miércoles, 26 de octubre de 2011

SE TE EXTRAÑA FLACO...

Uno de los momentos más importantes de su mandato: este día para mi te hiciste Grande, y aunque en su momento no lo valore lo suficiente hoy lo comprendo con mucho orgullo!!!

Buenos Aires, Jueves 25 de marzo de 2004.
"Como presidente de la nación vengo a pedir perdón del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades". Dicho por el jefe de Estado argentino Néstor Kirchner en los predios de la que desde hoy será la ex Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), el mayor centro clandestino de detención de la dictadura militar, fue un hecho insólito y causó gran impacto en la multitud que acompañaba el acto de reconversión del lugar en un Museo por la Memoria, en el 28 aniversario del golpe militar de 1976.

En la mañana el mandatario también tuvo un gesto sin precedente que fue mucho más allá de un simple simbolismo. Concurrió a una sede militar en Palomar para descolgar de la galería de jefes del ejército los retratos de los ex generales Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone.

Mientras los rumores de un fuerte malestar en las fuerzas armadas rondaban el acto, el mandatario dijo a los militares que "nunca más tiene que volver a subvertirse el orden institucional en Argentina", y que "el terrorismo de Estado es una de las formas más injustificables y sangrientas que puede tocar vivir a una sociedad".

Añadió con vehemencia que "no hay nada, por más grave que sea, que habilite al terrorismo de Estado y menos, que en eso sean utilizadas nuestras fuerzas armadas, que deben ser el brazo armado del pueblo argentino, deben ser solidarias", y convivir "con todos los argentinos en pluralidad y consenso".

Allí el presidente debió sentir el hielo de los rostros que luego se transformó en gestos de rebeldía cuando varios oficiales pidieron el pase a retiro para dejar sentada su oposición a estas nuevas actitudes oficiales. Incluso anoche el ministro de Defensa, José Pampuro, había mantenido reuniones a puertas cerradas con el jefe del ejército, Roberto Bendini, y la cúpula de esa institución, después que ya dos altos militares solicitaran su pase a retiro en oposición al acto programado por Kirchner.

En la mañana también una voz anónima advirtió sobre una bomba en la Esma, pero el acto se desarrolló sin incidentes. Estaban allí junto a las Madres de Plaza de Mayo, las Abuelas, los hijos de los desaparecidos, los sobrevivientes, algunos de los jóvenes que nacieron allí y fueron arrancados de los brazos de sus madres y que han recuperado su identidad, en un escenario más que conmovedor.

Muchos periodistas intentábamos inútilmente resistir a la emoción, que en este caso, no quitaba profesionalidad, sino que la hacía viva. El acto había comenzado alrededor del mediodía, encabezado por las madres y en las rejas que bordean a la Esma estaban colocadas miles y miles de fotos de los 30 mil desaparecidos de la dictadura (1976-1983).

"Hablemos claro, no es rencor ni odio lo que nos guía: es justicia y lucha contra la impunidad. Los que hicieron este hecho tenebroso y macabro tienen un sólo nombre: son asesinos repudiados por el pueblo entero", afirmó Kirchner, en el palco levantado en la sede de la Esma.

"Cuando veía las manos, cuando cantaban el himno, veía los brazos de mis compañeros, de la generación que creyó y que sigue creyendo que este país se puede cambiar", dijo el mandatario, que en algún momento se enjugó las lágrimas. También señaló que "muchos especulan, están agazapados y esperan que todos fracasen para que vuelva la oscuridad a Argentina. Está en ustedes que nunca más el oscurantismo vuelva a reinar en la patria".

El presidente caracterizó a los responsables de la dictadura como "asesinos" destacando el horror de la existencia de "tantos campos de concentración como la Esma". También advirtió que "esto no puede ser un estire y afloje entre quien peleó más o menos", y fustigó duramente a los que "quieren volver a la superficie después de haber estado agachados durante años sin reivindicar lo que tenían que reivindicar".

Aunque ahora "haya que soportar apretujones, no nos van a quebrar", afirmó el mandatario. Antes, junto con el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, firmó el acuerdo para reconvertir la Esma en el Museo de la Memoria. El acto comenzó con otros símbolos: el himno nacional en una grabación cantada por el rockero Charly García, y la lectura de un poema desgarrador escrito en cautiverio por la militante Ana María Ponce, desaparecida en la Esma, leído por la actriz Soledad Silveyra, quien fue compañera de militancia de Kirchner en La Plata.

También habló una joven, María Isabel Priggione Grecco, que nació en el lugar, y fue robada a sus padres desaparecidos, y pidió que los asesinos vayan a cárceles comunes, entre otras demandas que también recayeron sobre varios políticos.

Pero otro momento de conmoción se produjo durante la intervención del último de los hijos de desaparecidos recuperados por las Abuelas de Plaza de Mayo: Juan Cavandié, también nacido en la Esma. "Encontré la verdad hace dos meses cuando el análisis de ADN confirmó que soy el hijo de Alicia y Damián, el nieto numero 77 que recuperan las Abuelas. Ahora sé que soy el hijo de Alicia y Damián, y tengo la sangre de ellos (...) Yo nací aquí, pero el plan siniestro de la dictadura no pudo borrar los registros en mi memoria. Antes de saber mi historia le decía a mis amigos que yo me quería llamar Juan, -que era precisamente el nombre que su madre le puso al nacer en cautiverio- en 15 días mi madre me amamantó antes de ser desaparecida y me trasmitió todo".

La emoción era muy intensa en la multitud que había caminado junto al presidente y las Madres alrededor de la Esma. Luego, en forma natural, en la desconcentración la gente anduvo por el predio, casi con incredulidad, y se veían escenas impactantes, como los niños, nietos de desaparecidos jugando en el lugar, jóvenes y mujeres subidas a las garitas, sacando la mano con la V de la victoria o agitando pañuelos, o familias sentadas en los largos bulevares poniendo retratos y flores en los caminos.

Durante horas todo sucedió en paz y el público había vitoreado a Joan Manuel Serrat, que interpretó Para la libertad, así como León Gieco y Víctor Heredia, que emocionaron con Todavía cantamos y Sólo le pido a Dios. Ya cuando los manifestantes se alejaban del lugar un grupo muy pequeño, arrancó placas, especialmente con los nombres de las avenidas, y escribió nombres de desaparecidos y también insultos a los asesinos, ingresó a uno de los edificios y destruyó algunos muebles.

En realidad no era nada relevante como algunos medios intentaron presentar, en una especie de guerra que había comenzado en la mañana con el rumor de presiones golpistas y se dijo -sin confirmar- que algunos militares habían retirado los auténticos cuadros de Videla y Bignone antes de la llegada del mandatario, y habían colocado imitaciones.

También para el presidente tuvo un alto costo político el hecho de que los gobernadores de algunas provincias, objetados especialmente por Hebe de Bonafini, de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, y algunos otros, decidieran no estar en el acto.

Cargados aún de aquella emoción vivida muchos siguieron hacia el otro acto relevante: la marcha de Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, que agrupa a 190 organizaciones -entre ellas de derechos humanos, partidos de izquierda, sindicatos, asambleas barriales y agrupaciones estudiantiles y de desocupados- en repudio del golpe.

Nuevamente una multitud estuvo allí, donde se leyó un documento consensuado por todos exigiendo cárcel para los genocidas de ayer y de hoy; restitución de la identidad a los 500 jóvenes apropiados; nulidad de los indultos a los genocidas; amnistía o desprocesamiento a los luchadores populares; no al pago de la deuda, al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y al Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

Pero la recuperación de la Esma se había convertido en el hecho histórico del día. "Miro esto y me digo: Yo estuve ahí, ahí encapuchado, ahí engrillado, ahí escuchando los gritos de los compañeros, gritando yo mismo. Ahí estuve. Y ahora sólo puedo vivir si logramos la justicia alguna vez. Los jueces tendrán que hacer justicia al fin, ya no queda otro camino. Esto no es el fin de la impunidad pero es un comienzo distinto. En este lugar donde tantos murieron bajo tormentos increíbles, donde las madres parieron entre torturadores, en este lugar yo pido que hagamos un momumento a la vida en unidad, todos juntos, sólo así los que no están vivirán de nuevo y los que sobrevivimos podremos tener algo de paz".

Mirando las paredes de aquel lugar donde estuvo recluido tantos años, el sobreviviente Mario Villamil intentaba decirnos así algo de lo que reflejaban sus ojos tristes y húmedos. Para todos ellos esto era mucho más que simbolismo, era comenzar "a tocar la esperanza de la justicia".

FUENTE: STELLA CALLONI http://www.jornada.unam.mx/

martes, 25 de octubre de 2011

Vamos por lo que falta: Reforma Tributaria!!

La apelación a la necesidad de una reforma tributaria se ha transformado en un recurso sobreutilizado, parte integrante de un discurso basado en la corrección política y recostado en la comodidad que implica la evidente dificultad de sostener lo contrario. A pesar de que pareciera haber tantas concepciones de reforma tributaria como actores que la reclaman, en la mayoría de los casos el convite no logra penetrar su superficie. La exuberancia del discurso y la infaltable combinación con la palabra “progresiva” (aun desde aquellos que no pueden encontrarse más lejos de dicha concepción) son elementos que atraviesan todos los llamamientos. Así se arroja la mágica sensación de que sin más trámite que la sanción de una ley, de manera cientificista, y mediante una receta de precisión matemática, se conducirá a la Argentina, en un breve lapso, a disponer de un sistema tributario comparable con el existente en los países escandinavos.
 
 
Pues bien, en primer lugar, una estructura tributaria no puede ni debe pensarse en el vacío. Es necesario plantearse unas cuantas preguntas antes de avanzar. Para qué, cómo, cuándo, son algunos de los interrogantes obligatorios para llevar a cabo cualquier iniciativa, y en especial en esta materia. No es lo mismo definir cuáles deberían ser las características ideales de un sistema tributario, que decidir cuáles son las mejores recomendaciones de política para modificar uno existente. El punto de partida es insoslayable, comenzando por el contexto macroeconómico, la historia reciente, y los intereses que serán afectados por las modificaciones. Todos estos factores obligan a recorrer un camino diferente del pensado desde una especie de big bang tributario, donde todo está por hacerse.
 
La Argentina es rica en cuanto a las diferentes etapas por las que el sistema ha atravesado, por lo que el camino recorrido es vasto y no sería correcto apelar hoy a una reforma con los mismos clichés que aparecían formando parte del sentido común pocos lustros atrás.
 
Durante la década del ’90 –y antes, durante la dictadura–, la política tributaria estaba limitada al papel de ayudar a reducir la brecha fiscal, al tiempo que se intentaba arribar a lo que la ortodoxia económica consideraba eficiente en materia tributaria, eliminando ciertos impuestos, denominados distorsivos, porque alteran los precios relativos que determina el sagrado mercado y en consecuencia eran considerados poco menos que sacrílegos. En ese escenario, el IVA se transformó en el “Impuesto Vedette Argentino”, por permitir la consecución de ambos objetivos: su ampliación e incremento fue la contracara de la eliminación o reducción de los impuestos que gravan el capital y la renta financiera, encargados de imprimirle equidad al sistema. Las modificaciones tuvieron como resultado una nueva estructura tributaria, acorde con el modelo de apertura y liberalización financiera instaurado a mediados de los años ’70.
 
Dos décadas más tarde, en la Argentina, como en otros países de la región, se están produciendo acontecimientos que permiten conjeturar un cambio de época. La reciente crisis a escala global fue la última evidencia del fracaso de las políticas destinadas a redefinir el rol de Estado, que se pueden sintetizar en el decálogo de recomendaciones del Consenso de Washington y terminó por convalidar la orientación de las transformaciones iniciadas en gran parte de Latinoamérica. En consecuencia, una reforma debería dirigirse a acompañar y sostener el cambio iniciado, y reforzar la función de los tributos como instrumento de política fiscal para incentivar la acumulación productiva y la generación de empleo, y morigerar las desigualdades sociales que legó el régimen anterior.
 
 
 
 
El sistema tributario es una manifestación de la potencia y la voluntad con la que se encara la lucha por el reparto del excedente. Es ahí donde comienza a delinearse el patrón de distribución del ingreso. Es el paraguas del sistema productivo al que habrá de adaptarse obligatoriamente el sistema tributario. No es posible separar uno de otro, no por lo menos sin caer en profundas contradicciones.
 
Así las cosas, para proponer una reforma en el sistema tributario deberemos primero dar cuenta de cuál es la situación actual, cómo se ha arribado a ella y cuál es el sistema productivo al que deberá adaptarse.
 
En este sentido, si bien desde 2003 no se produjeron cambios significativos en la política tributaria –aunque se lograron avances en materia de administración–, no parece correcto menoscabar las diferencias existentes entre el sistema impositivo actual y el vigente en la década de los años ’90.
 
En 2010, la presión tributaria nacional alcanzó el 28,8 por ciento del PBI, que significa un record histórico y supera a la existente en el período 1996-1998 (los años más representativos de la convertibilidad) en 11,9 puntos porcentuales del PBI.
 
Una proporción muy importante de esta expansión se explica en decisiones de política trascendentales aplicadas en este período: el 27,1 por ciento del aumento (3,2 por ciento del PBI) lo sostienen los Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social, a partir de la recuperación de los recursos que se desviaban a las AFJP y el aumento del empleo formal. Y el 26,5 por ciento del crecimiento (3,1 por ciento del PBI) se origina en la recaudación por Derechos de Exportación (conocidos como retenciones).
 
También fueron relevantes los aportes del impuesto a las Ganancias y a la propiedad, con el 20,8 y el 16,8 por ciento de los recursos adicionales (2,5 y 2 por ciento del PBI), respectivamente. El otro dato destacado es que los impuestos al consumo, básicamente el IVA, estuvieron entre los que registraron menores aumentos y sólo contribuyeron el 7,9 por ciento del alza (0,9 por ciento del PBI).
 
Con estas variaciones, la composición de la estructura tributaria es muy distinta de la de los ’90. En aquellos años, de cada 100 pesos de recaudación, 53,2 pesos lo aportaban los impuestos al consumo, mientras que en 2010 aportaron 34,5 pesos. Los gravámenes al Comercio Exterior en los ’90 aportaban apenas 5,5 pesos y con el nuevo modelo lo hacen con 13,8 pesos. Los impuestos sobre la propiedad contribuían con 1,6 peso y ahora con 7,9 pesos. En los impuestos a los ingresos (básicamente Ganancias) y en las contribuciones sociales, las diferencias no son tan manifiestas, pero en la actual estructura aportan casi 2 pesos más cada uno.
 
En consecuencia, para avanzar con la reforma se requiere una revisión integral del sistema tributario que contemple los avances logrados y un análisis profundo de las resistencias al cambio de quienes se sentirán perjudicados. Se deben construir los consensos indispensables y esperar a que se den todas las condiciones para poder implementarla. Las modificaciones deben concentrarse en los problemas manifiestos y de indispensable resolución para la consolidación del modelo productivo con inclusión social. La política económica dispone de diversos instrumentos para actuar contra la desigualdad, en algunos casos para procurar mejorar la distribución del ingreso, como lograr mejores condiciones laborales (aumento del salario real, disminución del trabajo no registrado) y mejores condiciones de vida (vivienda, educación, salud, previsión social) y en otros actuando sobre sus consecuencias, sin resolver el problema, mediante la asistencia social en general.
 
Pero si de promover una estructura productiva dinámica se trata, son pocos los instrumentos disponibles, y por esta razón resaltan los impuestos para intervenir en este aspecto. Uno de los problemas sobre los cuales es necesario avanzar es la tendencia marcada a no reinvertir las ganancias en activos productivos, bloqueando el proceso de desarrollo iniciado en 2003. Salvo algunas excepciones en el debate económico, durante muchos años se había instalado un fuerte consenso en contra de la capacidad del sistema impositivo para orientar el desarrollo productivo y morigerar las desigualdades de ingreso y de riqueza. Y no es casualidad. En todo ese período (desde mediados de los años ’70), el régimen de acumulación, además de ser decididamente desigual, se basó en la valorización financiera y no en la inversión productiva.
 
Así, algunos de los pasos posibles y necesarios para transitar hacia un sistema tributario más igualitario serían los siguientes:
 
- La ampliación de la base del impuesto a las Ganancias, principalmente mediante la eliminación de las exenciones a las rentas por colocaciones financieras y bursátiles.
 
- Desandar el camino de la involución producida durante la dictadura y el menemismo en los impuestos sobre los patrimonios.
 
- La utilización de los impuestos selectivos para gravar el consumo suntuario o superfluo.
 
- Extender la reducción de la alícuota del IVA a más bienes de primera necesidad, previo acuerdo de precios sectoriales y la implementación de adecuados sistemas de seguimiento.
 
- Mejorar la articulación entre la AFIP y las administraciones tributarias subnacionales.
 
- Un acuerdo para una nueva ley de Coparticipación Federal.
 
 
 
Estas modificaciones afectarán intereses de quienes ostentan el poder real. Entonces, la reforma tributaria requiere elaborar un plan global estructurado por etapas, contrapesar con poder político para sostenerla ante sus potenciales detractores, y encontrar el momento oportuno para implementarla
 
Por Alfredo Iñiguez * y Ramiro Manzanal **
 
* Economista de la UNLP, investigador del Ciepyc y miembro de AEDA.
  ** Economista de la UBA y miembro de AEDA.
 
 
  • Régimen regresivo”
Por SALVADOR TREBER (Profesor de la Universidad Nacional de Córdoba)

“Es necesario llevar adelante una reforma tributaria para fortalecer el proceso de redistribución del ingreso. En los últimos veinte años se han registrado muy pocos avances en ese sentido. Entre los principales defectos de nuestro régimen tributario sobresale su gran regresividad. El IVA representa al 30 por ciento de los recursos tributarios. Es un impuesto de una alícuota elevada y debería ser posible realizar mayores diferencias entre los consumos de los distintos sectores así como la exclusión de todos los productos de la canasta familiar. El impuesto a las Ganancias debiera ser el más importante en el país. Hoy no lo es. En la Argentina, por cada 100 pesos de Ganancias, 23 pesos corresponden a las personas físicas que lo pagan y el resto a las empresas. Un impuesto a las Ganancias que recae sobre las empresas es regresivo para el resto de la población porque, además de pagar poco, las compañías pueden precalcularlo y compensarlo subiendo el precio de sus productos. Los únicos tributos que son progresivos son las retenciones a las exportaciones de cereales.”
 
  • “Plagada de beneficios”
Por JUAN CARLOS GOMEZ SABAINI (Economista)
 
“Al sistema fiscal argentino le falta balance entre tributos directos e indirectos. Está muy cargado de impuestos indirectos y el peso de la renta personal es escaso. Por eso, hay que replantear el impuesto a la renta. Con mayores tasas a las personas físicas y menores a las sociedades se fortalece la inversión y mejora la distribución. Es necesario atenuar el peso de imposición indirecta. Fortalecer impuestos sobre patrimonios. El sistema está plagado de beneficios que favorecen a determinados sectores, gastos tributarios y exenciones, como el tratamiento particular a los dividendos de las sociedades que están excluidos de pagar renta de personas físicas. Hoy hay rentas que no tributan sin que existan razones claras para que no lo hagan, como plazos fijos, títulos públicos y hasta los jueces. Se debe restablecer el impuesto a las ganancias de capital o beneficios eventuales para las personas físicas. El impuesto a los débitos y créditos o los derechos de exportación, si bien son necesarios en el escenario actual, en una perspectiva de largo plazo no deberían continuar.”
 
  • “Zonas grises”
Por JORGE GAGGERO (Economista)
 
“Una reforma tiene que ser progresiva, procompetitiva, anticíclica y asegurar la estabilidad de los recursos fiscales en el tiempo. Una reforma en este sentido debe ser fiscal y no puede concebirse como meramente tributaria. Ingresos y gastos son inseparables. Incrementar la presión en algunos impuestos para recaer sobre los más ricos y poderosos y no tanto sobre el consumo implica necesariamente repensar y reformar la estructura del gasto. Por eso, como punto de partida es necesario encarar una reforma del gasto con objetivos de mayor redistribución, eficiencia y transparencia. Eliminar los subsidios a la clase media, ricos y aquellos subsidios indebidos al sector empresario. También es necesario transparentar la inversión pública y los procesos de licitaciones. A su vez, se debe repensar algunos mecanismos de promoción industrial, ya que muchas veces se exime de pagar impuestos a grandes empresas que no necesitan esos beneficios para llevar adelante sus emprendimientos. Hay que ajustar distintas normas que ofrecen zonas grises para la evasión y la elusión.”
 
FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/ (22/05/2011)

lunes, 24 de octubre de 2011

CRISTINAZO

 

Cristina Fernández de Kirchner se convirtió en la primera presidenta reelegida por el voto popular en la historia argentina. Su ventaja sobre el segundo es la mayor diferencia desde 1983. La estadista que gobernó sin mayorías parlamentarias, sin vicepresidente, sin marido y sin Presupuesto, envuelta en la mayor crisis mundial desde la debacle del 30´, con la más fenomenal campaña en contra de oligopolios mediáticos y corporaciones, cosechó más votos que en 2007.

 

Cristina arrasó y se convirtió en la candidata más votada desde 1983

La mandataria consiguió la reelección con casi el 54% de los votos. El socialista Hermes Binner quedó en segundo lugar, a 36 puntos de distancia. El kirchnerismo logró recuperar espacios en el Congreso y acercarse al quórum.
 
Los casi 29 millones de argentinos que protagonizaron la séptima elección presidencial desde la recuperación de la democracia dibujaron ayer un capítulo para la historia. La presidenta Cristina Fernández consiguió su reelección con un triunfo arrasador que anoche, escrutado el 85% de las votos,  le permitía cosechar el 53,61% de los sufragios y convertirse en la candidata más votada de la democracia. Con ese rotundo respaldo ciudadano, la mandataria dibujó otros dos hitos para los manuales: descontó una inédita diferencia de más de 36 puntos de su competidor inmediato, el gobernador santafesino y postulante por el Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, y dio comienzo a la tercera secuencia de un ciclo político iniciado en 2003.
La presidenta logró imponerse en todos los distritos del país a excepción, tal como sucedió en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 14 de agosto, de San Luis. Allí, Alberto Rodríguez Saá revalidó el título del liderazgo local. De las nueve provincias que hoy también fueron a las urnas para consagrar gobernador, el kirchnerismo logró imponerse en ocho, ya que en San Luis triunfó Claudio Poggi, delfín de Rodríguez Saá.
La performance en la provincia de Buenos Aires, primer distrito electoral del país, fue decisiva. En ese territorio de contrastes, la mandataria cosechaba anoche, escrutados el 82,78% de los votos, el 57,33% de los respaldos.
El triunfo de Cristina también tuvo un fuerte correlato en la elección parlamentaria –ayer se renovó la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado– ya que el FPV logró desarmar el escenario liderado por el opositor Grupo A a partir de las elecciones parlamentarias de 2009, y acercarse al quórum propio con el aporte de aliados (ver p. 10).
El nuevo reparto territorial y la recuperación del oficialismo en ambas Cámaras del Congreso diseñó un esquema de fortaleza institucional inédito. La presidenta superó dos marcas propias: la de su primera elección, en 2007, con el 47% de los votos, y el triunfo de las PASO con el 50,21 por ciento.
Esa adhesión contrastó con el escenario de crisis de la oposición. En ese lote, Binner fue el único con algo para festejar. Anoche, con el 17,04% de los votos, el santafesino quedó confirmado en el segundo puesto, proyectado para liderar un espacio del universo opositor hacia las parlamentarias de 2013.
La presidenta habló en el Hotel Intercontinental pasadas las 21:30, y luego se dirigió a una colmada Plaza de Mayo para compartir el festejo con militantes y simpatizantes. La jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió –al cierre de esta edición sumaba apenas el 1,86% de los votos, superada incluso por el 2,83 % de los votos en blanco–, el radical Ricardo Alfonsín y el ex presidente interino Eduardo Duhalde, con el 11,29% y el 5,98% de los sufragios, respectivamente, ya habían reconocido la aplastante victoria de Cristina. Todos habían apostado a un discurso de caos y peligro de hegemonía kirchnerista durante la campaña. Ni Carrió ni Duhalde -el ex mandatario hizo su peor elección- hablaron de las reiteradas promesas de retirarse de la política a partir de los pobres resultados de ayer.
Emocionada, la presidenta hizo una firme convocatoria a la unidad nacional. “Los quiero convocar a todos para que nada nos distraiga con enfrentamientos inútiles. Tenemos que pensar un país diferente. Es la continuidad de un proyecto político y de país”, subrayó. Además, descartó en forma tácita las sospechas de un proyecto de permanencia en el poder que, en las últimas semanas de campaña, alentaron sectores de la oposición. “Yo no quiero más nada”, advirtió (ver p. 4).
En la Plaza de Mayo, Cristina se dirigió especialmente a los jóvenes. “Los veo en un momento histórico, superador”, afirmó. Y subrayó: “Este gobierno trabaja por el presente, pero fundamentalmente por el futuro. Les pido a todos que dejemos de lado las vanidades personales y pequeñas para que nadie pueda arrebatarles lo que hemos conseguido.”
Acompañada por sus hijos Máximo y Florencia, y el flamante vicepresidente electo, Amado Boudou, Cristina se dio el gusto de compartir la alegría desde un escenario montado frente a  la Casa Rosada, especialmente iluminada. Casi en paralelo a los festejos del oficialismo, Rodríguez Saá –anoche sumaba el 7,92% de los votos– reconocía el triunfo de Cristina y Jorge Altamira se ubicaba por encima de Carrió con el 2,30 % de los sufragios.

La clave

Provincias. Con el triunfo del kirchnerismo ayer en Mendoza, las provincias identificadas con el FPV o gobernadores aliados suman un total de 21. Sólo tres distritos –Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires y San Luis– quedaron en manos de la oposición.

La cifra

36 puntos. Es la distancia que Cristina Fernández logró descontar de Hermes Binner. Se trata de una marca histórica desde la Ley Sáenz Peña.
La crisis de la oposición

El triunfo de Cristina Fernández en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) con el 50,24% de los votos demarcó el escenario de la elección que finalmente consagró su reelección con una marca histórica.

Salvo Hermes Binner, que logró subir del cuarto al segundo lugar, el resto de las fuerzas opositoras perdieron votos en el período de diez semanas que separó a las PASO –una experiencia inédita fruto de la Reforma Política– de la elección general.

El 14 de agosto Eduardo Duhalde logró el tercer puesto con el 12,20% de los sufragios, pero anoche el ex presidente interino apenas alcanzaba el quinto puesto con el 5,98%.
El radical Ricardo Alfonsín había quedado en las primarias en el segundo lugar con el 12,20% de los votos. Al cierre de esta edición, sumaba el 11,29 %.

Por su parte, Alberto Rodríguez Saá había sumado el 8,17% en las PASO y anoche cosechaba el 7,92%.
La jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, había caído en las PASO con el 3,22% de los votos. Ayer, su performance se ubicaba en el último puesto con el 1,86%. Jorge Altamira, del Frente de Izquierda y los Trabajadores pasó del 2,4 % de agosto al 2,30% en la elección general.

FUENTE: http://tiempo.elargentino.com/notas/cristina-arraso-y-se-convirtio-candidata-mas-votada-desde-1983

sábado, 22 de octubre de 2011

23/10: FESTEJO EN PLAZA DE MAYO


EL DOMINGO A LA NOCHE VAMOS A NUETSRA PLAZA Y FESTEJAREMOS HASTA QUE CRISTINA SALGA DEL BALCON Y NOS DIGA QUE VAYAMOS A DESCANSAR.

martes, 18 de octubre de 2011

Míercoles 19/10: Cierrre de la campaña Elecciones Nacionales 2011


Bancando al Proyecto
Nacional y Popular!!!

Por Cristina, un Pueblo en campaña por su país Amado.

MODELO DE DESARROLLO INSUTRIAL E INCLUSIÓN SOCIAL


DE LAS PRIMARIAS A OCTUBRE!

El aluvión de votos sentó las bases para intensificar el modelo de inclusión

El resultado electoral del pasado domingo tiene fuertes implicancias para un análisis desde el punto de vista de la economía.
No solamente porque el triunfo abrumador de Cristina Fernández de Kirchner se le ha atribuido, con acierto, a la percepción que tiene la población en general y los sectores populares en particular acerca del rumbo de la economía y de su propia situación sino también por las condiciones políticas resultantes y las oportunidades que, eventualmente, plantea para profundizar un rumbo en materia de medidas económicas.

“ES LA ECONOMÍA, ESTÚPIDO”. La famosa frase, acuñada en 1992 por James Carville, asesor de campaña de Bill Clinton, tiene plena vigencia a la hora de analizar este resultado electoral. En aquel entonces, la frase ofició de informal eslogan de la campaña opositora que buscaba derrotar al oficialista George Bush (padre) sobre la base de sortear el eje oficialista asociado al triunfo norteamericano en la Guerra Fría y los resultados de la Guerra del Golfo.
En el caso del pasado 14 de agosto, aunque no haya sido formulado explícitamente, el desempeño de la economía ha oficiado como un verdadero ancho de espadas en la campaña electoral del oficialismo.

LEJOS DE LA CRISIS. El impacto electoral de la debacle financiera internacional difícilmente sea mensurable en forma precisa. Lo cierto es que, ni los más optimistas analistas oficiales esperaban que, en estas primarias, se alcanzara superar el 50% de los sufragios como finalmente ocurriera.
Pero en la última semana y media de campaña, los titulares de los diarios estuvieron dedicados en la cobertura del derrumbe de las bolsas y la persistencia de la crisis financiera y su impacto social en Europa y los Estados Unidos. El contraste con la situación actual de la economía del país puede haber jugado un papel determinante en la definición del voto a la presidenta Cristina de amplios sectores que no habían definido su voto días previos.
Los principales candidatos de la oposición, Eduardo Duhalde y Ricardo Alfonsín, durante la campaña se abrazaron a la tesis que sostiene que en la Argentina habría “viento de cola”. Es decir que habría condiciones externas favorables y que los errores de la política económica oficial no permitirían hacer usufructo pleno de las potencialidades que plantea la situación. Los resultados parecen ratificar una percepción popular que va en el sentido inverso. Por su parte, la realidad de los países centrales dejó los planteos de la oposición girando en el vacío.
Los electores interpretaron que, en el marco de la crisis financiera internacional, la gestión de la presidenta Cristina, y su candidato a vicepresidente y ministro de Economía Amado Boudou, serían los mejores garantes de que el impacto de la crisis pueda ser amortizado en defensa de las condiciones y conquistas que, consideran, les ha otorgado este gobierno.
NÚMEROS, NO PALABRAS. La Presentación de Coyuntura de julio 2011 elaborada por la Secretaría de Política Económica del Ministerio de Economía, muestra algunos de los datos que ayudan a explicar este voto que algunos denominaron como “conservador” (en el sentido del continuismo). En definitiva, se trató precisamente de conservar conquistas.
La votación también otorga un mandato para preservarlas y profundizarlas. Durante el primer trimestre de 2011 la economía mantuvo un acelerado ritmo de crecimiento con una expansión del PBI del 9,9% interanual y llegando a un PBI per cápita de 10 mil dólares anuales.
En mayo último, el sector industrial creció un 9% con relación al mismo mes del año anterior, incluso por encima del nivel general de la economía que lo hizo en un 8,1% (EMAE mayo).
En mayo, la construcción en particular tuvo un incremento interanual del 14,8% y destacándose la denominada construcción reproductiva, aquella que está asociada con la producción y es, por lo tanto, fiel reflejo de un ciclo virtuoso de producción e inversión.
Estrechamente vinculados a estos indicadores, por supuesto, están los índices de empleo, ingresos y consumo. Durante 2010 el incremento de la remuneración neta promedio nacional fue del orden del 30,7% alcanzando la cifra de $ 4214, alrededor de 1000 dólares.
En lo que va de 2011 los salarios registrados y no registrados del sector privado se incrementaron, estimativamente, un 20% más.
Durante los primeros seis meses del año se crearon 256 mil empleos privados registrados lo que llevó al récord histórico de 7,5 millones de asalariados en el país plasmando un piso de desempleo del 7,4% y de un 5,8% de subocupación. Todos estos números claro, colaboraron para que la venta de supermercados se incrementaran un 13,8% y en los centros de compras un 10,7% interanual. En el rubro servicios la telefonía creció más de un 20%, el transporte un 8,5% y la energía un 4,7%. El consumo de nafta súper creció un 5,2% anual y la de naftas Premium un 32,4%.
Todos estos indicadores, acompañados por la evolución de las jubilaciones, el salario mínimo y la Asignación Universal por Hijo son una base firme que ayuda a explicar esa votación. Aun más, con el marco de un fuerte contraste con la situación de los Estados Unidos y Europa.

MANDATO IRREFUTABLE. Lo más destacado del resultado de la elección es, sin dudas, la gran diferencia de votos que obtuvo el oficialismo con relación a sus seguidores inmediatos. Esta nueva realidad plantea un escenario político que ofrece una enorme legitimidad capaz de despejar el terreno para profundizar el modelo con medidas de política económica que pudieran estar pendientes o que, incluso, estén bloqueadas por afectar fuertes intereses corporativos. La avalancha de votos, con todo, ha creado la fuerza social capaz de avanzar sobre esos intereses con la legitimidad necesaria.
QUÉ POLÍTICA. Con matices, economistas, dirigentes sindicales y otros especialistas, en diálogo con Tiempo Argentino, expresaron su coincidencia sobre el alcance de esta acumulación de fuerzas que cosechó el gobierno. Jorge Gággero, investigador del Cefid y miembro del Plan Fénix, aclaró cauteloso que “El eje discursivo de la campaña de la presidenta no ha sido el de profundizar el modelo. La promesa central, que no es lo mismo, fue la de continuar con las políticas generales que fueron practicadas y reparar las omisiones”.
Más allá de las medidas de distribución de riqueza y de inclusión social los especialistas consultados coincidieron en que el sector externo, la crisis mundial y la balanza comercial deben ser observadas con especial detenimiento. De hecho, según el informe oficial mencionado, el resultado financiero primario estimado para 2011 sufriría un leve descenso con relación a 2010 que, una vez abordados los pagos de intereses arrojaría un resultado financiero final negativo. Enrique Aschieri, economista de la Sociedad Internacional para el Desarrollo, aseguró que, en realidad, existe un mito sobre la economía nacional que es el de asociar, de forma mecánica, la balanza comercial con el tipo de cambio cuando en realidad “todavía hay que demostrar que las exportaciones son elásticas con relación al tipo de cambio. En realidad son manifiestamente inelásticas, la demanda no depende del tipo de cambio. Si analizamos los tipos de cambio multilaterales y bilaterales el deterioro no es tal”.
Jorge Gággero aseguró que “es central el sostenimiento de la línea de desendeudamiento entendida como la reducción del endeudamiento neto, sin descartar que, cuando se den las condiciones de tasas, no se pueda retomar el financiamiento para destinos consistentes como inversiones públicas pendientes que apunten a resolver cuellos de botella. Por ejemplo, a pesar del progreso de la inversión pública, tenemos problemas de inversiones estratégicas e infraestructura como en el sector petrolero, en los puertos y el desmantelamiento de la red ferroviaria, que pueden ser financiadas con fondos externos.”
Consultado sobre cómo abordar la suba de precios aseguró que “el problema de la inflación es multicausal y complejo. Entran cuestiones de política monetaria, cambiaria, fiscal, políticas de ingresos, cuestiones asociadas con la estructura económica y la concentración de la riqueza que influye en la puja de ingresos. Como es multicausal requiere de una batería de instrumentos. Hay que abordarlo porque genera opacidad en la planificación empresaria y asimetrías de ingresos entre los sectores populares”. Finalmente resumió que “hay que pasar del horizonte corto del día a día a la visión estratégica para lo que es central, además de mantener una macro consistente como hemos tenido desde 2003, complementarlo con las políticas productivas de largo plazo que apunten a impulsar los sectores de mayor valor agregado y ocupación de más altos salarios”.<

FUENTE: http://tiempo.elargentino.com/notas/aluvion-de-votos-sento-las-bases-para-intensificar-modelo-de-inclusion

domingo, 16 de octubre de 2011

El 17 de Octubre: la Revolución Justicialista, Nacional y Popular


El 17 de Octubre de 1945, el pueblo obrero y trabajador hizo intérprete de sus demandas colectivas al Coronel Perón. El 17 de Octubre, el brillante político y militar nacionalista del 4 de junio de 1943 transmutaba en líder y conductor del programa de transformación revolucionaria más rico y progresivo de la historia argentina y latinoamericana. Juan Domingo Perón, el pueblo trabajador y el sector nacionalista de las FFAA, los tres pilares del movimiento nacional que junto al Estado empresario y ciertos elementos de la burguesía nacional constituyeron un frente de clases y sectores que rescató al país del modelo agro-exportador y lo insertó en una senda de verdadero desarrollo. Sesenta y seis años transcurrieron de aquella gesta histórica. Sesenta y seis años que hoy por hoy encuentran al país unido y libre, aunque transitando tal vez la más estratégica de las grandes disyuntivas nacionales surgidas desde 1810. El “milagro” de la Argentina granero del mundo está cercado y debilitado, mas no derrotado. Muchos creen que por lo hecho y lo consolidado el triunfo está garantizado. Nada más alejado de la experiencia histórica y la realidad. Los pilares económicos, jurídicos y constitucionales de las fuerzas internas y externas representantes del país satélite, si bien debilitados, continúan inalterados en sus cimientos. La profundización del modelo vigente resulta crucial para evitar el retorno de las vacas y los granos a Balcarce 50. En este sentido, una breve descripción de los principales logros de la revolución redistributiva de 1945 durante su primer lustro de vida quizás contribuya a dimensionar el poder bicentenario de quienes aún hoy se resisten a una nación que nos cobije a todos. ¿Cómo fue que habiendo logrado lo que se logró y avanzado lo que se avanzó, la reacción terminó por imponerse en 1955? Perón responderá al final.

ANTES Y DESPUÉS DEL 17 DE OCTUBRE. 

-IAPI y nacionalización de servicios públicos: el Estado sale en defensa de los productores. La compra directa de granos por el Estado terminó con la explotación de la agricultura por parte de los monopolios internacionales. Asimismo, la nacionalización de los ferrocarriles, barcos, teléfonos, puertos, seguros, elevadores de granos, etc. termina con la ausencia de infraestructura y con los precios injustos (fijados por intereses foráneos) que atentaban contra la producción nacional y la acumulación de divisas. El importe de nuestras ventas al extranjero (en m$n) se duplica entre 1939 y 1948. El valor de las exportaciones de oleaginosas y subproductos pasa de $ 451 millones en 1943 a 3039 millones en 1947.

- Nacionalización de los servicios de gas: en 1943 todas las empresas de gas existentes en el país eran propiedad de particulares. En 1948, los servicios de gas pertenecen al Estado nacional. El total de clientes asciende de 216 mil en 1943 (restringidos en un 90% en la provincia de Buenos Aires) a 700 mil en 1951 distribuidos en la totalidad del país. Las cañerías pasan de 2,6 millones de metros a 3,253 millones en igual período.

- Ganancias privadas y pequeños ahorristas: mayores salarios y contribuciones para mejoras sociales apuntalaron un desenvolvimiento notable de los negocios en el país: en 1935, 1203 empresas reportaban ganancias netas de $ 119 millones; en 1946, las utilidades ascendieron a 1075 millones en 1946. En 1943, la cantidad de pequeños depositantes era de 2,470 millones; siete años más tarde, 5,348 millones de personas.

- Viviendas: en 1943, el Banco Hipotecario Nacional realizó 3961 préstamos acordados para la vivienda propia. En 1946, 8824 operaciones y 46.571 en 1948. Entre 1943 y 1949, se construyeron 24 barrios con un total de 22 mil viviendas solo en el Gran Buenos Aires. A nivel nacional fueron más de 35 mil viviendas.

- Tierras: en 1943 se cerraron 33.178 contratos para la entrega de tierras a pequeños agricultores por 6,5 millones de hectáreas. En 1949 los contratos habían ascendido a 188.405, por un total de 36 millones de ha. La superficie total colonizada hasta 1943 era de 1,9 millones de ha (62.130 personas radicadas). En 1951 la superficie había ascendido a 8,9 millones de ha (243 mil personas radicadas).

- Industrialización (índice industrias manufactureras. 1943 = base 100): en 1948, la producción de máquinas y aparatos eléctricos era de 245,5; el caucho y sus manufacturas un 576,5; metales y sus manufacturas un 201,8; vehículos y maquinarias 172,6, etc. La producción industrial pasó de 6 mil millones de pesos en 1943 a 16 mil millones en 1948. En igual período, la renta nacional saltó de 12 mil millones a 31 mil millones. En esos cinco años, los establecimientos industriales aumentaron en un 59% (de 65.803 a 104 mil).

JUSTICIA SOCIAL Y DEMOCRACIA DE VERDAD.

- Inversión social: en 1943, el Estado gastaba anualmente para servir al pueblo 1307 millones de pesos. En 1949, esa cifra había alcanzado los 4897 millones.

- Convenios y derechos de trabajo: entre 1947 y 1949 se firmaron 470 convenios de trabajo que beneficiaron a 2,9 millones de obreros. Se crean los Tribunales del Trabajo y los estatutos del Periodista Profesional y del Peón Rural. Se otorga la Pensión Inembargable a la Vejez en 1949.

- Jubilaciones y Régimen de Previsión: el 22 de noviembre de 1944 se crea la Caja de Jubilaciones de Empleados de Comercio. Hasta entonces, los empleados de comercio carecían de jubilación. Entre 1945 y mediados de 1949, 900 mil afiliados se encontraban garantizados. Con iguales propósitos y en 1944, se crea el Régimen de Previsión para el personal de la Industria y Afines. En 1950 contaba con 1.577.370 trabajadores afiliados. Los aportes provenían en un 11% de los patrones y en un 8% del salario de los trabajadores.

- Empleo fabril, mejoras sociales y políticas: obreros empleados en la industria pasaron de 452.307 en 1935 a 1.169.000 en 1948. Su retribución entre 1943 y 1948 se triplicó, esto sin incluir las siguientes mejoras sociales: jubilación, vacaciones pagas, subsidios por enfermedad, maternidad, indemnización por accidentes, etc. Tales medidas representaron en 1948 más del 50% del sueldo. Se pone en ejecución la verdadera democracia: los trabajadores intervienen en la función pública.

PROFUNDIZACIÓN DE LA REVOLUCIÓN NACIONAL.

De qué serviría la historia, si no fuera para comprendernos en ella, sentirla parte de nuestra vida y exigirle que nos provea la clave del porvenir? Aquí la pregunta que Jorge Abelardo Ramos se formulaba en su magistral Revolución y Contrarrevolución, al analizar el significado histórico, presente y futuro del 17 de Octubre. Nadie mejor que el mismo Perón para responderle, en palabras expresadas durante sus años de destierro y recogidas por Alberto Guerberof en Cambio de Mano: “Esta estructura oligárquica [la que lo derrocó] duró muchos años. Aún hoy subsiste. Deteriorada, pero todavía vigente. Yrigoyen no pudo con ella. La trabó, la enfrentó, pero a la postre, ellos acabaron con él. Hasta la Revolución de 1943, fue todopoderosa. Sólo nosotros logramos herirla de muerte. La herimos, pero no pudimos matarla. Prueba de ello es que hoy estamos aquí, y ellos allí, gobernando”. 17 de Octubre, Día de la Lealtad. Pero el avance y estado de la revolución kirchnerista exigen además de la anterior virtud, plena determinación y conciencia revolucionarias. No se trata de matar a nadie, sino de proseguir eliminando los pilares tradicionales de sustentación y supervivencia del frente del subdesarrollo. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, genial estadista y conductora del movimiento nacional, gobierna junto al pueblo. Que no deje de gobernar

FUENTE: http://tiempo.elargentino.com/notas/17-de-octubre-y-revolucion-nacional-bicentenario