincial”, había anunciado ayer el legislador Matías Bezi, uno de los referentes de ese espacio, que argumentó estar en desacuerdo “con las condiciones en las cuales se prevé que seguirá la situación”, en que “existe un esquema de un espacio político” en el que no se sienten incluidos y, principalmente, en que el gobierno de Peralta “claramente no está alineado con la Casa Rosada”. Aunque no se confirmó, un grupo de siete u ocho legisladores cercanos a la agrupación podrían abandonar la bancada oficialista y hacer un bloque aparte.

La ley de la discordia

“Superación de la situación económica y reordenamiento del Estado” es el nombre que lleva el proyecto que ayer intentó tratar el Poder Legislativo santacruceño por iniciativa del gobernador Peralta y que ahora se encuentra “suspendido indefinidamente”, según fuentes oficiales de Río Gallegos. Allí proponen la declaración de emergencia económica, lo que abre la puerta a una reforma previsional que eleva la edad jubilatoria, altera el 82 por ciento móvil que rige en esa provincia y elimina la mayoría de los privilegios que la destacaban respecto de la legislación nacional. También se suspenden las negociaciones paritarias y se establece el pago a proveedores con bonos a cuatro años.

La medida había sido anunciada por Peralta el martes, en una cadena provincial. En esa ocasión, el mandatario había adjudicado los problemas en las arcas provinciales a los paros del sector petrolero que sufrió en los últimos años. El sindicalismo reaccionó tanto a la medida de fondo como a estas acusaciones: así, la CTA de Santa Cruz, a través de su secretario general, Alejandro Garzón, advirtió que van a “pedir la renuncia” de los funcionarios involucrados en el ajuste y la represión, y le recriminó al gobernador por “echarles la culpa siempre a los trabajadores” ante los problemas financieros.

Bezi, de La Cámpora, atacó en cambio tanto a Peralta como a los gremios estatales: “Lo que sucede hoy en la provincia es producto de la gestión sindical que impuso este gobernador, que no encuentra la salida porque no puede sostener un nivel salarial de determinados sectores que no permiten un financiamiento para que la provincia pueda realizar inversiones. Es el responsable de este descalabro”, señaló.

Hoy llegará a la provincia la Presidenta, que pasará el fin de año en El Calafate rodeada de su familia. Fuentes de la gobernación santacruceña confirmaron que Peralta le pedirá una reunión para decidir su futuro. “Lo que haga depende de si ella le da su apoyo o se lo retira: sin su respaldo no tiene mucho sentido que siga en su cargo”, afirman en el entorno del gobernador. En la Casa Rosada no confirmaron ni desmintieron que se realice la reunión. Además de la posibilidad de que asuma el vice o el diputado Mauricio Gómez Bull, quien lo sigue en la línea sucesoria, anoche comenzó a sonar otra posibilidad: que el ministro de Defensa y ex gobernador de Santa Cruz, Arturo Puricelli, encabece una intervención hasta que se regularice la situación.

FUENTE: www.ambito.com - www.pagina12.com.ar

lunes, 26 de septiembre de 2011

"Quiera el Pueblo Votar" (Pte. Saénz Peña 1912)


Recuerdos de provincias

Carlos Soria logró la gobernación de Río Negro, por una diferencia sideral, superior a sus optimistas predicciones previas y a las encuestas que manejaba. La polarización bipartidista, conforme se esperaba, rompió los relojes y redujo a la irrisoriedad a los demás contendientes. Terminó la hegemonía del radicalismo en la única gobernación que conservó ininterrumpidamente desde 1983.
Para la Casa Rosada, la diferencia entre un radical K (el batido aspirante César Barbeito) y un kirchnerista de la última hora (como Soria) es entre relativa y nula. Su principal objetivo, contar con interlocutores no conflictivos en las provincias, parecía estar garantizado en cualquier caso.
Con la goleada culmina el ciclo de trece competencias provinciales escalonadas. Antes de su comienzo se pensaba que iban a ser un desafío arduo (si no un calvario) para el Frente para la Victoria (FpV). No fue así. El promedio y los distintos escenarios que se fueron suscitando le resultaron muy propicios. También resultaron fructíferos para los oficialismos provinciales, muy reconocidos por sus pueblos.
La seguidilla impactó significativamente en el escenario nacional. A medida que se iba conformando un cuadro muy favorable al kirchnerismo, sus contrincantes fueron mitigando sus ambiciones, desistiéndolas, modificando sus planes, plasmando coaliciones impensadas, zigzagueando.
La participación fue masiva en todos los comicios. La versatilidad de los pronunciamientos populares, otra referencia llamativa. La diferencia entre lo elegido a nivel provincial, municipal y en las Primarias Abiertas nacionales describe una ciudadanía atenta, vivaz y móvil, ya canchera en eso de discernir criterios según el distrito en cuestión.
Repasemos, a modo de precario saldo, algunos números que arroja el maratón, con alta implicación ciudadana y veredictos rotundos. Los datos se refieren al ciclo iniciado en 1983, con la recuperación democrática.
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2

provincias de las 13 que ya votaron, ambas radicales, cambiaron de dueño: la primera y la última del calendario. Catamarca era “UCR estricta”. Río Negro pertenecía al apodado radicalismo “K”.

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gobernaciones “recuperó” el FpV. Parece un sinsentido si se repasa el párrafo anterior, pero la política tiene razones que la matemática no termina de explicar. Catamarca y Río Negro se consiguieron merced a las urnas. La tercera fue Chubut. Ahí primó por un pelito (y con escrutinio escabroso) Martín Buzzi, delfín de Mario Das Neves. Buzzi se pasó a las huestes del FpV, en pos de tener un futuro político viable. Lo resolvió en paralelo con la caída libre de Das Neves, quien retractó entonces su ambición de ser candidato a presidente.

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provincias siguen siendo gobernadas por “terceros partidos”: reeligieron fuerzas que no son ni peronistas ni radicales. Se trata de Neuquén (Movimiento Popular Neuquino); Ciudad Autónoma de Buenos Aires (PRO), Santa Fe (socialismo) y Tierra del Fuego (Partido Social Patagónico).

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linajes políticos se reparten, pues, los 24 distritos. Los cuatro antedichos, el peronismo y el radicalismo. O, por ser ligeramente más precisos, “los peronismos” y “los radicalismos”. La hegemonía justicialista es marcada, el radicalismo sigue segundo (cada vez más distante). Esas son variables firmes, de décadas. Las matizan nuevos colores en los mapas provinciales.

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provincias elegirán presidente y gobernador el 23 de octubre. Todas tienen mandatarios justicialistas. Salvo San Luis, embanderada con los Rodríguez Saá a partir de 1983, se encuadran dentro del FpV.

17

gobernadores, en 1987, fue el mayor acumulado del peronismo (en sus siempre surtidas vertientes). Si batiera a sus adversarios en todas las competencias de octubre, superaría esa valla, trepando a 18.

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provincias, solamente, le quedarán al radicalismo después de ayer: Corrientes (UCR “estricta”) y Santiago del Estero (radical “K”). Se rigen por un calendario diferente al conjunto, consecuencia de intervenciones federales ocurridas años atrás. Por lo tanto, no designan gobernador en 2011.

1987

fue el año en el que el radicalismo quedó con menos gobernaciones. Dos, como ahora. Fue una debacle del gobierno del presidente Raúl Alfonsín contra el ascendente PJ.

8

fue el record radical, durante el mandato del presidente Fernando de la Rúa.

3

provincias podrían mejorar la deprimente marca actual de los boinas blancas, según sus cálculos e ilusiones: Mendoza, La Pampa y Entre Ríos. En todas, el panorama se ensombreció por la gran cosecha de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en las primarias.

1

sola de ellas, máximo, podría recobrar el radicalismo según el ojímetro del cronista, siempre falible. Dado que de pálpitos hablamos, se ahorran detalles.

1

distrito retuvo el PRO, la Capital. Muy buena, aunque con futuro vidrioso, fue su cosecha en Santa Fe. Y zafó en Salta.

1

provincia, “su” Santa Fe, fue el único éxito del socialismo y su único desempeño competitivo.

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veces, como mínimo, se anunció que un resultado provincial anticipaba una caída nacional (inexorable o casi) del kirchnerismo. Alguna vez se puntualizó que lo “hicieron trizas”. Los pronósticos apocalípticos se divulgaron cuando Mauricio Macri goleó en las dos vueltas de la Capital, cuando Juan Manuel Urtubey logró una holgada revalidación en Salta, cuando el socialista Antonio Bonfatti mantuvo el poder en Santa Fe y Miguel del Sel se llevó una carrada de votos (desde entonces, se desconoce su paradero). Y cuando José Manuel de la Sota venció y parió el efímero “cordobesismo”. Esas profecías fueron tapa de diarios, augurios de presidenciables opositores y profecías similares a las de los gurúes económicos del Grupo A.

50,21

por ciento de los ciudadanos avaló a Cristina Fernández de Kirchner en las primarias, resignificando lo sucedido en las provincias, motivando un estado de asamblea y disgregación en sus competidores directos.

1

cronista, el autor de estas líneas, cree que todas las menciones precedentes son muy interesantes y que es peliagudo reducirlas a un balance.
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El sufragio universal y obligatorio, gran conquista de los partidos nacionales y populares, es (antes que una imposición legal) una realidad sociológica. La participación ciudadana en cada convocatoria es masiva, los pronunciamientos opinables, pero jamás indescifrables ni carentes de sentido.
El mapa revela que muchas provincias tienen límites en línea recta, artificios del hombre, ajenos a la naturaleza o la geografía. Sin embargo, cada provincia transformó esa convención en un dato real, moldeó una identidad propia, una historia. Ninguna es idéntica a otra. Ninguna es uniforme en su interior.
La voz del pueblo resonó de modo variopinto, propio de un país federal y pluralista. Dialécticamente, la sociedad prolonga tradiciones y pertenencias. En 2011, sus pronunciamientos sesgaron firmemente a favor de los oficialismos. En 2009 había sacudido al kirchnerismo en buena parte de los distritos, incluyendo la provincia de Buenos Aires. “La gente”, “el pueblo” no repite mecánicamente conductas, se expresa ante cada coyuntura. Su mensaje es soberano, digno de todo respeto y de la mayor atención. No para consagrarlo perfecto, ni para resignar posturas alternativas a las mayoritarias sino, nada menos, para entender de qué se trata.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mi opción K


En los últimos años he llegado a una comprensión de la realidad nacional que ha encontrado expresión en lo que cotidianamente se denomina “kirchnerismo”, entendiéndolo en este sentido: «el kirchnerismo es el nombre que damos provisoriamente a un conjunto de transformaciones que están ocurriendo en la sociedad argentina, y que van a hacer de ella una sociedad mucho mas democrática» según el sociólogo y director de la Biblioteca Nacional, Horacio Gonzalez. Personalmente prefiero la idea del Justicialismo, pero aquí no discutiremos etiquetas, evidentemente los procesos sociales trascienden a las personas, líderes, etc.
La reflexión nos permite despegar de lugares comunes de pensamiento dónde habitualmente caemos, ya que el sentido común orienta nuestra mirada, nuestra forma de pensar y actuar en el mundo, claramente no la determina, pero es el sustrato siempre presente desde el cual nos relacionamos con el resto de la comunidad humana.
El sentido común ha sido hegemonizado por la Derecha, y esto no es “natural”, sino que es resultado de una lucha política que se desata con fuerza a través del genocidio durante la Dictadura en 1976 y se reafirma en el vaciamiento cultural de los 90´.
El resultado de esa lucha ideológica reafirmó prácticas concretas, justificadas con “ideas” que hacen las veces de axiomas para explicar determinadas cuestiones políticas o sociales, “zonceras” las llamaría Jauretche. Se trata de imaginarios sociales que dan un determinado sentido a la realidad: en general comienzan con “en este país…”, “tu presidenta…”; y continúan con “la política es una mierda”, “los políticos son todos chorros”, “que todos los negros son vagos mantenidos por planes y votan boludeces, o sea son pobres no piensan”, “todo es una mierda, nada cambia”, “las carteras de Kretina”, y cosas así, que parecen muy verdaderas al enunciarse en tono sentencioso y dramático, asumiendo la postura de “voluntad general del argentino promedio que está en el medio, como víctima de una historia que lo burla en cada esquina”, pero que en verdad no resisten la más mínima contrastación con la realidad o con el “buen sentido común”.
No obstante, el pensar permite abrir caminos de acción política que pueden discurrir por diversos proyectos. Por eso estas líneas son también mi humilde aporte, e intento, por tratar de ofrecer otra reflexión, alternativa al “mal sentido común”.

Mi testimonio…

En el año 2009 escribía de cara a las elecciones legislativas: “Si seguimos en la senda de siempre no veo muchas transformaciones positivas, no creo en lo personal en el antinomia Kirchner o De Narvaez, me parece que es hora de pensar la política nacional desde otro lugar, de optar por alternativas más progresistas, y si las actuales están obsoletas habrá que crear otras. Lo digo sin ninguna vergüenza, creo es hora de darle lugar a la Izquierda. Pido disculpas por auto-citarme, pero necesité tal recurso. En ese momento no había valorado los logros del proceso político abierto en el año 2003. Procedí con intransigencia de “izquierda” y me motivaron ideales sanos, pero abstractos. Habitualmente eso sucede con algunas expresiones de izquierda: temorosas al compromiso, al poder, a la realidad, al pueblo, etc.
Es muy lindo y fácil repetir consignas de manual, abanderarse en nombre los oprimidos y decir: “¡proletarios del mundo uníos!”, tener la foto del Che y emocionarse con la “Internacional”… Pero a la hora de actuar, comprometerse o por lo menos votar, nos refugiamos en esas cuevas del idealismo, procedemos con una especie de “gataflorismo político” en el que nada nos viene bien, condenamos lo que no se adapta a nuestro esquema, demandamos falta de “profundidad” y nos escandalizamos ante las contradicciones, que querer son propias de cualquier proceso político. Incluso he notado, “curiosamente”, que la izquierda y la derecha terminan coincidiendo en lugares comunes de posicionamiento político, podría decir en “zonceras comunes” (1). En fin, mi diagnóstico del 2009 era falaz, se apoyaba en concepciones erróneas de la política y de la realidad nacional.
Hace poco un ex funcionario del gobierno Néstor, dijo que su muerte fue el último gran aporte a la política, porque había dejado de manifiesto sus obras, y muchos, a raíz de tal triste acontecimiento, recobraron la conciencia de los cambios que el país había vivido en los últimos años.
Pero mi camino con el kirchnerismo arranca en verdad en el 2008. Durante el conflicto con las corporaciones del agro tomé conciencia de los “hilos del poder” en nuestra Nación, y comprendí que estábamos en una disputa entre el Estado Argentino y los corporaciones (2). Muchas de las cuales en diversos rubros, fueron favorecidas a partir de 1976 con Martínez de Hoz y el ajuste, Cavallo en el 82´ con la estatización de la deuda privada, nuevamente este brillante economista de la mano del Dr. Menem en los 90´ con el Plan de Convertibilidad, con el “austero” amigo del FMI el Dr. De la Rúa, y en 2002 con el condonador de deudas, el Dr. Duhalde.
Habitualmente uno piensa que si se es presidente se puede hacer cualquier cosa, “acabar con la pobreza”, “dar trabajo”, etc. Resulta que la única forma de transitar el camino hacia un proyecto de tales características siempre trae conflicto y siempre construir poder para llevar a cabo tales transformaciones. Pero el poder está en manos de grupos económicos, es lógico entonces que intenten a toda costa preservar ese orden que tanto beneficia a sus negocios.
Yo creo como le dijo Néstor a Jose Pablo Feimann que “… el Poder, en este país, tiene una puntería con su odio que no falla nunca” (Feimann, 2011, Pág. 141). Es decir, las Corporaciones entienden bien donde se halla la “amenaza”. Saben que la Izquierda Argentina no es una amenaza real, que además de ser “tres gatos locos” están en otra dimensión. Sin embargo, cuando asoma algún intento de cambio, hacen sentir su presión agobiante y desestabilizadora, y vaya sino lograron imponer sus intereses en los años 90 hasta el 2003. Concretamente entiendo que si Clarín o la Sociedad Rural Argentina te odian, evidentemente algo bien estás haciendo, algo bien para el país, algo “malo” para sus intereses.
En el 2008 el Gobierno Nacional intenta aumentar un derecho a exportación: las celebres retenciones móviles para los commodities agrícolas. Y casi estalla un golpe de Estado. Legítimo derecho de un gobierno democrático de orientar el comercio internacional y aumentar la recaudación tributaria.
Pero lo sorprendente no es que la Sociedad Rural Argentina, amiga del poder militar y de la curia católica desde siempre, haya estado del bando desestabilizador y anti-democrático, lo llamativo es que la clase media fue una vez más movilizada para apoyar a las “fuerzas del orden conservador” y al sector que más ha crecido a nivel económico, de hecho para el cierre del 2011 el valor bruto de la producción agrícola nacional, se estima, será record superando los u$s40 mil millones.
Las retenciones son una eficaz medida de lucha anti-inflacionaria, ya que despega los precios internos de los internacionales. Y por otra parte son una forma de distribución de la riqueza, ya que vuelve a la comunidad, en tanto aumenta la recaudación impositiva y eso es excelente para seguir construyendo escuelas, hospitales, rutas, políticas sociales, etc.
Ahí me di cuenta que el sentido común nos jugó una mala pasada. Se reactivaron ideas en la cabeza de muchos de que “Argentina es el campo”, que “este gobierno es expropiador”, que “los blancos trabajamos y los negros son vagos”, etc. Entones entendí que el famoso “pancho y la coca” eran en verdad el sentido común, y los medios de comunicación. En efecto gracias a estos últimos todas estas expresiones tuvieron difusión y cientos de miles, sin entender mucho, se lanzaron a atacar al único capaz de defenderlos de los avatares del mercado, o sea al Estado Nacional. Vaya claridad la de los ¿auto-convocados?
El papel de determinados medios de “comunicación”, fue tan elemental, que me atrevo a decir que gracias a su cobertura, el conflicto prosperó y logró revivir ideas anti-nacionales con tanta fuerza, que se podría haber producido un golpe de Estado, tan solo si hubiera aparecido un actor social legitimado para tal empresa (otrora: Fuerzas Armadas, como en 1930, 1943, 1955, 1966 y 1976).
Por otra parte el “campo”, es un concepto que no tiene definición y que tampoco brota de la realidad. Es decir: ¿Qué es el campo? ¿Hectáreas, ganado, cosecha, maquinaria agropecuaria, granos? Nada de eso aparece cuando sectores de la sociedad se auto-etiquetaban con el slogan: “estoy con el campo”, en verdad se realizaba una operación ideológica, como dice Marx : “ellos no lo saben, pero lo hacen” (Marx, 2002, Pág. 90).
La noción de “campo” es ante todo un “síntoma”, que como lo define Zizek es “una formación significante, particular, “patológica”, una ligazón de goce, una mancha inerte que resiste a la comunicación y a la interpretación, una mancha que no puede ser incluida en el circuito del discurso, de la red de vínculos sociales, pero que es al mismo tiempo una condición positiva de ella" (Žižek, 2003, Pág. 111). Cuando decían “campo” alimentaban una noción de sentido común, daban vida, algunos sin saberlo, al discurso de los opresores de siempre. Desocultar esa noción del “campo somos todos” implicaba necesariamente una ruptura con el modo conservador de entender la sociedad e interpelaba por tanto a cada individuo sobre la necesidad del compromiso político, por eso la resistencia (¿en sentido freudiano?) de los conservadores y la fuerza del odio que engendraron.
Con la noción de “campo” se ocultaban los mecanismos reales con los cuales se rige la tras-nacionalizada producción agropecuaria, íntimamente ligada al capital financiero y manejada por un grupo corporaciones de poder que son las que le disputan al Estado la dirección política, económica e ideológica de la sociedad. Lejos queda la figura al pequeño chacarero, dando paso a los pules de siembra. De hecho, y “curiosamente”, el sector agropecuario no representa más del 4,5% del PBI (la construcción, la industria, o el comercio son mas altos), escasamente genera trabajo (y los pocos trabajadores en condiciones infra-humanas como hemos visto en los recientes casos de trabajo ESCLAVO), y se caracteriza por una alta concentración de la tierra en pocas manos (35 familias con propietarias de más de 1 millón de hectáreas).
Sin duda el “campo” no somos todos, y el campo no es Argentina. Justamente estas corporaciones son herederas de los que se opusieron a las medidas más progresistas del legado de la Revolución de Mayo, a Rosas, a Yrigoyen, a Perón, a Illia y a todo proyecto que tenga algún componente transformador.
Pero hasta allí se había llegado en la reflexión política. En mi cabeza seguían algunas ideas como: “Kirchner no es progresista”, “se acordó ahora de los derechos humanos”. Estas frases de sentido común son falaces nuevamente, ya que Néstor desde 1983 representó la voz del juicio a las juntas en el Partido Justicialista, que lamentablemente para esos años tenía una estrategia electoral basada en no revisar nada del proceso genocida.
Por otra parte si hubiera sido solo una estrategia para cooptar al “progresismo” y a las Madres y Abuelas, como esgrime la derecha, no explicaría entonces la fuerza con la que se planta esa bandera. Concretamente el 25 de Mayo de 2003, en su asunción, Néstor nos dijo: “Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias; me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a las que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada”. El “Flaco”, como le dice Feimann, asumió y “fue de frente”, y eso le valió que después Escribano (capo de La Nación) junto con las Corporaciones Mediáticas le fueran “marcando la cancha” desde el primer día. Sin embargo, Néstor continúo y “descolgó el cuadro de Videla” con la implicancia simbólica de semejante acto, impulsó la cuestión de los derechos humanos como política de Estado, por la cual somos hoy reconocidos en el mundo, y también anuló las leyes de obediencia Debida y punto final.
La cuestión de Escribano me recuerda otra zoncera: la teoría de las relaciones de “amistad” entre Néstor y las corporaciones mediáticas. Revísese los diarios de 2003 en adelante y se verá como constantemente las corporaciones quieren imponer agenda política, sesgar el rumbo económico y frenar el avance de los derechos humanos y la ampliación de ciudadanía que traerán sucesivas y diversas medidas (como al Asignación Universal o el Matrimonio Igualitario).
Es cierto que al inicio, la confrontación estaba más o menos oculta, y había intentos mutuos de condicionarse. Pero cuando el Estado logró salirse de ese intento de tutela (eficaz ante todos los gobiernos desde 1983) explicitó el conflicto y se profundizaron los cambios. Desde hace un tiempo al presente, el Estado ha tomado parte activa en la disputa con estas Corporaciones, que no son de Prensa sino que hacen de la información una mercancía, y que controlan gran parte de la creación de sentido de una sociedad. Un hito en esta batalla cultural, se registra en 2009 con la Ley de Radiodifusión para la Democracia.
Hoy el enfrentamiento entre los defensores del establishment y el Estado Argentino nos es manifiesto a todos, y se han logrado avances de los cuales debemos estar orgullosos, ya que en pocos países se dan estas transformaciones respetando la Libertad de Prensa y Expresión, de hecho siempre digo que somos un caso único en el mundo, ya que la denuncia por la supuesta violación de estas libertades se realiza las 24 hs del día, en internet, en diarios, radios, televisión, etc. Por otra parte sería interesante si podemos ver las dificultades del Estado Brasileño sobre la materia, y como TV Globo cumple un rol similar al de Clarín aquí, solo para mostrar que ésta disputa es clave en las sociedades modernas que encaran el cambio social.
Gobernar implica poder, y el poder se construye se disputa; solo cuando se logra una buena posición puede lanzarse a tomar las medidas de cambio que se necesitan, pero siempre hay que ser graduales. No se puede hacer todo lo que uno quiera en el momento que se quiera. Por eso para no dar pasos en falso ni retroceder, se debe buscar algunos consensos básicos, apoyos en otros grupos con los cuales se negocia, etc. La política es un delicado equilibrio entre lo Ideal y lo Real. Alfonsín en el 80´ quiso ser Ideal y las corporaciones lo arrollaron; ¿Quién? Clarín defendiendo a los grupos económicos que habían sido beneficiados por la dictadura (3).

Mi Conclusión.

Hoy me siento plenamente orgulloso de ser argentino, y esto se lo debo en gran parte a Néstor y Cristina. Hoy me reconozco parte de un “nosotros”, que esta conformado por múltiples sectores y clases, que entendemos a este proyecto como posibilidad de avanzar al desarrollo. Vuelvo a creer en esta comunidad, vuelvo a tener fe en el Pueblo Argentino, en lo que fuimos capaces y somos capaces de hacer… ya no miro a EEUU o Europa, ahora miro y apuesto y quiero jugarme por mi país, en este momento histórico clave que vivimos. Tenemos que superar la tristeza, la bronca, el odio, la falta de alegría y esperanza, hay que superar el colonialismo mental, al sentido común facho y al poder de las “malas noticias” que nos bombardean constantemente.
Estamos ante un proceso político, que trasciende a personas o líderes concretos, que genera condiciones para la transformación social, económica y política del país. Falta mucho por hacer todavía, pero hoy hay un Estado que atiende, escucha, implementa, no sin errores o dificultades. Pero tenemos a quién recurrir, a quien pedirle que sea fiel al postulado de Justicia Social. Como dice nuestra “Presidenta”: «¡Argentinos: tenemos patria!», tenemos un rumbo que debemos continuar, mejorar y profundizar.
Desde el 2003 se inicia una disputa de poder para acrecentar la fuerza del Estado, se sientan las bases del crecimiento económico que serán el sustento de las medidas siguientes en el 2007. Pero en el 2011 debemos avanzar hacia la institucionalización del modelo, para que haya continuidad a largo plazo.
Hoy hay un gobierno que escucha nuestras necesidades como aquél 17 de Octubre de 1945 en que se hizo visible el “subsuelo de la patria” como decía Scalabrini Ortiz, hoy reaparecieron no solo los obreros, sino los jóvenes, los desempleados, los jubilados, los homosexuales, las mujeres víctimas de la violencia de género, las Pymes, los académicos, los artistas, en fin: el Pueblo Argentino que va esclareciendo su visión sobre el país que quiere.
Por tanto puedo decir que: apoyo al Gobierno Nacional y Popular que hoy encabeza la compañera Cristina, no sólo por todo lo que se hizo, sino sobretodo por lo que falta, porque entiendo que hoy es este proceso político el que puede avanzar y terminar con la pobreza, la inseguridad, favorecer la educación y salud pública de calidad, afianzar la Industrialización y fortalecer la Democracia. No pinto la historia de “color de rosas” ni niego los errores y desaciertos, pero entiendo que la clave es el Crecimiento Económico ligado al Desarrollo Social.

Polikarpo

Notas

(1) Morandini, candidata por el Socialismo a la Vice-presidencia tuvo peculiares coincidencias con la Derecha.
http://www.agenciapacourondo.com.ar/oposicion/3866-morandini-a-la-derecha-de-alfonsin-y-g-fraga.html
(2) Excelente video sobre el conflicto del 2008: http://www.youtube.com/watch?v=d0xykYgrMRI
(3) Alfonsín contra Clarín (O Clarín contra Alfonsín: http://www.youtube.com/watch?v=UtBYV_NpW7E)

Bibliografía.
Marx K. (2002) “El capital. Crítica de la economía política”, Ed. Siglo XXI, Buenos Aires.
Žižek S. (2003) “El sublime objeto de la ideología”, Ed. Siglo XXI, Buenos Aires.
Feimann J. (2011) “El Flaco. Diálogos irreverentes con Néstor Kirchner”, Ed. Planeta, Buenos Aires.