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miércoles, 1 de febrero de 2012

CFK: aumento jubilatorio, paritarias, créditos para Pymes y pago del Boden 2012


Estos son las principales medidas que ha tomado nuestra Presidenta en favor del Pueblo Argentino en el día de la fecha, en la que es su 2° aparición pública:

El aumento jubilatorio de marzo será de 17,62%

La presidenta Cristina Fernández anunció en un acto en Casa de Gobierno que la suba de las jubilaciones correspondiente al mes de marzo será de 17,62%. Con este aumento, el haber mínimo pasa de 1434 a 1687 pesos, informó la Presidenta

Crearán una comisión para arbitrar en paritarias

La presidenta Cristina Fernández anunció esta noche la conformación de una comisión que medirá la productividad de las empresas con el objetivo de intervenir cuando se “empantane” una negociación salarial con los sindicatos correspondientes.

La comisión será encabezada por la ministra de Industria, Debora Giorgi y el viceministro de Economía, Axel Kiciloff, señaló la mandataria, quien explicó que “les he encargado que vayamos midiendo cómo ha crecido la productividad del sector para que cuando se empantane alguna negociación nosotros tengamos los números para saber que lo que se está demandando no va a afectar la competividad ni para tener más rentabilidad empresaria”.

En este contexto, la Presidenta advirtió a empresarios y sindicalistas que “van a poder negociar libremente sus paritarias pero de acuerdo a la rentabilidad de cada empresa”.

“Quiero que sepan todos que van a poder negociar libremente sus paritarias pero de acuerdo a las rentabilidad de cada empresa”, afirmó la mandataria durante un acto en la Casa Rosada, tras recordar que el 10 de diciembre de 2007 al asumir la primera magistratura señaló que “no venía para ser una presidenta que me convirtiera en gendarme de las utilidades de las empresas ni a formar parte de ninguna interna sindical”.

Así, consideró que “hay una nueva etapa en la República Argentina” y tras detallar que siempre los convenios colectivos de trabajo excedieron la pauta que se fijaba, remarcó que “el Estado nunca intervino fijando la pauta salarial, siempre fue acordada libremente y como corresponde entre empresarios y trabajadores”.

A su vez, la primera mandataria llamó a “hacer un replanteo del aumento de sueldos con subsidios del estado”, en referencia a los incrementos salariales en sectores que reciben estos beneficios “como el de transporte de cargas”, ejemplificó.

“Puedo tolerar muchas criticas pero no debe haber habido gobierno, después del de Perón que haya hecho una justicia social como la de Nestor Kirchhner”, sentenció.

Se lanzó el Registro de Fondos Públicos de Garantía para Mipymes

El Banco Central aprobó hoy la creación del Registro de Fondos Públicos de Garantía para Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), con el propósito de “seguir incrementando la actividad económica”, destacó hoy la presidenta Cristina Fernández.

La presentación del Fondo se realizó en un acto en Casa de Gobierno, donde la titular de la autoridad monetaria, Mercedes Marcó del Pont, suscribió los acuerdos con las provincias adheridas, que en una primera etapa son las de Mendoza, Formosa, Misiones, Chubut, Chaco, San Juan, Río Negro y Santiago del Estero.

El objetivo de este Registro será calificar como preferidas aquellas garantías que sean emitidas por los Fondos Públicos de Garantía a favor de las empresas.

Según el BCRA, “con esta calificación se dará un fuerte impulso al financiamiento para el sector productivo, al generar las condiciones para que puedan acceder al crédito empresas que por su tamaño, especialización o falta de historial crediticio encuentran dificultades en materia de financiamiento, a pesar de contar muchas veces con proyectos estratégicos”.

“A la vez, se reducirán significativamente los costos de financiamiento bancario para las Mipymes”, añadió.

La creación del Registro de Fondos Públicos de Garantía para Mipymes se orienta a “completar y perfeccionar los sistemas de garantías existentes, por medio de una iniciativa de alcance nacional, que promoverá de manera consistente la formación y desarrollo de fondos de garantía provinciales”, indicó el BCRA en un comunicado.

A los efectos de que las garantías otorgadas por Fondos Públicos puedan ser consideradas como preferidas, estos Fondos deberán:

* Inscribirse en el Registro habilitado en la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias (Sefyc) y entregar la documentación correspondiente

* Estar sujetos a la fiscalización de la Sefyc sin perjuicio del control que sobre su gestión y funcionamiento pueda realizar la autoridad competente según la jurisdicción.

* Los fondos provinciales inscriptos en el registro podrán garantizar hasta cuatro veces su capital para préstamos comerciales a las Mipymes

* Podrán aumentar este límite en cuatro veces adicionales si destinan estas garantías a préstamos de inversión (de tal modo el límite máximo sería de ocho veces su capital)

* Las financiaciones no podrán ser destinadas a la adquisición de una empresa en marcha o a financiar capital de trabajo y su plazo promedio deberá ser igual o superior a dos años

* El total de garantías otorgadas a cada Mipyme no podrá superar el 5 por ciento del fondo de riesgo disponible, o 6 millones de pesos, el que resulte menor

* Las provincias deberán realizar un aporte de capital o fondo de riesgo para la cobertura de las garantías, el cual deberá ser invertido en determinadas opciones

* Los Fondos deberán cumplir con la normativa del BCRA -política de crédito, clasificación de deudores y previsiones mínimas por riesgo de incobrabilidad- y con el régimen informativo que se establezca

El Banco Central brindará asistencia técnica y capacitación para la conformación y organización de los Fondos Públicos de Garantía, sobre las regulaciones que resulten de aplicación en la materia y para el desarrollo de regímenes informativos y sistemas de administración de riesgos crediticios.

Último anuncio: este año se completa el pago del Boden 2012

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció hoy que “este año se termina de pagar el BODEN 2012”, que representa los “ahorros de la clase media que confiscaron” en épocas del corralito impuesto por el gobierno de la Alianza.

La Presidenta enfatizó que de esta forma es “el Estado”, con el dinero de todos, el que debe “hacer frente a lo que los bancos no pudieron”, enfatizó Cristina durante su discurso en la Casa de Gobierno.

FUENTE: www.cronista.com

domingo, 4 de diciembre de 2011

NO AL AJUSTE K


En línea con el anterior posteo sobre el tema del denominado "ajuste". Insistimos en que se trata de un acto de profunda justicia social en tanto re-orienta los subsidios hacia los más necestiados. Se evaluará caso por caso, y esto es importante tenerlo en cuenta frente al estado de histeria que proponen los medios, y que hace mella en ciertos sectores de la clase media. No faltan los tilingos engendros de las zonceras, que otrora enarbolaban las banderas del fin del subisidio y ahora se rebelan ante un acto de profunda equidad social, así como de eficiente funcionamiento estatal.

POLIKARPO



Mantendrán los subsidios a los que ganen hasta $ 5200

El ministro de Planificación, Julio De Vido, y el de Economía, Amado Boudou, sostuvieron que la medida incluye a los que reciben asignaciones familiares. Además, garantizaron que se revisarán todos los casos de manera particular y negaron que la declaración jurada sea restrictiva respecto de las necesidades de los usuarios.
El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, aseguró ayer que el gobierno “revisará caso por caso” la situación de los usuarios de servicios públicos en el marco de la política de quita de subsidios y que está aplicando “un redireccionamiento de los fondos hacia sectores sociales que los necesitan”. Por su parte, el ministro de Economía, Amado Boudou, destacó que el proceso de la quita de subsidios se ejecuta de manera segmentada. “No es un proceso que se haga a las apuradas”, rescató el titular de Hacienda, que agregó además que “los subsidios son un medio necesario para mantener el mercado interno y la competitividad”. Con estas nuevas medidas, en total se ahorrarán casi $ 5000 millones anuales.
Los funcionarios participaron de una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía. Allí anunciaron el agregado de nuevos barrios a la nómina que a partir del 1 de enero de 2012 recibirán las facturas de los servicios de agua, gas y electricidad sin subsidios y dio cuenta de las zonas cuyos usuarios recibirán la declaración jurada para reclamar la continuidad del beneficio.

Cuáles son las preguntas que deberán contestar usuarios que pretendan mantener subsidio al gas

Los usuarios que deseen mantener los subsidios a los consumos de gas tendrán a su disposición un formulario de "Declaración Jurada sobre la necesidad del subsidio". Según dispuso el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), las Licenciatarias de Distribución y Subdistribuidores deberán evaluar las condiciones de aquellos y realizar el relevamiento de los datos necesarios y suficientes para su implementación. El texto de la declaración jurada -que deberá acercarla a la sucursal del Correo Argentino para comenzar el trámite de exención- es el siguiente: 

"Estimado Usuario, ¿USTED CONSIDERA QUE NECESITA SER SUBSIDIADO?
En el marco de la nueva política de subsidios implementada por el Estado Nacional, es necesario que informe si usted considera que debe continuar recibiendo el subsidio aplicado a su servicio básico.
Es importante destacar que se mantendrán vigentes las políticas de exención que están siendo aplicadas desde el 2008, detalladas a continuación, por lo que Ud. deberá indicar con una X el casillero que corresponda:

1.- Usted acredita una enfermedad crónica que implique un mayor consumo del servicio.
2.- Usted percibe como único ingreso previsional una jubilación y/o pensión equivalente a un haber mínimo.
3.- Usted percibe Pensiones No Contributivas.
4.- Usted es beneficiario de algún Plan o Programa Social (Asignación Universal por Hijo, Subsidios Por Desempleo, Plan Familias, etc.).
5.- Usted tiene el domicilio afectado por actividades de índole social (Institutos, comedores comunitarios, centros de recuperación, etc.).
6. Usted percibe alguna asignación familiar.
7.- Usted cuenta con certificado de discapacidad.
8.- Usted posee ingresos familiares insuficientes para afrontar el pago de la tarifa plena.
9.- Usted se encuentra exento del pago de ABL.
10.- Su vivienda posee características edilicias desfavorables que impliquen la utilización de un mayor consumo de otro servicio*.
11.- Su vivienda posee un local anexo destinado a la actividad comercial (pequeños comercios, talleres de oficio, etc.).
12.- En su vivienda conviven múltiples hogares.

*vivienda precaria con familia numerosa, vivienda precaria carente de alguno de los servicios (gas o agua), etc.

Aquellos titulares que se encuadren bajo alguna/as de estas condiciones continuarán percibiendo el subsidio del Estado Nacional realizando el trámite correspondiente en cada una de sus distribuidoras. 

Es importante recordarle que la política pública de quita de subsidios tiene como fundamentos la equidad y la inclusión social. Los fondos que no se utilicen para aplicar subsidios serán destinados a obras para todos aquellos que aún no han podido acceder a los servicios básicos de luz, gas y agua. 

Usted tiene 30 días a partir de la fecha de recepción de la presente para responder esta carta. Un asistente social se acercará a su domicilio a fin de verificar la información e iniciar el trámite de exención. En caso de no recibir respuesta se procederá a la quita del subsidio que se aplica actualmente sobre su factura. 

La presente declaración reviste carácter de declaración jurada, y la misma será cerciorada con las bases de datos contributivas de su grupo familiar.

A través de la presente considero que SI NECESITO el subsidio del Estado Nacional aplicado a los servicios básicos de mi domicilio por encuadrarme en las condiciones que identifique con una "X". 

Firma, Aclaración (Nombre y Apellido), Tipo y Nro. de Documento, CUIT/CUIL, Teléfono de Contacto Propietario Inquilino 

Ante cualquier duda puede comunicarse al 0800-888-8765.

martes, 25 de octubre de 2011

Vamos por lo que falta: Reforma Tributaria!!

La apelación a la necesidad de una reforma tributaria se ha transformado en un recurso sobreutilizado, parte integrante de un discurso basado en la corrección política y recostado en la comodidad que implica la evidente dificultad de sostener lo contrario. A pesar de que pareciera haber tantas concepciones de reforma tributaria como actores que la reclaman, en la mayoría de los casos el convite no logra penetrar su superficie. La exuberancia del discurso y la infaltable combinación con la palabra “progresiva” (aun desde aquellos que no pueden encontrarse más lejos de dicha concepción) son elementos que atraviesan todos los llamamientos. Así se arroja la mágica sensación de que sin más trámite que la sanción de una ley, de manera cientificista, y mediante una receta de precisión matemática, se conducirá a la Argentina, en un breve lapso, a disponer de un sistema tributario comparable con el existente en los países escandinavos.
 
 
Pues bien, en primer lugar, una estructura tributaria no puede ni debe pensarse en el vacío. Es necesario plantearse unas cuantas preguntas antes de avanzar. Para qué, cómo, cuándo, son algunos de los interrogantes obligatorios para llevar a cabo cualquier iniciativa, y en especial en esta materia. No es lo mismo definir cuáles deberían ser las características ideales de un sistema tributario, que decidir cuáles son las mejores recomendaciones de política para modificar uno existente. El punto de partida es insoslayable, comenzando por el contexto macroeconómico, la historia reciente, y los intereses que serán afectados por las modificaciones. Todos estos factores obligan a recorrer un camino diferente del pensado desde una especie de big bang tributario, donde todo está por hacerse.
 
La Argentina es rica en cuanto a las diferentes etapas por las que el sistema ha atravesado, por lo que el camino recorrido es vasto y no sería correcto apelar hoy a una reforma con los mismos clichés que aparecían formando parte del sentido común pocos lustros atrás.
 
Durante la década del ’90 –y antes, durante la dictadura–, la política tributaria estaba limitada al papel de ayudar a reducir la brecha fiscal, al tiempo que se intentaba arribar a lo que la ortodoxia económica consideraba eficiente en materia tributaria, eliminando ciertos impuestos, denominados distorsivos, porque alteran los precios relativos que determina el sagrado mercado y en consecuencia eran considerados poco menos que sacrílegos. En ese escenario, el IVA se transformó en el “Impuesto Vedette Argentino”, por permitir la consecución de ambos objetivos: su ampliación e incremento fue la contracara de la eliminación o reducción de los impuestos que gravan el capital y la renta financiera, encargados de imprimirle equidad al sistema. Las modificaciones tuvieron como resultado una nueva estructura tributaria, acorde con el modelo de apertura y liberalización financiera instaurado a mediados de los años ’70.
 
Dos décadas más tarde, en la Argentina, como en otros países de la región, se están produciendo acontecimientos que permiten conjeturar un cambio de época. La reciente crisis a escala global fue la última evidencia del fracaso de las políticas destinadas a redefinir el rol de Estado, que se pueden sintetizar en el decálogo de recomendaciones del Consenso de Washington y terminó por convalidar la orientación de las transformaciones iniciadas en gran parte de Latinoamérica. En consecuencia, una reforma debería dirigirse a acompañar y sostener el cambio iniciado, y reforzar la función de los tributos como instrumento de política fiscal para incentivar la acumulación productiva y la generación de empleo, y morigerar las desigualdades sociales que legó el régimen anterior.
 
 
 
 
El sistema tributario es una manifestación de la potencia y la voluntad con la que se encara la lucha por el reparto del excedente. Es ahí donde comienza a delinearse el patrón de distribución del ingreso. Es el paraguas del sistema productivo al que habrá de adaptarse obligatoriamente el sistema tributario. No es posible separar uno de otro, no por lo menos sin caer en profundas contradicciones.
 
Así las cosas, para proponer una reforma en el sistema tributario deberemos primero dar cuenta de cuál es la situación actual, cómo se ha arribado a ella y cuál es el sistema productivo al que deberá adaptarse.
 
En este sentido, si bien desde 2003 no se produjeron cambios significativos en la política tributaria –aunque se lograron avances en materia de administración–, no parece correcto menoscabar las diferencias existentes entre el sistema impositivo actual y el vigente en la década de los años ’90.
 
En 2010, la presión tributaria nacional alcanzó el 28,8 por ciento del PBI, que significa un record histórico y supera a la existente en el período 1996-1998 (los años más representativos de la convertibilidad) en 11,9 puntos porcentuales del PBI.
 
Una proporción muy importante de esta expansión se explica en decisiones de política trascendentales aplicadas en este período: el 27,1 por ciento del aumento (3,2 por ciento del PBI) lo sostienen los Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social, a partir de la recuperación de los recursos que se desviaban a las AFJP y el aumento del empleo formal. Y el 26,5 por ciento del crecimiento (3,1 por ciento del PBI) se origina en la recaudación por Derechos de Exportación (conocidos como retenciones).
 
También fueron relevantes los aportes del impuesto a las Ganancias y a la propiedad, con el 20,8 y el 16,8 por ciento de los recursos adicionales (2,5 y 2 por ciento del PBI), respectivamente. El otro dato destacado es que los impuestos al consumo, básicamente el IVA, estuvieron entre los que registraron menores aumentos y sólo contribuyeron el 7,9 por ciento del alza (0,9 por ciento del PBI).
 
Con estas variaciones, la composición de la estructura tributaria es muy distinta de la de los ’90. En aquellos años, de cada 100 pesos de recaudación, 53,2 pesos lo aportaban los impuestos al consumo, mientras que en 2010 aportaron 34,5 pesos. Los gravámenes al Comercio Exterior en los ’90 aportaban apenas 5,5 pesos y con el nuevo modelo lo hacen con 13,8 pesos. Los impuestos sobre la propiedad contribuían con 1,6 peso y ahora con 7,9 pesos. En los impuestos a los ingresos (básicamente Ganancias) y en las contribuciones sociales, las diferencias no son tan manifiestas, pero en la actual estructura aportan casi 2 pesos más cada uno.
 
En consecuencia, para avanzar con la reforma se requiere una revisión integral del sistema tributario que contemple los avances logrados y un análisis profundo de las resistencias al cambio de quienes se sentirán perjudicados. Se deben construir los consensos indispensables y esperar a que se den todas las condiciones para poder implementarla. Las modificaciones deben concentrarse en los problemas manifiestos y de indispensable resolución para la consolidación del modelo productivo con inclusión social. La política económica dispone de diversos instrumentos para actuar contra la desigualdad, en algunos casos para procurar mejorar la distribución del ingreso, como lograr mejores condiciones laborales (aumento del salario real, disminución del trabajo no registrado) y mejores condiciones de vida (vivienda, educación, salud, previsión social) y en otros actuando sobre sus consecuencias, sin resolver el problema, mediante la asistencia social en general.
 
Pero si de promover una estructura productiva dinámica se trata, son pocos los instrumentos disponibles, y por esta razón resaltan los impuestos para intervenir en este aspecto. Uno de los problemas sobre los cuales es necesario avanzar es la tendencia marcada a no reinvertir las ganancias en activos productivos, bloqueando el proceso de desarrollo iniciado en 2003. Salvo algunas excepciones en el debate económico, durante muchos años se había instalado un fuerte consenso en contra de la capacidad del sistema impositivo para orientar el desarrollo productivo y morigerar las desigualdades de ingreso y de riqueza. Y no es casualidad. En todo ese período (desde mediados de los años ’70), el régimen de acumulación, además de ser decididamente desigual, se basó en la valorización financiera y no en la inversión productiva.
 
Así, algunos de los pasos posibles y necesarios para transitar hacia un sistema tributario más igualitario serían los siguientes:
 
- La ampliación de la base del impuesto a las Ganancias, principalmente mediante la eliminación de las exenciones a las rentas por colocaciones financieras y bursátiles.
 
- Desandar el camino de la involución producida durante la dictadura y el menemismo en los impuestos sobre los patrimonios.
 
- La utilización de los impuestos selectivos para gravar el consumo suntuario o superfluo.
 
- Extender la reducción de la alícuota del IVA a más bienes de primera necesidad, previo acuerdo de precios sectoriales y la implementación de adecuados sistemas de seguimiento.
 
- Mejorar la articulación entre la AFIP y las administraciones tributarias subnacionales.
 
- Un acuerdo para una nueva ley de Coparticipación Federal.
 
 
 
Estas modificaciones afectarán intereses de quienes ostentan el poder real. Entonces, la reforma tributaria requiere elaborar un plan global estructurado por etapas, contrapesar con poder político para sostenerla ante sus potenciales detractores, y encontrar el momento oportuno para implementarla
 
Por Alfredo Iñiguez * y Ramiro Manzanal **
 
* Economista de la UNLP, investigador del Ciepyc y miembro de AEDA.
  ** Economista de la UBA y miembro de AEDA.
 
 
  • “Régimen regresivo”
Por SALVADOR TREBER (Profesor de la Universidad Nacional de Córdoba)

“Es necesario llevar adelante una reforma tributaria para fortalecer el proceso de redistribución del ingreso. En los últimos veinte años se han registrado muy pocos avances en ese sentido. Entre los principales defectos de nuestro régimen tributario sobresale su gran regresividad. El IVA representa al 30 por ciento de los recursos tributarios. Es un impuesto de una alícuota elevada y debería ser posible realizar mayores diferencias entre los consumos de los distintos sectores así como la exclusión de todos los productos de la canasta familiar. El impuesto a las Ganancias debiera ser el más importante en el país. Hoy no lo es. En la Argentina, por cada 100 pesos de Ganancias, 23 pesos corresponden a las personas físicas que lo pagan y el resto a las empresas. Un impuesto a las Ganancias que recae sobre las empresas es regresivo para el resto de la población porque, además de pagar poco, las compañías pueden precalcularlo y compensarlo subiendo el precio de sus productos. Los únicos tributos que son progresivos son las retenciones a las exportaciones de cereales.”
 
  • “Plagada de beneficios”
Por JUAN CARLOS GOMEZ SABAINI (Economista)
 
“Al sistema fiscal argentino le falta balance entre tributos directos e indirectos. Está muy cargado de impuestos indirectos y el peso de la renta personal es escaso. Por eso, hay que replantear el impuesto a la renta. Con mayores tasas a las personas físicas y menores a las sociedades se fortalece la inversión y mejora la distribución. Es necesario atenuar el peso de imposición indirecta. Fortalecer impuestos sobre patrimonios. El sistema está plagado de beneficios que favorecen a determinados sectores, gastos tributarios y exenciones, como el tratamiento particular a los dividendos de las sociedades que están excluidos de pagar renta de personas físicas. Hoy hay rentas que no tributan sin que existan razones claras para que no lo hagan, como plazos fijos, títulos públicos y hasta los jueces. Se debe restablecer el impuesto a las ganancias de capital o beneficios eventuales para las personas físicas. El impuesto a los débitos y créditos o los derechos de exportación, si bien son necesarios en el escenario actual, en una perspectiva de largo plazo no deberían continuar.”
 
  • “Zonas grises”
Por JORGE GAGGERO (Economista)
 
“Una reforma tiene que ser progresiva, procompetitiva, anticíclica y asegurar la estabilidad de los recursos fiscales en el tiempo. Una reforma en este sentido debe ser fiscal y no puede concebirse como meramente tributaria. Ingresos y gastos son inseparables. Incrementar la presión en algunos impuestos para recaer sobre los más ricos y poderosos y no tanto sobre el consumo implica necesariamente repensar y reformar la estructura del gasto. Por eso, como punto de partida es necesario encarar una reforma del gasto con objetivos de mayor redistribución, eficiencia y transparencia. Eliminar los subsidios a la clase media, ricos y aquellos subsidios indebidos al sector empresario. También es necesario transparentar la inversión pública y los procesos de licitaciones. A su vez, se debe repensar algunos mecanismos de promoción industrial, ya que muchas veces se exime de pagar impuestos a grandes empresas que no necesitan esos beneficios para llevar adelante sus emprendimientos. Hay que ajustar distintas normas que ofrecen zonas grises para la evasión y la elusión.”
 
FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/ (22/05/2011)