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miércoles, 18 de enero de 2012

DESCIENDE MORTALIDAD INFANTIL EN CHACO


Capitanich anunció que la mortalidad infantil en Chaco alcanzó el nivel más bajo de la historia

El gobernador Jorge Capitanich anunció que la tasa de mortalidad infantil en Chaco alcanzó un valor de 9,7 por mil en 2011. Es la primera vez que este indicador llega a un dígito en el Chaco y se sitúa por debajo de la media nacional.

"Estamos consolidando un valor de un dígito por primera vez en la historia del Chaco, lo que implica una reducción abrupta conseguida mediante una estrategia de salud efectiva e inclusiva", remarcó durante la conferencia de prensa, llevada a cabo en Casa de Gobierno.

Acompañado por el ministro de Salud provincial, Francisco Baquero, Capitanich indicó que la provincia pasó de 398 defunciones infantiles en el año 2007, a 243 decesos en el año 2011.

"Obviamente esto nos exige y nos impulsa a seguir trabajando con mayor eficacia para que nuestra meta en el año 2012 implique, por un lado, el sostenimiento de un dígito en la tasa y, por otro lado, estar en torno a 200 casos de defunciones, lo cual implica seguir desarrollando la estrategia de salud que estamos llevando a cabo en toda la provincia", explicó.

El gobernador detalló además que su gobierno logró cerrar sus primeros cuatro años de mandato con una reducción de la tasa de mortalidad infantil de 11,2 puntos; considerando que en 2007 el indicador se ubicó en 20,9 por mil y actualmente bajó a 9,7 por mil.

Durante este período, los decesos infantiles registraron una curva descendente en forma sostenida, logrando un indicador por debajo de la media nacional registrada en el 2010 de 11,9 por mil.

FUENTE: www.ambito.com

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Con Ampliación De La Cobertura Del Plan Materno Infantil Serán Cada Vez Más Los Niños Salvados De La Desnutrición

El Ministerio de Salud asumió el compromiso de hacer efectivo desde el Estado, en coordinación con los organismos correspondientes del Gobierno de la Provincia y con el la cooperación de instituciones y personas que desarrollan una labor humanitaria, el derecho a la alimentación y al bienestar integral implícito en la definición de la salud. El Plan Materno Infantil garantiza una cobertura, a partir de la atención en los establecimientos que componen el sistema sanitario y las visitas domiciliarias que realizan médicos de salud pública, para prevenir la desnutrición, registrar los casos y abarcar con programas alimentarios, educación y acciones complementarias de promoción de la salud, a la población más vulnerable.

La disminución de la tasa de mortalidad infantil como resultado de las políticas sanitarias de atención integral a las madres y a la población infantil, condensadas recientemente en la agenda de los Derechos para Embarazadas y Niños, es uno de los indicadores de la labor desarrollada a iniciativa del Ministerio de Salud que consta en el último informe de la Dirección de Estadísticas y Censos de la Provincia. La actual tasa de 9,7 es la más baja de la historia del Chaco, y teniendo en cuenta que las estadísticas provinciales incluyen las muertes infantiles difícilmente reductibles -como algunas patologías infecciosas o congénitas que conducen a un resultado fatal-, su desagregación reduciría alrededor de un 30 por ciento más las cifras finales.

El descenso de la tasa de mortalidad infantil, del 20,9 que se había registrado en 2007 al 17,3 por mil en 2009, y al 9,7 por mil este año, guarda relación con las políticas sanitarias desarrolladas para garantizar el control del embarazo; la atención de la madre y el niño; el cumplimiento del calendario de vacunación; y la prevención y el tratamiento de enfermedades, tanto las estacionales típicas, bronqueolitis en el invierno y diarrea estival- como las demás que integran el amplio espectro de atención cubierto por el sistema de salud pública. La Dirección de Estadística Sanitaria, que provee los datos a la Dirección de Estadísticas y Censos de la Provincia , realiza un seguimiento permanente de los casos en base a datos fehacientes y un procedimiento técnico irrebatible. La estadística sanitaria, que es la única válida por su carácter oficial y los controles a los que se encuentra sometida -la información suministrada abarca todas las zonas, señalando aquellas en las que es necesario reforzar las políticas sanitarias, y en el seguimiento de las acciones desarrolladas intervienen todos los actores del sistema de salud-, desmiente una publicación que sin el sustento de una base de datos confiable señalaba recientemente que hubo un ascenso del número de menores desnutridos. Por el contrario, su descenso y control ejerció influencia en lo que respecta a la disminución de la tasa de mortalidad infantil.

La estrategia del Ministerio de Salud para reducir la mortalidad infantil -una de cuyas causas evitables es la desnutrición- comprende la profundización las acciones que benefician a madres y a niños; y el mejoramiento de la atención primaria -a través de la reestructuración de los hospitales y centros sanitarios y la capacitación de profesionales y agentes-. Se complementa con un modelo integral de gestión, que tiene por objeto la coordinación con las funciones que ejercen otras áreas del Estado -como el Ministerio de Desarrollo Social- y la complementación con las acciones que dentro de la comunidad llevan a cabo otras instituciones y los grupos dedicados al fomento de la autogestión social.

Con esa filosofía inclusiva, un documento de la Dirección Materno Infantil del Ministerio de Salud señala que “se deben implementar acciones para mejorar la captación y control del embarazo, sensibilizando al personal de salud, a las organizaciones barriales y a la población sobre la importancia del control, el cual debe ser tomado como una responsabilidad de la sociedad en su conjunto”. Más adelante, al referirse a la importancia del control de la salud de los niños, agrega que “desde el nacimiento hasta los seis años, fundamentalmente, se lleva a cabo esta actividad de supervisión de la salud y desarrollo del menor, de manera que se puedan detectar eventuales alteraciones, enfermedades o situaciones de riesgo”.


Fuente: Dirección de Prensa de Gobierno http://www.chaco.gov.ar

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mi opción K


En los últimos años he llegado a una comprensión de la realidad nacional que ha encontrado expresión en lo que cotidianamente se denomina “kirchnerismo”, entendiéndolo en este sentido: «el kirchnerismo es el nombre que damos provisoriamente a un conjunto de transformaciones que están ocurriendo en la sociedad argentina, y que van a hacer de ella una sociedad mucho mas democrática» según el sociólogo y director de la Biblioteca Nacional, Horacio Gonzalez. Personalmente prefiero la idea del Justicialismo, pero aquí no discutiremos etiquetas, evidentemente los procesos sociales trascienden a las personas, líderes, etc.
La reflexión nos permite despegar de lugares comunes de pensamiento dónde habitualmente caemos, ya que el sentido común orienta nuestra mirada, nuestra forma de pensar y actuar en el mundo, claramente no la determina, pero es el sustrato siempre presente desde el cual nos relacionamos con el resto de la comunidad humana.
El sentido común ha sido hegemonizado por la Derecha, y esto no es “natural”, sino que es resultado de una lucha política que se desata con fuerza a través del genocidio durante la Dictadura en 1976 y se reafirma en el vaciamiento cultural de los 90´.
El resultado de esa lucha ideológica reafirmó prácticas concretas, justificadas con “ideas” que hacen las veces de axiomas para explicar determinadas cuestiones políticas o sociales, “zonceras” las llamaría Jauretche. Se trata de imaginarios sociales que dan un determinado sentido a la realidad: en general comienzan con “en este país…”, “tu presidenta…”; y continúan con “la política es una mierda”, “los políticos son todos chorros”, “que todos los negros son vagos mantenidos por planes y votan boludeces, o sea son pobres no piensan”, “todo es una mierda, nada cambia”, “las carteras de Kretina”, y cosas así, que parecen muy verdaderas al enunciarse en tono sentencioso y dramático, asumiendo la postura de “voluntad general del argentino promedio que está en el medio, como víctima de una historia que lo burla en cada esquina”, pero que en verdad no resisten la más mínima contrastación con la realidad o con el “buen sentido común”.
No obstante, el pensar permite abrir caminos de acción política que pueden discurrir por diversos proyectos. Por eso estas líneas son también mi humilde aporte, e intento, por tratar de ofrecer otra reflexión, alternativa al “mal sentido común”.

Mi testimonio…

En el año 2009 escribía de cara a las elecciones legislativas: “Si seguimos en la senda de siempre no veo muchas transformaciones positivas, no creo en lo personal en el antinomia Kirchner o De Narvaez, me parece que es hora de pensar la política nacional desde otro lugar, de optar por alternativas más progresistas, y si las actuales están obsoletas habrá que crear otras. Lo digo sin ninguna vergüenza, creo es hora de darle lugar a la Izquierda.” Pido disculpas por auto-citarme, pero necesité tal recurso. En ese momento no había valorado los logros del proceso político abierto en el año 2003. Procedí con intransigencia de “izquierda” y me motivaron ideales sanos, pero abstractos. Habitualmente eso sucede con algunas expresiones de izquierda: temorosas al compromiso, al poder, a la realidad, al pueblo, etc.
Es muy lindo y fácil repetir consignas de manual, abanderarse en nombre los oprimidos y decir: “¡proletarios del mundo uníos!”, tener la foto del Che y emocionarse con la “Internacional”… Pero a la hora de actuar, comprometerse o por lo menos votar, nos refugiamos en esas cuevas del idealismo, procedemos con una especie de “gataflorismo político” en el que nada nos viene bien, condenamos lo que no se adapta a nuestro esquema, demandamos falta de “profundidad” y nos escandalizamos ante las contradicciones, que querer son propias de cualquier proceso político. Incluso he notado, “curiosamente”, que la izquierda y la derecha terminan coincidiendo en lugares comunes de posicionamiento político, podría decir en “zonceras comunes” (1). En fin, mi diagnóstico del 2009 era falaz, se apoyaba en concepciones erróneas de la política y de la realidad nacional.
Hace poco un ex funcionario del gobierno Néstor, dijo que su muerte fue el último gran aporte a la política, porque había dejado de manifiesto sus obras, y muchos, a raíz de tal triste acontecimiento, recobraron la conciencia de los cambios que el país había vivido en los últimos años.
Pero mi camino con el kirchnerismo arranca en verdad en el 2008. Durante el conflicto con las corporaciones del agro tomé conciencia de los “hilos del poder” en nuestra Nación, y comprendí que estábamos en una disputa entre el Estado Argentino y los corporaciones (2). Muchas de las cuales en diversos rubros, fueron favorecidas a partir de 1976 con Martínez de Hoz y el ajuste, Cavallo en el 82´ con la estatización de la deuda privada, nuevamente este brillante economista de la mano del Dr. Menem en los 90´ con el Plan de Convertibilidad, con el “austero” amigo del FMI el Dr. De la Rúa, y en 2002 con el condonador de deudas, el Dr. Duhalde.
Habitualmente uno piensa que si se es presidente se puede hacer cualquier cosa, “acabar con la pobreza”, “dar trabajo”, etc. Resulta que la única forma de transitar el camino hacia un proyecto de tales características siempre trae conflicto y siempre construir poder para llevar a cabo tales transformaciones. Pero el poder está en manos de grupos económicos, es lógico entonces que intenten a toda costa preservar ese orden que tanto beneficia a sus negocios.
Yo creo como le dijo Néstor a Jose Pablo Feimann que “… el Poder, en este país, tiene una puntería con su odio que no falla nunca” (Feimann, 2011, Pág. 141). Es decir, las Corporaciones entienden bien donde se halla la “amenaza”. Saben que la Izquierda Argentina no es una amenaza real, que además de ser “tres gatos locos” están en otra dimensión. Sin embargo, cuando asoma algún intento de cambio, hacen sentir su presión agobiante y desestabilizadora, y vaya sino lograron imponer sus intereses en los años 90 hasta el 2003. Concretamente entiendo que si Clarín o la Sociedad Rural Argentina te odian, evidentemente algo bien estás haciendo, algo bien para el país, algo “malo” para sus intereses.
En el 2008 el Gobierno Nacional intenta aumentar un derecho a exportación: las celebres retenciones móviles para los commodities agrícolas. Y casi estalla un golpe de Estado. Legítimo derecho de un gobierno democrático de orientar el comercio internacional y aumentar la recaudación tributaria.
Pero lo sorprendente no es que la Sociedad Rural Argentina, amiga del poder militar y de la curia católica desde siempre, haya estado del bando desestabilizador y anti-democrático, lo llamativo es que la clase media fue una vez más movilizada para apoyar a las “fuerzas del orden conservador” y al sector que más ha crecido a nivel económico, de hecho para el cierre del 2011 el valor bruto de la producción agrícola nacional, se estima, será record superando los u$s40 mil millones.
Las retenciones son una eficaz medida de lucha anti-inflacionaria, ya que despega los precios internos de los internacionales. Y por otra parte son una forma de distribución de la riqueza, ya que vuelve a la comunidad, en tanto aumenta la recaudación impositiva y eso es excelente para seguir construyendo escuelas, hospitales, rutas, políticas sociales, etc.
Ahí me di cuenta que el sentido común nos jugó una mala pasada. Se reactivaron ideas en la cabeza de muchos de que “Argentina es el campo”, que “este gobierno es expropiador”, que “los blancos trabajamos y los negros son vagos”, etc. Entones entendí que el famoso “pancho y la coca” eran en verdad el sentido común, y los medios de comunicación. En efecto gracias a estos últimos todas estas expresiones tuvieron difusión y cientos de miles, sin entender mucho, se lanzaron a atacar al único capaz de defenderlos de los avatares del mercado, o sea al Estado Nacional. Vaya claridad la de los ¿auto-convocados?
El papel de determinados medios de “comunicación”, fue tan elemental, que me atrevo a decir que gracias a su cobertura, el conflicto prosperó y logró revivir ideas anti-nacionales con tanta fuerza, que se podría haber producido un golpe de Estado, tan solo si hubiera aparecido un actor social legitimado para tal empresa (otrora: Fuerzas Armadas, como en 1930, 1943, 1955, 1966 y 1976).
Por otra parte el “campo”, es un concepto que no tiene definición y que tampoco brota de la realidad. Es decir: ¿Qué es el campo? ¿Hectáreas, ganado, cosecha, maquinaria agropecuaria, granos? Nada de eso aparece cuando sectores de la sociedad se auto-etiquetaban con el slogan: “estoy con el campo”, en verdad se realizaba una operación ideológica, como dice Marx : “ellos no lo saben, pero lo hacen” (Marx, 2002, Pág. 90).
La noción de “campo” es ante todo un “síntoma”, que como lo define Zizek es “una formación significante, particular, “patológica”, una ligazón de goce, una mancha inerte que resiste a la comunicación y a la interpretación, una mancha que no puede ser incluida en el circuito del discurso, de la red de vínculos sociales, pero que es al mismo tiempo una condición positiva de ella" (Žižek, 2003, Pág. 111). Cuando decían “campo” alimentaban una noción de sentido común, daban vida, algunos sin saberlo, al discurso de los opresores de siempre. Desocultar esa noción del “campo somos todos” implicaba necesariamente una ruptura con el modo conservador de entender la sociedad e interpelaba por tanto a cada individuo sobre la necesidad del compromiso político, por eso la resistencia (¿en sentido freudiano?) de los conservadores y la fuerza del odio que engendraron.
Con la noción de “campo” se ocultaban los mecanismos reales con los cuales se rige la tras-nacionalizada producción agropecuaria, íntimamente ligada al capital financiero y manejada por un grupo corporaciones de poder que son las que le disputan al Estado la dirección política, económica e ideológica de la sociedad. Lejos queda la figura al pequeño chacarero, dando paso a los pules de siembra. De hecho, y “curiosamente”, el sector agropecuario no representa más del 4,5% del PBI (la construcción, la industria, o el comercio son mas altos), escasamente genera trabajo (y los pocos trabajadores en condiciones infra-humanas como hemos visto en los recientes casos de trabajo ESCLAVO), y se caracteriza por una alta concentración de la tierra en pocas manos (35 familias con propietarias de más de 1 millón de hectáreas).
Sin duda el “campo” no somos todos, y el campo no es Argentina. Justamente estas corporaciones son herederas de los que se opusieron a las medidas más progresistas del legado de la Revolución de Mayo, a Rosas, a Yrigoyen, a Perón, a Illia y a todo proyecto que tenga algún componente transformador.
Pero hasta allí se había llegado en la reflexión política. En mi cabeza seguían algunas ideas como: “Kirchner no es progresista”, “se acordó ahora de los derechos humanos”. Estas frases de sentido común son falaces nuevamente, ya que Néstor desde 1983 representó la voz del juicio a las juntas en el Partido Justicialista, que lamentablemente para esos años tenía una estrategia electoral basada en no revisar nada del proceso genocida.
Por otra parte si hubiera sido solo una estrategia para cooptar al “progresismo” y a las Madres y Abuelas, como esgrime la derecha, no explicaría entonces la fuerza con la que se planta esa bandera. Concretamente el 25 de Mayo de 2003, en su asunción, Néstor nos dijo: “Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias; me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a las que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada”. El “Flaco”, como le dice Feimann, asumió y “fue de frente”, y eso le valió que después Escribano (capo de La Nación) junto con las Corporaciones Mediáticas le fueran “marcando la cancha” desde el primer día. Sin embargo, Néstor continúo y “descolgó el cuadro de Videla” con la implicancia simbólica de semejante acto, impulsó la cuestión de los derechos humanos como política de Estado, por la cual somos hoy reconocidos en el mundo, y también anuló las leyes de obediencia Debida y punto final.
La cuestión de Escribano me recuerda otra zoncera: la teoría de las relaciones de “amistad” entre Néstor y las corporaciones mediáticas. Revísese los diarios de 2003 en adelante y se verá como constantemente las corporaciones quieren imponer agenda política, sesgar el rumbo económico y frenar el avance de los derechos humanos y la ampliación de ciudadanía que traerán sucesivas y diversas medidas (como al Asignación Universal o el Matrimonio Igualitario).
Es cierto que al inicio, la confrontación estaba más o menos oculta, y había intentos mutuos de condicionarse. Pero cuando el Estado logró salirse de ese intento de tutela (eficaz ante todos los gobiernos desde 1983) explicitó el conflicto y se profundizaron los cambios. Desde hace un tiempo al presente, el Estado ha tomado parte activa en la disputa con estas Corporaciones, que no son de Prensa sino que hacen de la información una mercancía, y que controlan gran parte de la creación de sentido de una sociedad. Un hito en esta batalla cultural, se registra en 2009 con la Ley de Radiodifusión para la Democracia.
Hoy el enfrentamiento entre los defensores del establishment y el Estado Argentino nos es manifiesto a todos, y se han logrado avances de los cuales debemos estar orgullosos, ya que en pocos países se dan estas transformaciones respetando la Libertad de Prensa y Expresión, de hecho siempre digo que somos un caso único en el mundo, ya que la denuncia por la supuesta violación de estas libertades se realiza las 24 hs del día, en internet, en diarios, radios, televisión, etc. Por otra parte sería interesante si podemos ver las dificultades del Estado Brasileño sobre la materia, y como TV Globo cumple un rol similar al de Clarín aquí, solo para mostrar que ésta disputa es clave en las sociedades modernas que encaran el cambio social.
Gobernar implica poder, y el poder se construye se disputa; solo cuando se logra una buena posición puede lanzarse a tomar las medidas de cambio que se necesitan, pero siempre hay que ser graduales. No se puede hacer todo lo que uno quiera en el momento que se quiera. Por eso para no dar pasos en falso ni retroceder, se debe buscar algunos consensos básicos, apoyos en otros grupos con los cuales se negocia, etc. La política es un delicado equilibrio entre lo Ideal y lo Real. Alfonsín en el 80´ quiso ser Ideal y las corporaciones lo arrollaron; ¿Quién? Clarín defendiendo a los grupos económicos que habían sido beneficiados por la dictadura (3).

Mi Conclusión.

Hoy me siento plenamente orgulloso de ser argentino, y esto se lo debo en gran parte a Néstor y Cristina. Hoy me reconozco parte de un “nosotros”, que esta conformado por múltiples sectores y clases, que entendemos a este proyecto como posibilidad de avanzar al desarrollo. Vuelvo a creer en esta comunidad, vuelvo a tener fe en el Pueblo Argentino, en lo que fuimos capaces y somos capaces de hacer… ya no miro a EEUU o Europa, ahora miro y apuesto y quiero jugarme por mi país, en este momento histórico clave que vivimos. Tenemos que superar la tristeza, la bronca, el odio, la falta de alegría y esperanza, hay que superar el colonialismo mental, al sentido común facho y al poder de las “malas noticias” que nos bombardean constantemente.
Estamos ante un proceso político, que trasciende a personas o líderes concretos, que genera condiciones para la transformación social, económica y política del país. Falta mucho por hacer todavía, pero hoy hay un Estado que atiende, escucha, implementa, no sin errores o dificultades. Pero tenemos a quién recurrir, a quien pedirle que sea fiel al postulado de Justicia Social. Como dice nuestra “Presidenta”: «¡Argentinos: tenemos patria!», tenemos un rumbo que debemos continuar, mejorar y profundizar.
Desde el 2003 se inicia una disputa de poder para acrecentar la fuerza del Estado, se sientan las bases del crecimiento económico que serán el sustento de las medidas siguientes en el 2007. Pero en el 2011 debemos avanzar hacia la institucionalización del modelo, para que haya continuidad a largo plazo.
Hoy hay un gobierno que escucha nuestras necesidades como aquél 17 de Octubre de 1945 en que se hizo visible el “subsuelo de la patria” como decía Scalabrini Ortiz, hoy reaparecieron no solo los obreros, sino los jóvenes, los desempleados, los jubilados, los homosexuales, las mujeres víctimas de la violencia de género, las Pymes, los académicos, los artistas, en fin: el Pueblo Argentino que va esclareciendo su visión sobre el país que quiere.
Por tanto puedo decir que: apoyo al Gobierno Nacional y Popular que hoy encabeza la compañera Cristina, no sólo por todo lo que se hizo, sino sobretodo por lo que falta, porque entiendo que hoy es este proceso político el que puede avanzar y terminar con la pobreza, la inseguridad, favorecer la educación y salud pública de calidad, afianzar la Industrialización y fortalecer la Democracia. No pinto la historia de “color de rosas” ni niego los errores y desaciertos, pero entiendo que la clave es el Crecimiento Económico ligado al Desarrollo Social.

Polikarpo

Notas

(1) Morandini, candidata por el Socialismo a la Vice-presidencia tuvo peculiares coincidencias con la Derecha.
http://www.agenciapacourondo.com.ar/oposicion/3866-morandini-a-la-derecha-de-alfonsin-y-g-fraga.html
(2) Excelente video sobre el conflicto del 2008: http://www.youtube.com/watch?v=d0xykYgrMRI
(3) Alfonsín contra Clarín (O Clarín contra Alfonsín: http://www.youtube.com/watch?v=UtBYV_NpW7E)

Bibliografía.
Marx K. (2002) “El capital. Crítica de la economía política”, Ed. Siglo XXI, Buenos Aires.
Žižek S. (2003) “El sublime objeto de la ideología”, Ed. Siglo XXI, Buenos Aires.
Feimann J. (2011) “El Flaco. Diálogos irreverentes con Néstor Kirchner”, Ed. Planeta, Buenos Aires.