En esta IV entrega nos complacemos en compartir la opinión de algunos expertos: Mario Féliz, profesor titular en Química Inorgánica de la Universidad de La Plata y Carlos Reboratti, geográfo de la UBA e investigador en el CONICET. Pedimos se escuche el clarisimo diálogo entre el Profesor Mario y Víctor Hugo, en la nota el link correspondiente.
Luego una excelente crónica periodista de Hernán Brienza (UBA), y para cerrar, nobleza obliga, la visión de Gonzalo Strano, el cual es miembro de la Unidad de Campañas de Greenpeace Argentina. Seguimos reflexionando porque entendemos que una solución justa a la cuestión minera requiere profundidad, responsabilidad, conocimiento certero, ya que es el desarrollo de Provincias particulares y de la Nación en general lo que esta en juego.
Por otra parte ahora no estoy buscando delinear una conclusión, la cual ya ha quedado sugerida en el posteo anterio (III), sino que intento responderme ¿Por qué no habríamos de tocar el Famatina?. POLIKARPO.
Profesor de química inorgánica desmiente tópicos sobre minería a cielo abierto. (http://www.continental.com.ar)
AUDIO COMPLETO AQUI:
Mario Féliz, profesor titular en Química Inorgánica de la Universidad de La Plata, aseguró que, "al aire libre, el peligro de intoxicación con cianuro de hidrógeno disminuye, porque el gas es menos denso que el aire y se disipa con facilidad".
Por Continental, Mario Féliz, profesor titular en Química Inorgánica de la Universidad de La Plata, desestimó algunos lugares comunes sobre la contaminación que producen las explotaciones mineras a cielo abierto.
En La Mañana, señaló que el éxito del método “se debe a su mayor eficiencia y a los menores riesgos ambientales. Sin embargo, la utilización del cianuro se ha convertido en el caballito de batalla de los ‘enemigos de las minas’”, matizó.
Féliz aseguró que, al aire libre, el peligro de intoxicación con cianuro de hidrógeno disminuye, porque el gas es menos denso que el aire y se disipa con facilidad. Sin embargo, en ambientes cerrados la presencia de HCN asegura la muerte". Remarcó que, “en la actualidad, la industria del cianuro de hidrógeno es muy importante, porque éste se utiliza en un gran número de procesos industriales”.
“Según la EPA, hay una larga lista de actividades que producen emisiones cianhídricas. Sin embargo, el 99,7 por ciento de las emisiones de cianuro o derivados cianogenéticos son producidas por la suma de la industria de las fibras orgánicas (no celulósicas), la industria productora de compuestos químicos orgánicos, la refinación del petróleo y la elaboración de productos derivados del carbón y el grafito. Esto significa que sólo el 0,3 por ciento de las emisiones totales de HCN corresponden a otras actividades, entre las cuáles se encuentra la minería”, concluyó Féliz.
Nueva ley de minería para zanjar conflictos (www.clarin.com)
Por Carlos Reboratti GEOGRAFO (UBA / CONICET)
En forma recurrente aparece en los medios la información sobre conflictos generados por la instalación de empresas de minería a cielo abierto , corporizados en la reacción de grupos locales que se oponen a esos emprendimientos recurriendo a varias formas de protesta, incluyendo el cierre de caminos.
Para el lector ajeno a este tipo de temas, seguramente le parece difícil entender cómo un grupo de vecinos se opone a una actividad económica, sobre todo cuando se trata de lugares que han sido marginados del desarrollo y el crecimiento económico. El tema es muy complejo y muestra la tensión entre distintos sectores de la sociedad generada por su visión sobre los efectos positivos y negativos de dicha actividad extractiva .
Desde la sanción en 1994 de una ley de promoción de la minería que le da amplio margen de acción, incluyendo una virtual exención de impuestos a la exportación, esta actividad ha ido creciendo.
Según la Constitución Nacional reformada en 1994, l os recursos naturales son de propiedad de las provincias, y por lo tanto son ellas las que deben negociar con las compañías mineras los permisos y condiciones de explotación. Algunas provincias directamente han prohibido la minería a cielo abierto, pero otras (básicamente las más pobres) no lo han hecho y por el contrario a veces la han promocionado.
Cuando descendemos al nivel local, es allí donde se generan los conflictos : al conocerse un proyecto de explotación, e influenciados por los grupos ambientalistas más radicalizados y activos del país que potencian la natural inquietud de los pobladores por los efectos que la minería podría tener en el ambiente, algunos sectores de la sociedad local se movilizan para detenerlo. Ante esto las compañías responden diciendo que el proyecto es totalmente seguro desde el punto de vista ambiental, que generará puestos de trabajo y efectos muy positivos en la economía local.
Las respuestas de los gobiernos provinciales son heterogéneas : en los casos donde apoyan abiertamente a las compañías mineras directamente acusan a esos movimientos sociales de irresponsables; en otros, y según el cariz que toman los acontecimientos, dudan o a veces dan marcha atrás con los permisos de explotación.
Se podría pensar que estos conflictos se deberían resolver mediante una consulta popular.
¿Pero ésta se debería referir sólo a la población local, que potencialmente sufriría las consecuencias de la minería o a la de toda la provincia, que es en algún sentido la “dueña” del mineral? Hay dos ejemplos contrastantes: el los casos donde existió un referéndum local siempre el resultado fue opuesto a la mina.
Pero en las elecciones o reelecciones de gobernadores que explícitamente mostraron su apoyo a la minería, indefectiblemente éstos ganaron por amplia mayoría.
Ante este dilema que parece tan difícil zanjar, la solución posible es la formulación de una nueva ley de minería que determine claramente la forma de resguardar y delimitar los intereses locales e incluya la formulación de mecanismos de resolución de conflictos.
A Famatina hay que pensarla (http://tiempo.infonews.com)
Por: Hernán Brienza, periodista (UBA).
No está claro cuánta agua se utiliza, cuánto cianuro, si contamina más que la ganadería o la soja, o cualquier industria porteña. ¿Es cierto que apenas el 8% del cianuro que se utiliza en el país lo usan las mineras y el resto otras industrias tan contaminantes pero a las que no percibimos?
Famatina es una de esas palabras que tienen demasiada significación para la historia argentina. Desde el siglo XVII cuando fueron descubiertas las riquezas que escondía en su vientre se ha convertido en un cerro mitológico. Por ejemplo, en su imprescindible libro Facundo y la montonera, el actual secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, y Rodolfo Ortega Peña demostraron lo cruciales que fueron los enfrentamientos políticos, comerciales y económicos entre el gobierno centralista de Martín Rodríguez y la defensa federal del riojano Facundo Quiroga. En ese texto sus autores sugieren la tesis de que la guerra civil entre unitarios y federales estalló, justamente, por causa del choque de intereses entre un grupo nacional de protoempresarios –liderados por Facundo y Braulio Costa, entre otros– y la casa internacional de Baring Brothers, que sostenía a la Famatina Minning Company. Por aquellos años, la década del ’20 del siglo XIX, Bernardino Rivadavia fue, primero, hombre fuerte del gabinete de Rodríguez y, finalmente, bajo ciertas condiciones irregulares, presidente de la República. Fue el representante no oficial de los negocios británicos en estas tierras –basta recordar que fue quien inició el endeudamiento externo argentino– y abogaba por un progreso liberal apoyado en las inversiones extranjeras como única palanca de desarrollo. La publicidad inglesa aseguraba que en La Rioja llovía oro y se montó alrededor de la posibilidad de la mina un negocio fraudulento inmanejable. Por esa razón, Famatina está en el nudo de la historia argentina, y cuando alguien grita “el Famatina no se toca”, acierta en una consigna que conmueve desde la profundidad del pasado y apela a viejas disputas por la soberanía nacional.
A esa carga histórica se le suman los errores políticos cometidos por la policía catamarqueña en los últimos días. Desgraciadamente, el kirchnerismo no ha podido todavía penetrar en la conciencia de las élites gobernantes de muchas provincias y se le ha dificultado imponer su máxima de que “la protesta social no se reprime con violencia”. Entonces, cada vez que se produce un acto de esta naturaleza por parte de alguno de los ejecutivos provinciales o incluso de operativos menores, los grupos “progresistas” o de “izquierda” se abusan de estos sucesos para incomodar al gobierno nacional y poner en supuestos aprietos a sus defensores corriéndolos por izquierda. Esa contradicción entre políticas publicas nacionales y provinciales, tarde o temprano, tiene que saldarse a favor de las decisiones tomadas en el 2003 por el ex presidente Néstor Kirchner. Incluso cuando hoy estemos en otro momento histórico y económico y ya las protestas no sean por la subsistencia sino por debates políticos. En la actualidad no se cortan rutas por supervivencia inmediata sino por la defensa del medio ambiente. No parece poca la diferencia.
La presidenta de la Nación Cristina Fernández convidó a la sociedad esta semana a tener un debate serio y responsable sobre la cuestión minera. Los argentinos nos debemos una fuerte discusión entre posturas antagónicas, pero abandonando prejuicios, falsas acusaciones, verdades a medias y estupideces conjuntas. Entre el conservacionismo reaccionario del magnate norteamericano Douglas Tompskin, el ecologismo berreta y marciano de muchos ambientalistas, la hipocresía bucanera de empresarios y políticos y la voracidad colonialista de las multinacionales debe haber un resquicio para pensar una política autónoma, responsable, sustentable humana y ambientalmente –si es que pueden separarse estos términos– y soberana.
El peronismo lleva en sus entrañas el germen de su propia discusión. Es industrialista y generador de empleos y, al mismo tiempo, Juan Domingo Perón fue el primer líder político en la Argentina en plantear con absoluta seriedad la problemática ambiental. En su discurso del año 1972, expresó: “Cada gobierno tiene la obligación de exigir a sus ciudadanos el cuidado de sus recursos naturales, y el cuidado del ambiente urbano está implícito en él... en otras palabras, necesitamos nuevos modelos de producción, consumo, organización y desarrollo tecnológico que, al mismo tiempo, den prioridad a la satisfacción de las necesidades esenciales de las personas, racionalizando el consumo de recursos naturales, y disminuyendo al mínimo posible, la contaminación ambiental”.
Interesantísimo. El propio Perón da una fórmula para analizar en cada caso qué es lo que hay que hacer: elabora la doctrina del menor daño posible. No se trata de ir desnudos por el mundo, constipados, para no influir el medio ambiente como parecen proponer algunos ecologistas narcisistas. La cuestión es ser conciente de que toda actividad humana daña el ecosistema y que por lo tanto hay que ser sumamente responsables a la hora de transformar el planeta que nos contiene. Y dice algo que vale la pena escuchar: hay que cambiar las pautas no sólo de producción si no de consumo… Es decir, vivir en Capital Federal con todo arreglado y “protestar por la bomba que cayó a mil kilómetros del refrigerador” es una hipocresía digna de la canción de Silvio Rodríguez.
Yolanda Ortiz, la primera secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano en toda Latinoamérica, nombrada por Perón en 1973 explicó alguna vez que: “Hasta entonces también había una idea biológica en cuanto a la conservación, se consideraba al hombre en tanto ser biológico, no como un ser integral, por eso fue realmente interesante el planteo (de Perón) porque el ambiente humano debía lograr una calidad de vida para los hombres, primero estaban las necesidades básicas de los hombres. Dice en su discurso que el hombre debe ser un ser íntegro, en relación con la salud, el ambiente, la equidad, la Justicia Social, la dignidad humana, él siempre lo decía. Eso es ético, moral, lo que corresponde.”
Propongo abrir en serio un debate sobre la minería en nuestro país. Sin chicanas, sin cobardías, sin falsas imputaciones. Ni todos los ambientalistas son marcianos ni todos los defensores de la producción mineras son agentes de la Barrick Gold. E incluso sería interesante discutir la viabilidad de la minería a cielo abierto. ¿Puede realizarse con una metodología que no sea tan lesiva? ¿Por qué las grandes potencias del mundo: China, Australia, Estados Unidos, Rusia, Sudáfrica, Perú, Canadá, Brasil, Chile, tienen derecho a explotar sus montañas de oro con minería a cielo abierto y los argentinos no podemos? ¿Quiénes están en lo cierto: los estadounidenses, los rusos, los brasileños, por nombrar a tres de las seis principales potencias o nosotros?
El Noroeste argentino tiene ciertas dificultades para engarzarse en el capitalismo nacional e internacional. No tiene grandes extensiones de tierra para cultivar soja y por su posición geográfica alejada de los centros urbanos tampoco posee polos industriales que capturen mano de obra desocupada. Recién en la última década apostó al turismo como fuente genuina de recursos –Salta fue la provincia que picó en punta– y la mayoría de la población económicamente activa depende del Estado y del empleo público. Esa situación de dependencia política genera masas de trabajadores cautivos de los vaivenes de la política. En los últimos tres años, la provincia de La Rioja, por ejemplo, según números oficiales, ha visto nacer 2000 empresas pymes para abastecer a las mineras. Deben ser estimativamente cerca de 10 mil puestos de trabajo. No es una cifra despreciable. Y en el caso de Famatina, el acuerdo con Osisko, además, incluía una cláusula en la cual la empresa estatal EMSE debía quedarse con el 30% de lo producido, cuando, generalmente, las demás mineras aportan apenas el 3% de regalías. ¿Justifica esto destrozar el cerro de Famatina? No lo sé. Y es posible que no. Pero no me cabe duda de que hay que pensarlo sin histeria y con una mirada amplia. Y también como política pública a mediano y largo plazo. Obviamente, hay que abrir, además, el debate técnico. Porque no está claro cuánta agua se utiliza, cuánto cianuro, si contamina más que la ganadería o la soja, o cualquier industria porteña. ¿Es cierto por ejemplo que apenas el 8% del cianuro que se utiliza en el país lo usan las mineras y el resto otras industrias tan contaminantes pero a las que no percibimos? ¿O es falso? El periodismo ha discutido mucho sobre el tema de la minería, pero lo ha hecho con absoluto desconocimiento, en el mejor de los casos, o atravesados por operaciones políticas en la mayoría.
Desgraciadamente, vivir mata. Y el capitalismo moderno más. El desarrollo industrial tiene consecuencias fenomenales para el Medio Ambiente. Entre vivir de la caza y de la pesca y destruir el planeta hay una amplia cantidad de posibilidades. El desarrollo minero no puede analizarse desde posiciones dogmáticas. “El Famatina no se toca” es un buen eslogan. Pero habría que preguntarse antes: ¿Por qué no? ¿Cuántos puestos de trabajo cubre? ¿Qué tipo de tecnología usarán para la extracción del oro? ¿Qué tipo de controles podrá realizar el Estado? ¿Hay necesidad de reestructurar la legislación en la materia? ¿Es lo mismo la agresiva minería en provincias como Córdoba que tiene cientos de recursos que en La Rioja o Catamarca con menor sustentabilidad? Más allá de las suculentas untadas que puedan recibir políticos locales, si la minería aporta el 10 o 15% de la población económicamente activa del NOA ¿no merece un debate un poco más serio que andar gritando por las cámaras de TN? Demasiada carga histórica tiene Famatina –desde el conflicto entre Rivadavia y Quiroga– para que su futuro sea vociferado melodramáticamente por operadores de un arrocero que no tiene el menor cuidado por el medio ambiente en, por ejemplo, los Esteros del Ibera? No sé si Famatina terminará o no tocándose. Lo que sí es un imperativo es reflexionar sobre ella. A Famatina hay que pensarla.
Minería, el debate pendiente del que habla el Gobierno (www.lanacion.com.ar)
Por Gonzalo Strano, miembro de la Unidad de Campañas de Greenpeace Argentina
El avance de emprendimientos mineros sin el consenso social de los pueblos afectados es abrumador. Sin embargo, en distintos lugares donde éstos operan, aparecen voces disidentes que con reclamos pacíficos y un amplio apoyo vecinal, intentan poner freno al avasallamiento a los recursos naturales.
Entre los casos más conocidos se encuentra el de Catamarca y la mina Bajo La Alumbrera, que explota oro desde 1997 afectando la vida de las comunidades que habitan las zonas circundantes, como Belén, Andalgalá, Santa María y Tinogasta.
Hace más de 10 años, los vecinos de la zona conformaron asambleas y denunciaron a la empresa suiza Xstrata Copper y las canadienses Goldcorp y Yamana Gold, responsables del yacimiento Bajo La Alumbrera, con el objetivo de frenar el impacto ambiental en la zona: la contaminación y la falta de agua, los cambios en la morfología del terreno, los peligros constantes de los químicos con los que trabaja la empresa, los efectos producidos por explosivos, entre otros.
En las últimas semanas, el escaso control del gobierno a estos emprendimientos, los impactos ambientales y las promesas de un progreso que nunca llega (Catamarca, con 15 años de "progresos mineros", sigue siendo una de las provincias más pobres del país) movilizó a las asambleas a cortar nuevamente el acceso a la mina de vehículos con explosivos, tóxicos y otros insumos para la empresa. Estos reclamos desataron el viernes la brutal represión policial donde fueron agredidos, detenidos y procesados más de treinta vecinos.
Un día antes, la Presidenta de la Nación, aseguraba que Argentina se debía un debate serio en relación a la minería, debate que como demuestra el accionar de las fuerzas policiales de Catamarca, todavía no empezó y amenaza con no escuchar opiniones que disientan con la versión oficial.
La minería a cielo abierto es una actividad industrial insostenible por definición, ya que la explotación del mineral supone su agotamiento. El valor de los recursos naturales extraídos está completamente distorsionado por los beneficios impositivos que tiene la actividad, y por la externalización de los costos ambientales y sociales que produce.
A gran escala, esta industria está asociada a los impactos sociales relacionados con los cambios poblacionales que ocurren mientras opera la mina, y amenaza recursos naturales en los que se basa el desarrollo de otras actividades como el turismo, la agricultura y la ganadería.
Greenpeace viene reclamando desde el año 2003, un debate sobre la megaminería y el uso de sustancias contaminantes en el proceso de extracción del mineral. La minería es responsable de la destrucción de ecosistemas: prueba de ello es el impacto de los glaciares ocasionado por la empresa Barrick Gold en Pascua Lama (1); es responsable de un alto consumo de agua y energía (Bajo La Alumbrera utiliza alrededor de 100 millones de litros de agua por día), compitiendo con el abastecimiento de otras actividades productivas y de la población misma; es responsable de generar empleos durante un corto plazo y dejar enormes pasivos ambientales; y es responsable de ocasionar el agotamiento de recursos naturales, en algunos casos como el del oro sin otro destino que el de bienes suntuarios.
Todo esto nos obliga a analizar estos emprendimientos desde una perspectiva más amplia, evaluando la necesidad real de seguir dañando el ambiente y amenazando los medios de vida de comunidades enteras a cambio de la extracción de un recurso no renovable que ya ha sido explotado durante siglos.
"la comunicación bloguera K es más plebeya, más horizontal y, en condiciones distintas, más peronista. No está dirigida a los intelectuales y políticos que leen la prensa escrita tradicional y escriben para ella. Tienen un objetivo social disperso, extendido, como un haz que se amplía en círculo y gira ilunminando zonas hasta hace poco inertes o desatendidas" (Bety Sarlo)
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sábado, 18 de febrero de 2012
sábado, 11 de febrero de 2012
¿A favor o en contra de la minería? (III)
En esta tercera entrega sobre la minería queremos traer la voz de nuestra Presidenta. Ella el día jueves 09/02 ha dedicado unas palabras al tema de la minería en la República Argentina. Está de más aclarar que nos hemos sentido profundamente identificados con el llamado al diálogo y al debate serio sobre la temática. Sin embargo seguimos proponiendo ejes para el debate, y aquí tenemos hoy para compartir con ustedes un esbozo de conclusión respecto al tema.POLIKARPO
1- La opinión de la Compañera Presidenta Cristina
La presidenta Cristina de Kirchner se pronunció por primera vez sobre la polémica en torno a la explotación minera en el país, al asegurar que la Argentina "se debe una discusión en serio" sobre la contaminación ambiental, pero "sin posiciones dogmáticas ni cerradas".
"Hay que dar discusión responsable y en serio en el país. Exigir calidad ambiental a las empresas pero también responsabilidad y seriedad sobre los planteos que se realizan, sin posiciones dogmáticas ni cerradas que se resisten a cualquier matiz", advirtió la jefa de Estado cuando se comunicaba con Olavarría mediante una teleconferencia desde la Casa Rosada, donde anunció obras públicas para distintos distritos del país. Lo hizo luego de las protestas de ambientalistas en distintos emprendimientos mineros del país, como el que ocurrió este miércoles en la localidad catamarqueña de Belén o la polémica en Famatina, provincia de La Rioja.
"El debate tiene que ser serio y tenemos que darlo en la República Argentina. Me gusta escuchar todas la posiciones, el medioambiente es nuestra casa, es de todos", insistió.
La jefa de Estado se refirió al tema cuando hablaba con un trabajador de una usina de una empresa cementera de Olavarría que anunciaba un proyecto para ampliar sus hornos.
En ese instante, el obrero, de nombre Antonio Domínguez, le comentó que pertenecía al gremio de mineros y advirtió que cerca de la empresa días antes hubo "un corte de ruta que tuvo en vilo a cientos trabajadores, que no podían ingresar a su lugar de trabajo".
"Los trabajadores mineros queremos trabajar en paz y no que cuatro o cinco seudambientalistas nos corten la ruta", señaló el hombre, desatando los aplausos en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada.
"Antonio, vos no sos dirigente político, sos un trabajador que defiende su lugar de trabajo, no te pueden acusar de ser un hombre de la Barrick Gold", destacó con ironía la mandataria, quien de inmediato agregó: "Vamos a tener que dar una discusión en serio".
Además subrayó "la lógica implacable del pueblo", pero recordó cuando años atrás le reclamaban a Néstor Kirchner contra la instalación de "una usina a carbón en Río Turbio con tecnología para el medioambiente".
"Había una campaña que decía que el Gobierno no protegía los glaciares, y eso que yo vivía en El Calafate y si los glaciares se derretían a la primera que tapaba el agua era a mí", rememoró también sobre las protestas ambientalistas en la época que Kirchner gobernaba Santa Cruz.
Cristina se pronunció de esa forma al encabezar un acto en la Casa Rosada, donde anunció obras públicas para el distrito bonaerense de Ensenada y el departamento de El Dorado, provincia de Misiones, y también -mediante videoconferencias- para Olavarría (Buenos Aires) y General Alvear (Mendoza).
-Conferencia completa aquí: http://www.youtube.com/watch?v=nmiVkUttDXk&context=C3858206ADOEgsToPDskKGkIWFfI4XQdrvlAoHKmMG
2- Reflexionemos: Oro, Agua, Cianuro, Multinacionales.
En un blog compañero hemos visto una interesante carta de la cual me permito tomar algunas ideas. A la compañera Florencia, como a nosotros hace poco y como a muchos argentinos, por tener una postura abierta al debate y a la reflexión, nos acusan de ser “amigos” de la Barrick Gold. Para seguir profundizando el debate planteado en las entregas anteriores, aquí cito algunos párrafos sobresalientes de la carta. Según leemos el ambientalismo parte de slogans vacíos que apelan al miedo y clausuran el debate: “¿Quién puede negar que «EL CIANURO MATA»? ¿Alguien duda que «EL AGUA VALE MÁS QUE EL ORO»? ¿A quién le va a parecer mal que «DEFENDAMOS EL AGUA»?” Se trata de ideas vagas, abiertas, respecto de las cuales nadie podría estar en contra, pero que sin embargo no aclaran ni ayudan a reflexionar sobre el tema, porque todos defendemos el agua, pero no todos estamos de acuerdo en prohibir tal o cual actividad ecónomica.
Por otra parte algunos ambientalistas más “moderados” aclaran: “sólo queremos prohibir la «MEGAMINERÍA A CIELO ABIERTO CONTAMINANTE DE MULTINACIONALES QUE SAQUEAN».” Si el problema es que sea a cielo abierto, porque se destruye el paisaje y queda un enorme agujero en donde antes hubo un cerro. ¿No deberíamos prohibir ese tipo de extracción, pero no sólo para metales, sino hacerlo extensivo a toda la minería? Porque la cal, el yeso, el granito, el mármol, la piedra basáltica que se usa para hacer el hormigón, también se obtiene a cielo abierto dinamitando cerros y destruyendo el paisaje. ¿Ó acaso vale más un cerro que otro?”
Por otra parte se habla del saqueo de las multinacionales, aquí hay que distinguir dos dimensiones: es cierto por un lado que no pagan suficientes impuestos, que hay poco valor agregado y que el porcentaje de regalías es bajo. Pero por otro lado son solo empresas extranjeras las que cuentan con la capacidad económica y tecnológica para desarrollar la extracción de ciertos minerales, como el oro. Por eso el debate debe orientarse a la búsqueda de mayores controles, reformar la ley de minería actual, aumentar la participación del Estado en las ganancias, así como la presión tributaria.
El texto de la compañera prosigue con el uso del cianuro, otro caballito de batalla del “fundamentalismo ambiental”: “Teniendo en cuenta que el 90% del cianuro que se usa en el país es procesado en la elaboración de vinos y en industrias de productos de nylon, acero, farmacéuticos, pinturas, tinturas, adhesivos, cosméticos, sales para caminos y de mesa, componentes electrónicos para computadoras, propelentes, retardantes ignífugos y productos plásticos como el plexiglás, y la minería usa sólo el 10% restante. Si es tan peligroso, ¿no debería directamente estar prohibido completamente su uso? ¿O acaso estas industrias, a diferencia de las mineras, no contaminan las napas subterráneas y cursos de agua? Supongamos que yo transporto cianuro desde Buenos Aires a La Rioja, ¿es contaminante y debe ser prohibido si se va a usar en minería, pero si lo transporto para ser usado en la elaboración de vinos no? ¿A alguien se le ocurriría prohibir la vitivinicultura porque usa cianuro, y consume mucha agua? ¿Empezamos la campaña "EL AGUA VALE MÁS QUE EL VINO", "EL CIANURO MATA: NO A LA VINERÍA CONTAMINANTE"? ¿No es más sensato exigir que el Estado controle con rigurosidad para que el impacto ambiental sea el menor posible? Además, ¿es el cianuro y sus derivados el único contaminante de las napas subterráneas, y las cuencas hidrográficas? ¿No deberíamos prohibir todas las sustancias tóxicas usadas en todas las actividades económicas, que tengan la posibilidad de filtrarse a través del suelo (Como los agrotóxicos) o ser vertidos en los ríos (Como en casi todas las industrias)?”
El agua es otro de los recursos implicados en el tema, y sin duda importante para cualquier país, sin embargo en este debate los ambientalistas hacen una exageración sobre el uso del agua en la actividad. “si el problema es que el consumo de agua para la minería es de magnitudes tan inconmensurables que producirá el faltante de la necesaria para agricultura, ganadería y población, incluido el agotamiento del recurso cuando se trata de napas ¿no sería lógico exigir que los estados provinciales(que tienen la potestad sobre el agua) autorizaran el uso de aguas superficiales o subterráneas a las minas en cantidades que no produzcan daño a los acuíferos y garanticen la disponibilidad para usos alternativos, especialmente el consumo humano? Pero, ¿No debería exigirse esto para TODAS las actividades económicas garantizando además el acceso al agua para las miles de personas que hoy no lo tienen?” Aquí es importante recordar que la agricultura, por ejemplo, en la Provincia de San Juan usa miles de veces más litros de agua que la minería.
El ambientalismo debe promover conciencia sobre los riesgos y soluciones prácticas para el control de los mismos, así como participar de los procesos vigilancia y auditar la actividad. Pero debe abstenerse de caer en estas posturas que le hacen mucho daño al país y al proyecto Nacional.
Como dice nuestra compañera: “Así que puestos a elegir MINERÍA SI O NO, yo estoy a favor del sí. Porque si avanzamos en la prohibición tenemos dos caminos: Dejamos de consumir todo producto cuya materia prima sean minerales, o intervengan minerales en su elaboración, y volvemos a la edad de piedra, o seguimos consumiendo y le pasamos la contaminación de la minería a otros. Que quede claro: defender la minería es defender una actividad económica (cuyos productos consumimos, directa e indirectamente), no a las empresas mineras. Yo también estoy en contra de la "megaminería a cielo abierto de las multinacionales que saquean". Pero no quiero prohibir la actividad. Quiero discutir EN QUÉ CONDICIONES SE REALIZA. Qué se extrae, cuánto, cómo y para quién es la ganancia. Quiero que se revean las concesiones, que se discuta la renta minera, que se revise el impacto ambiental que tienen las actuales explotaciones mineras. No sólo la minería debe cuidar el agua, TODAS LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS DEBEN SER AMBIENTALMENTE SUSTENTABLES. Ni la minería ni ninguna otra actividad debe contaminar, porque es un delito. Y es facultad y obligación indelegable del Estado controlar.”
3- Conclusión: Por eso mi postura en consonancia con los aportes de
docentes e investigadores universitarios del país, entiende y propone:
-Que el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales es compatible con la protección de la naturaleza;
-Que los recursos mineros son estratégicos y esenciales para la calidad de vida, el crecimiento económico y la equidad de las generaciones actuales y futuras de nuestro país; especialmente en Provincias históricamente postergadas como La Rioja, Catamarca o San Juan, en donde además es uno de los pocos recursos con los que cuentan en inmensos territorios desérticos.
-Que la actividad minera necesariamente debe contribuir al desarrollo económico y social, y a la superación de la pobreza.
-Que la inclusión simultánea de aspectos sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales, son fundamentales en el desarrollo sostenible y propios de la minería responsable.
-Que la extracción minera es una actividad lícita y legal que se desarrolla en armonía con todos los sectores productivos.
-Que es necesario contar con instituciones sólidas, políticas prudentes, procesos transparentes, acceso a la información y participación equitativa en la adopción de decisiones.
-Que la vinculación entre todos los actores involucrados debe ser permanente, estrecha y responsable;
-Que en nuestro país existen organizaciones y grupos que se oponen al desarrollo de la actividad minera y, en casos extremos, a su absoluta prohibición, y que muchas veces lo hacen de forma fundamentalista.
-Que es imprescindible la necesidad de sostener y exigir a todos los actores del sector minero argentino, una comunicación eficaz y eficiente,
-Que las Universidades deben contribuir a la generación de conocimientos y difusión de información sobre mejores prácticas y sobre los impactos económicos, sociales y ambientales, especialmente en temas tales como en el uso de sustancias químicas, remediación, uso del agua, métodos de explotación, tributación, distribución de beneficios, patrimonio cultural, etc.
-Que es necesario constituir una red que relacione a especialistas en temas vinculados a la minería.
-Que es necesario armonizar la gestión del Estado y contar con organismos de control multidisciplinarios para favorecer los aportes del sector al desarrollo.
- Que debemos generar el marco de discusión y debate sobre la actividad minera sustentable, que contribuya a esclarecer a toda la comunidad.
-Que se debe promover la legítima participación de la comunidad en el análisis y el debate minero.
FUENTES:
Conferencia de Cristina: http://www.youtube.com/watch?v=nmiVkUttDXk&context=C3858206ADOEgsToPDskKGkIWFfI4XQdrvlAoHKmMG / http://www.ambito.com/noticia.asp?id=623848
Carta de María Florencia Carrizo http://tirandoalmedio.blogspot.com/2012/02/seguimos-debatiendo-el-tema-de-la.html
Declaración de los Docentes e Investigadores Universitarios http://www.casemi.com.ar/
1- La opinión de la Compañera Presidenta Cristina
La presidenta Cristina de Kirchner se pronunció por primera vez sobre la polémica en torno a la explotación minera en el país, al asegurar que la Argentina "se debe una discusión en serio" sobre la contaminación ambiental, pero "sin posiciones dogmáticas ni cerradas".
"Hay que dar discusión responsable y en serio en el país. Exigir calidad ambiental a las empresas pero también responsabilidad y seriedad sobre los planteos que se realizan, sin posiciones dogmáticas ni cerradas que se resisten a cualquier matiz", advirtió la jefa de Estado cuando se comunicaba con Olavarría mediante una teleconferencia desde la Casa Rosada, donde anunció obras públicas para distintos distritos del país. Lo hizo luego de las protestas de ambientalistas en distintos emprendimientos mineros del país, como el que ocurrió este miércoles en la localidad catamarqueña de Belén o la polémica en Famatina, provincia de La Rioja.
"El debate tiene que ser serio y tenemos que darlo en la República Argentina. Me gusta escuchar todas la posiciones, el medioambiente es nuestra casa, es de todos", insistió.
La jefa de Estado se refirió al tema cuando hablaba con un trabajador de una usina de una empresa cementera de Olavarría que anunciaba un proyecto para ampliar sus hornos.
En ese instante, el obrero, de nombre Antonio Domínguez, le comentó que pertenecía al gremio de mineros y advirtió que cerca de la empresa días antes hubo "un corte de ruta que tuvo en vilo a cientos trabajadores, que no podían ingresar a su lugar de trabajo".
"Los trabajadores mineros queremos trabajar en paz y no que cuatro o cinco seudambientalistas nos corten la ruta", señaló el hombre, desatando los aplausos en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada.
"Antonio, vos no sos dirigente político, sos un trabajador que defiende su lugar de trabajo, no te pueden acusar de ser un hombre de la Barrick Gold", destacó con ironía la mandataria, quien de inmediato agregó: "Vamos a tener que dar una discusión en serio".
Además subrayó "la lógica implacable del pueblo", pero recordó cuando años atrás le reclamaban a Néstor Kirchner contra la instalación de "una usina a carbón en Río Turbio con tecnología para el medioambiente".
"Había una campaña que decía que el Gobierno no protegía los glaciares, y eso que yo vivía en El Calafate y si los glaciares se derretían a la primera que tapaba el agua era a mí", rememoró también sobre las protestas ambientalistas en la época que Kirchner gobernaba Santa Cruz.
Cristina se pronunció de esa forma al encabezar un acto en la Casa Rosada, donde anunció obras públicas para el distrito bonaerense de Ensenada y el departamento de El Dorado, provincia de Misiones, y también -mediante videoconferencias- para Olavarría (Buenos Aires) y General Alvear (Mendoza).
-Conferencia completa aquí: http://www.youtube.com/watch?v=nmiVkUttDXk&context=C3858206ADOEgsToPDskKGkIWFfI4XQdrvlAoHKmMG
2- Reflexionemos: Oro, Agua, Cianuro, Multinacionales.
En un blog compañero hemos visto una interesante carta de la cual me permito tomar algunas ideas. A la compañera Florencia, como a nosotros hace poco y como a muchos argentinos, por tener una postura abierta al debate y a la reflexión, nos acusan de ser “amigos” de la Barrick Gold. Para seguir profundizando el debate planteado en las entregas anteriores, aquí cito algunos párrafos sobresalientes de la carta. Según leemos el ambientalismo parte de slogans vacíos que apelan al miedo y clausuran el debate: “¿Quién puede negar que «EL CIANURO MATA»? ¿Alguien duda que «EL AGUA VALE MÁS QUE EL ORO»? ¿A quién le va a parecer mal que «DEFENDAMOS EL AGUA»?” Se trata de ideas vagas, abiertas, respecto de las cuales nadie podría estar en contra, pero que sin embargo no aclaran ni ayudan a reflexionar sobre el tema, porque todos defendemos el agua, pero no todos estamos de acuerdo en prohibir tal o cual actividad ecónomica.
Por otra parte algunos ambientalistas más “moderados” aclaran: “sólo queremos prohibir la «MEGAMINERÍA A CIELO ABIERTO CONTAMINANTE DE MULTINACIONALES QUE SAQUEAN».” Si el problema es que sea a cielo abierto, porque se destruye el paisaje y queda un enorme agujero en donde antes hubo un cerro. ¿No deberíamos prohibir ese tipo de extracción, pero no sólo para metales, sino hacerlo extensivo a toda la minería? Porque la cal, el yeso, el granito, el mármol, la piedra basáltica que se usa para hacer el hormigón, también se obtiene a cielo abierto dinamitando cerros y destruyendo el paisaje. ¿Ó acaso vale más un cerro que otro?”
Por otra parte se habla del saqueo de las multinacionales, aquí hay que distinguir dos dimensiones: es cierto por un lado que no pagan suficientes impuestos, que hay poco valor agregado y que el porcentaje de regalías es bajo. Pero por otro lado son solo empresas extranjeras las que cuentan con la capacidad económica y tecnológica para desarrollar la extracción de ciertos minerales, como el oro. Por eso el debate debe orientarse a la búsqueda de mayores controles, reformar la ley de minería actual, aumentar la participación del Estado en las ganancias, así como la presión tributaria.
El texto de la compañera prosigue con el uso del cianuro, otro caballito de batalla del “fundamentalismo ambiental”: “Teniendo en cuenta que el 90% del cianuro que se usa en el país es procesado en la elaboración de vinos y en industrias de productos de nylon, acero, farmacéuticos, pinturas, tinturas, adhesivos, cosméticos, sales para caminos y de mesa, componentes electrónicos para computadoras, propelentes, retardantes ignífugos y productos plásticos como el plexiglás, y la minería usa sólo el 10% restante. Si es tan peligroso, ¿no debería directamente estar prohibido completamente su uso? ¿O acaso estas industrias, a diferencia de las mineras, no contaminan las napas subterráneas y cursos de agua? Supongamos que yo transporto cianuro desde Buenos Aires a La Rioja, ¿es contaminante y debe ser prohibido si se va a usar en minería, pero si lo transporto para ser usado en la elaboración de vinos no? ¿A alguien se le ocurriría prohibir la vitivinicultura porque usa cianuro, y consume mucha agua? ¿Empezamos la campaña "EL AGUA VALE MÁS QUE EL VINO", "EL CIANURO MATA: NO A LA VINERÍA CONTAMINANTE"? ¿No es más sensato exigir que el Estado controle con rigurosidad para que el impacto ambiental sea el menor posible? Además, ¿es el cianuro y sus derivados el único contaminante de las napas subterráneas, y las cuencas hidrográficas? ¿No deberíamos prohibir todas las sustancias tóxicas usadas en todas las actividades económicas, que tengan la posibilidad de filtrarse a través del suelo (Como los agrotóxicos) o ser vertidos en los ríos (Como en casi todas las industrias)?”
El agua es otro de los recursos implicados en el tema, y sin duda importante para cualquier país, sin embargo en este debate los ambientalistas hacen una exageración sobre el uso del agua en la actividad. “si el problema es que el consumo de agua para la minería es de magnitudes tan inconmensurables que producirá el faltante de la necesaria para agricultura, ganadería y población, incluido el agotamiento del recurso cuando se trata de napas ¿no sería lógico exigir que los estados provinciales(que tienen la potestad sobre el agua) autorizaran el uso de aguas superficiales o subterráneas a las minas en cantidades que no produzcan daño a los acuíferos y garanticen la disponibilidad para usos alternativos, especialmente el consumo humano? Pero, ¿No debería exigirse esto para TODAS las actividades económicas garantizando además el acceso al agua para las miles de personas que hoy no lo tienen?” Aquí es importante recordar que la agricultura, por ejemplo, en la Provincia de San Juan usa miles de veces más litros de agua que la minería.
El ambientalismo debe promover conciencia sobre los riesgos y soluciones prácticas para el control de los mismos, así como participar de los procesos vigilancia y auditar la actividad. Pero debe abstenerse de caer en estas posturas que le hacen mucho daño al país y al proyecto Nacional.
Como dice nuestra compañera: “Así que puestos a elegir MINERÍA SI O NO, yo estoy a favor del sí. Porque si avanzamos en la prohibición tenemos dos caminos: Dejamos de consumir todo producto cuya materia prima sean minerales, o intervengan minerales en su elaboración, y volvemos a la edad de piedra, o seguimos consumiendo y le pasamos la contaminación de la minería a otros. Que quede claro: defender la minería es defender una actividad económica (cuyos productos consumimos, directa e indirectamente), no a las empresas mineras. Yo también estoy en contra de la "megaminería a cielo abierto de las multinacionales que saquean". Pero no quiero prohibir la actividad. Quiero discutir EN QUÉ CONDICIONES SE REALIZA. Qué se extrae, cuánto, cómo y para quién es la ganancia. Quiero que se revean las concesiones, que se discuta la renta minera, que se revise el impacto ambiental que tienen las actuales explotaciones mineras. No sólo la minería debe cuidar el agua, TODAS LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS DEBEN SER AMBIENTALMENTE SUSTENTABLES. Ni la minería ni ninguna otra actividad debe contaminar, porque es un delito. Y es facultad y obligación indelegable del Estado controlar.”
3- Conclusión: Por eso mi postura en consonancia con los aportes de
docentes e investigadores universitarios del país, entiende y propone:
-Que el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales es compatible con la protección de la naturaleza;
-Que los recursos mineros son estratégicos y esenciales para la calidad de vida, el crecimiento económico y la equidad de las generaciones actuales y futuras de nuestro país; especialmente en Provincias históricamente postergadas como La Rioja, Catamarca o San Juan, en donde además es uno de los pocos recursos con los que cuentan en inmensos territorios desérticos.
-Que la actividad minera necesariamente debe contribuir al desarrollo económico y social, y a la superación de la pobreza.
-Que la inclusión simultánea de aspectos sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales, son fundamentales en el desarrollo sostenible y propios de la minería responsable.
-Que la extracción minera es una actividad lícita y legal que se desarrolla en armonía con todos los sectores productivos.
-Que es necesario contar con instituciones sólidas, políticas prudentes, procesos transparentes, acceso a la información y participación equitativa en la adopción de decisiones.
-Que la vinculación entre todos los actores involucrados debe ser permanente, estrecha y responsable;
-Que en nuestro país existen organizaciones y grupos que se oponen al desarrollo de la actividad minera y, en casos extremos, a su absoluta prohibición, y que muchas veces lo hacen de forma fundamentalista.
-Que es imprescindible la necesidad de sostener y exigir a todos los actores del sector minero argentino, una comunicación eficaz y eficiente,
-Que las Universidades deben contribuir a la generación de conocimientos y difusión de información sobre mejores prácticas y sobre los impactos económicos, sociales y ambientales, especialmente en temas tales como en el uso de sustancias químicas, remediación, uso del agua, métodos de explotación, tributación, distribución de beneficios, patrimonio cultural, etc.
-Que es necesario constituir una red que relacione a especialistas en temas vinculados a la minería.
-Que es necesario armonizar la gestión del Estado y contar con organismos de control multidisciplinarios para favorecer los aportes del sector al desarrollo.
- Que debemos generar el marco de discusión y debate sobre la actividad minera sustentable, que contribuya a esclarecer a toda la comunidad.
-Que se debe promover la legítima participación de la comunidad en el análisis y el debate minero.
FUENTES:
Conferencia de Cristina: http://www.youtube.com/watch?v=nmiVkUttDXk&context=C3858206ADOEgsToPDskKGkIWFfI4XQdrvlAoHKmMG / http://www.ambito.com/noticia.asp?id=623848
Carta de María Florencia Carrizo http://tirandoalmedio.blogspot.com/2012/02/seguimos-debatiendo-el-tema-de-la.html
Declaración de los Docentes e Investigadores Universitarios http://www.casemi.com.ar/
domingo, 29 de enero de 2012
¿A favor o en contra de la Minería? (2)
Siguiendo la línea de nuestra PRIMER aproximación al tema, seguimos buscando elementos para el debate y la construcción de una postura crítica pero comprometida, respetuosa del medio ambiente, pero lejana del fundamentalismo y la ignorancia de ciertos sectores ambientalistas, así como identificada con el desarrollo económico del país, y en este caso particular de la Provincia de La Rioja.
Traemos entonces una primer nota, donde el Gobernador Beder Herrera suspende momentáneamente el proyecto de exploración y evalúa la posibilidad de llevar a un plebiscito el tema. Luego traemos un artículo donde se expone el uso centenario del cianuro en la minería argentina. Esta nota viene a cuento de qué nadie niega la toxicidad de este elemento, pero es tan tóxico y peligroso como muchas sustancias que se usan en otras actividades industriales, que con cuidado y control se utilizan sin perjuicio de la vida humana. El cianuro en sus variantes se utiliza en: galvanoplastia, metalurgia, producción de sustancias químicas orgánicas, revelado de fotografías, manufactura de plásticos, fumigación de barcos y en algunos procesos de minería, obviamente.
Una tercer nota proviene del ámbito unversitario. Se trata de académicos especializados que en 2010 hacen una solicitada sobre el tema. Me parece importante escuchar la voz de expertos, más allá que en esta solicitada no arrojen precisiones, sino más bien marcos generales, respecto de los cuales me encuentro en consonancia.
La útlima nota es de uan web ambientalista, en la cual se expone consecuencias de la Minería a cielo abierto. No es del todo madura la exposición y se torna repetitiva, pero nobleza obliga a poner todas las voces. Sigo abierto a informes contundentes sobre el tema que no se amparen en la eventualidad y en meras cuestiones emotivas, sino que expongan con realismo y compromiso los límites a controlar, y no a prohibir .
Saludos a todos los que atentamente participaron de nuestra primer entrega, seguimos hacia adelante buscando más información y datos sobre el tema. POLIKARPO
"Famatina: Beder Herrera evalúa llamar a un plebiscito" (http://tiempo.infonews.com/)
El gobernador riojano analiza someter a una consulta el proyecto minero. Intenta diluir la firme resistencia social al emprendimiento.
Para intentar destrabar el conflicto popular desatado por el proyecto de explotación minera del cordón de Famatina, el gobierno riojano considera la posibilidad de llamar a un plebiscito. Esa posibilidad comenzó a circular como versión después de que el gobernador Luis Beder Herrera decidiera suspender “por el tiempo que sea necesario” el emprendimiento de la compañía canadiense Osisko para comenzar una campaña de información sobre el impacto de la actividad extractiva en la provincia.
“Es un pequeño triunfo; la lucha y la resistencia siguen”, había advertido el pasado viernes la vecina de Famatina Carolina Suffich, luego de que el Ejecutivo provincial resolviera poner freno al proyecto minero en el cordón de Famatina. Y estaba en lo cierto.
Luego de una reunión con 15 de los 18 intendentes de los departamentos de La Rioja (ver aparte), comenzó a barajarse la posibilidad de realizar una consulta popular para decidir la suerte que correrá el emprendimiento extractivo. Del cónclave participaron casi todos los intendentes, pero hubo tres ausencias notables: Ricardo Quintela (La Rioja capital), Ismael Bordagaray (Famatina) y Lázaro Fonzalida (Chilecito). Los faltazos no son menores, ya que la capital concentra la mitad de los habitantes de la provincia, mientras que Chilecito es el segundo distrito de La Rioja, con 50 mil habitantes. En el caso de Famatina, su intendente, alineado con el Frente para la Victoria, estuvo aliado con Beder Herrera, hasta que las movilizaciones pudieron más y pasó a defender la protesta ambientalista.
“Todos los intendentes apoyamos la política de Estado que lleva el gobernador Beder Herrera, ya lo hemos explicitado el 29 de mayo cuando se desarrollaron las elecciones”, dijo Gustavo Minuzzi, jefe comunal del departamento de Arauco, al tiempo que aseguró que, antes de los comicios, el mandatario provincial ya había hablado del desarrollo minero en la provincia. “No tenemos duda de que el riojano, mayoritariamente, nos va acompañar en esto. El riojano quiere vivir bien y desarrollarse, y es nuestra obligación como gobierno de turno”, declaró, con optimismo, el intendente antes de alimentar la idea de un plebiscito. “Nosotros vamos a hacer desarrollo minero sustentable, por eso vamos a informar y luego de ello vamos a ir a consultarlo (a la sociedad) a través de un resorte constitucional, a partir de allí se aplicara esa política”, explicó Minuzzi.
“¿Ahora quiere hacer una consulta popular? Debería haberlo pensado antes. No nos escucha y no nos escuchó. Acá estamos muy bien informados y no queremos minería”, le dijo a Tiempo Argentino Yanina Millicay de la asamblea ciudadana de Chilecito. En la asamblea de Famatina la posición es la misma. “No estamos de acuerdo, el gobernador debería haber planteado el plebiscito antes de firmar el convenio, ahora va a comprar voluntades y lo va transformar en una campaña política”, acusó Carolina Suffich, vecina del pueblo que hace 26 días está en pie de guerra contra el proyecto impulsado por Osisko.
La activista fundamentó su rechazo en la realización de la consulta popular en la totalidad del territorio. “Debería ser solamente en las localidades afectadas, Chilecito y Famatina”, opinó. “La gente que decide va a creer que el gobernador tiene razón, porque van a plantear que somos unos fundamentalistas que no queremos el desarrollo de la provincia y esto es totalmente falso”, se anticipó Suffich. < El apoyo de las comunas El intendente de Arauco, Gustavo Minuzzi, defendió el proyecto minero que impulsa el Ejecutivo provincial. “El cerro Famatina es de todos los riojanos, no es sólo de un departamento. Es como el viento de Aimogasta, donde nuestro gobierno ha construido el Parque Eólico. Así que decimos que el parque no es sólo de los arauqueños”, aseguró el jefe comunal. También apoyó la posición del gobernador Luis Beder Herrera. “Todos vemos a la minería como una salida para los riojanos, con el fin de desarrollar nuestros departamentos. Eso se hace con recursos y de eso nos proveerá la actividad minera”, explicó. “La Rioja tuvo una gran oportunidad con Carlos Menem y no se supo aprovechar”, afirmó el mandatario en declaraciones radiales. Opinión
“Son planteos extremos” Héctor Cevinelli - Ingeniero. Univ. Nacional de San Juan.
El proyecto de Famatina es todavía de exploración. En la minería primero se descubre un blanco posible, se mide la cantidad de recursos existentes y se establece un método de explotación. Todavía hay mucho por hacer. En la Argentina hay un cuestionamiento desde el punto de vista ambiental a toda la actividad minera como industria primaria. Los grupos que cuestionan la actividad agitan banderas que siembran temor a la población, como el uso del cianuro y la demanda de agua que, según esta gente, amenaza la provisión de este recurso vital. En general son planteos extremos, carentes de rigor técnico. San Juan tiene tres proyectos (Gualcamayo, Veladero y Casposo) de mediana envergadura que consumen el 0,8% del agua de toda la provincia y equivalen a las necesidades de riego de una explotación de 80 hectáreas de parrales para producir vino. El agua en la minería se recicla por una necesidad de recuperar reactivos que hacen al costo del proyecto. No es consumo directo todo lo que se moviliza en el proyecto. Las actividades humanas tienen un impacto sobre la naturaleza y lo que debe hacerse es minimizarlo al máximo posible y por eso la minería tiene un marco legal que va en esa dirección. La minería contamina 500 veces menos que la agricultura, pero es necesario que el Estado tenga una presencia activa y cumpla su función de contralor.
"Más de un siglo de cianuro" (http://www.diariodecuyo.com.ar)
San Juan fue la primera provincia del país en utilizarlo en la industria minera. Desde 1903 hasta ahora no hubo denuncias de casos de contaminación por su uso.
Recientemente ingresó al Congreso de la Nación un proyecto de ley para prohibir la explotación minera a cielo abierto en el país y el uso de sustancias tóxicas, entre ellas el cianuro. Fue impulsado por el diputado Fernando Pino Solanas, y el contragolpe no tardó en llegar: legisladores de provincias mineras expresaron la intención de proponer, cuando el proyecto de Solanas fuese tratado, que la prohibición se extienda a toda la industria nacional.
En medio de este tire y afloje, está la válida preocupación de una sociedad para la que el tema es poco claro y cuenta con información sesgada. Lo cierto es que el cianuro se utiliza en la minería local desde hace más de un siglo. Y fue la primera provincia argentina en hacerlo. En el mundo, la primera planta de cianuración a escala comercial comenzó a funcionar en la Mina Crown en Nueva Zelanda en 1889 y hacia 1904 los procesos de cianuración también estaban en marcha en Sudáfrica, Australia, Estados Unidos, México y Francia.
En San Juan los primeros antecedentes remontan a 1903, con las minas de Castaño Nuevo en Calingasta, lugar en el que se aplicó la cianuración en Argentina por primera vez. Antes y en la segunda mitad del siglo XIX, los minerales de oro y plata se obtenían por métodos como la fundición en hornos y por procesos húmedos como la amalgamación por uso de mercurio (altamente tóxico), tal el caso de Hilario y Sorocayense, también en Calingasta. En este marco, el proceso de cianuración representó un salto tecnológico para la época ya que permitió la extracción de minerales de baja ley y también la reutilización de los relaves.
“Quien introdujo el cianuro en la provincia fue el francés Francisco Sabatié y tal vez este mismo técnico lo extendió a otros lugares de Calingasta como Carmen Alto en 1910”, señaló Mabel Benavídez, docente e investigadora de la UNSJ que estudió la minería de San Juan en el período que va de 1892 a 1923.
Según Benavidez, el método incorporado por Sabatié pronto comenzó a extenderse a distintos puntos de la provincia. Es así que en 1914 se instaló en Hualilán, Ullum, una planta de cianuración en tanques para el tratamiento de los relaves generados por las compañías inglesas entre 1872 y 1875. En estas fechas, los ingleses montaron el establecimiento metalúrgico de Hualilán, uno de los más grandes de ese entonces. Luego llegó El Salado, en Iglesia, lugar que en 1915 se procesó plata mediante cianuración y recuperación con virutas de zinc. El Salado funcionó desde 1907 a 1917, tras su abandono por la irrupción de la Primera Guerra Mundial.
En lo que resta del siglo XX se produjo un decaimiento de la actividad con algunas excepciones. Es así que en 1956 en Castaño Viejo, Calingasta, se explotaron minerales de plomo, zinc, y plata. En la misma época y en Marayes, Caucete, hasta 1965 se explotaba oro mediante la técnica de flotación.
Ya en la década de los ‘80, la utilización del cianuro sería en esta oportunidad para el proceso de lixiviación en pilas. Probado con excelentes resultados en los Estados Unidos diez años antes, la primera experiencia en San Juan y también del país, se hizo en 1980 con los relaves de Hualilán. En términos simples el proceso consistía en utilizar los relaves (material fino que sale de la planta), peletizarlos, colocarlos en pilas sobre áreas impermeabilizadas, lavarlos con la solución cianurada y recuperarlos.
La empresa Relaves SRL desarrolló esta experiencia que luego repitió con los relaves de Marayes en 1985. “Fui el primero en hacer lixiviación en pilas y yo estoy contando la historia, en Hualilán estuvimos ocho meses y en Marayes quince. Después un estudio que hizo el Instituto de Investigaciones Mineras de la universidad, el método se aplicaría a gran escala en Farallón Negro, en Catamarca, para utilizarlo en el mineral de la mina con bajo contenido de oro”, recordó Guillermo Preisz, destacado Ingeniero de Minas de la UNSJ, con reconocida experiencia en el ámbito minero del país.
Más cercano en el tiempo, llegarían Veladero en Iglesia (inició su producción en 2005) y posteriormente Gualcamayo en Jáchal (entró en producción en 2009). Tanto Veladero como Gualcamayo utilizan valles de lixiviación donde se apila el mineral y se realiza la separación del metal con una solución de cianuro diluida en circuito cerrado. Pascua Lama también utilizará el mismo proceso.
Cero accidente
El recorrido histórico también arroja datos clave en cuanto a los efectos por manejo del cianuro se refiere. Un caso emblemático es el de la familia Allen Sutton, en Castaño Nuevo, que vivió durante veinte años en una casa al lado de la planta de procesos, es decir, del lugar donde estaban los tachos de cianuración. “El matrimonio de John Allen y Gertrudis Sutton junto a sus tres hijos, vivió al lado de la planta de procesos, entre 1908 y 1928. Se puede afirmar que a pesar de la cercanía entre la casa del químico con los tanques de cianuración y con el río Castaño, que proveía de agua a la planta y a la familia, escritos y comentarios posteriores no han dejado entrever problemas derivados hacia personas o seres vivos por el uso de estos reactivos. El matrimonio luego se fue a vivir a Brasil y quedó en la casa su hija Lolita, quien se había casado con el sanjuanino José Aguilar, cuya descendencia está radicada en San Juan y de quienes obtuve las fuentes orales para mi investigación”, detalló Mabel Benavídez, quien agregó que sí hay registros de accidentes producidos por el uso de explosivos en esa época.
Otro antecedente es el que llega a través de Charles Sowter, el técnico que transportó e instaló el equipamiento para El Salado y quien sacó una foto de una familia posando al borde de los tanques espesadores en Hualilán (ver foto aparte). Sowter, también con descendencia en San Juan, nunca manifestó a su familia o amigos que hubiera sufrido daño alguno por su trabajo ni en Hualilán ni en Salado.
Los testimonios recopilados por la historiadora están en consonancia con las estadísticas que se maneja al respecto. Según Daniel de la Iglesia, profesor en la cátedra “Introducción a la minería y tecnología de sondeo”, de la carrera de Ingeniería de Minas de la UNSJ, “los accidentes en la actividad minera en el mundo pueden estar entre los 10.000 accidentes fatales al año, en esto el 80 por ciento se lo lleva la minería del carbón en China por derrumbes, explosiones y porque no toman medidas de seguridad; el 20 por ciento restante corresponde a la minería de roca dura y también del carbón, pero que tiene que ver con caídas de rocas, equipamientos, transportes, pero accidentes en la actividad por lixiviación es ínfimo o no existe”.
El dato se refrenda en el aporte de organismos internacionales. De acuerdo a “El manejo del cianuro en la extracción del oro”, de Logsdon, Hagelstein y Mudder, una publicación del Consejo Internacional de Metales y Medio Ambiente, con sede en Ontario, Canadá, los registros de accidentes industriales en Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos, sólo revelaron dos muertes accidentales en las que estuvo involucrado el cianuro en los últimos cien años. El primero no estuvo directamente relacionado con la recuperación del oro y el segundo tuvo lugar cuando una persona entró a un espacio cerrado.
Para Daniel de la Iglesia, quien a su vez trabajó en el área de cianuración de Mina Andacollo en Neuquén, el bajo índice tiene que ver con el hecho de que las personas que trabajan con cianuro están entrenadas para hacerlo. “El cianuro siempre se manejó con precaución porque se sabe que se está trabajando con un tóxico, es sentido común, algo así como a que nadie se le ocurriría inhalar o beber un vaso de lavandina. Además, el aspecto más importante en la manipulación del producto es comprender que la gente que está en contacto con el cianuro debe asumir la responsabilidad por su utilización segura”, concluyó el académico.
eclaración de las Universidades Nacionales sobre la Actividad Minera
Académicos e investigadores de distintas universidades publicas del país concurrieron al encuentro denominado “La Minería Argentina y las Universidades”, que se desarrolló los días 23 y 24 de junio en la ciudad de Córdoba.
Medio centenar de docentes, investigadores y autoridades académicas de las Universidades Nacionales de Catamarca, Comahue, Córdoba, Cuyo, Jujuy, La Rioja, Salta, San Juan, San Luis, San Martín y Tucumán, debatieron en ambas jornadas la realidad minera nacional, las ventajas del desarrollo de la industria y las utilidades que distribuye anualmente la Empresa Estatal, Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio, YMAD, por la explotación de sus yacimientos en la provincia de Catamarca.
En una declaración conjunta, elaborada y firmada por todos los concurrentes se destacó que el debate sobre la viabilidad del desarrollo minero, conlleva “la inclusión simultánea de aspectos sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales”, los que son “fundamentales en el desarrollo sostenible y propios de la minería responsable”.
Especifican claramente que “la extracción minera es una actividad lícita y legal que se desarrolla en armonía con todos los sectores productivos”.
Al mismo tiempo los docentes señalaron en este documento que asumen “el rol, como universitarios, de participar del desarrollo minero argentino, en la medida en que éste contribuya al bienestar de la población, en el marco del uso racional de los recursos naturales”. Y que es “imprescindible la necesidad de sostener y exigir a todos los actores del sector minero argentino, una comunicación eficaz y eficiente, sin dejar de exhibir una mirada crítica y constructiva”.
En ambas jornadas, que fueran coordinadas por el Grupo Académicos por temáticas Sustentables, APORTES, se profundizó la implementación y puesta en marcha de una red nacional e internacional de académicos y científicos, por medio de redes sociales que sirvan de nexo entre ellos y la sociedad. Desde esta iniciativa se tiende a dar mayor información y precisión a los distintos matices de la industria minera, la óptica de estos profesionales y la generación de opinión esclarecedora para toda la comunidad en temas sensibles como lo son el uso de los recursos naturales.
Al mismo tiempo en diferentes mesas de trabajo se abordó la descripción de la actual realidad minería-universidad-sociedad, mediante un profundo análisis de las debilidades y fortalezas que presenta esta realidad.
En la apertura del encuentro se escucho la disertación del Dr. Manuel Benitez, presidente de la empresa YMAD y de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, CAEM, invitado especialmente para esta ocasión. Tras su presentación, hubo un amplio intercambio de ideas mediante preguntas y respuestas entre el expositor y los participantes del encuentro.
El Departamento de Ingeniería en Minas de la UNCA participó del debate.
El Ing. Pedro Carreño, Director del Departamento de Ingeniería en Minas, detalló “que el aporte de la empresa minera estatal al ser analizadas por cada unidad académica de las universidades, generó algunas contradicciones, en carreras profesionales de Córdoba y Salta relacionadas al tema minero aceptaban los dividendos pero no así las autoridades de las Casas de Altos Estudios a las cuales pertenecían”.
Carreño aseguró la mayoría de los académicos del NOA y el nuevo Cuyo, Córdoba, Rosario, Buenos Aires, San Juan, San Luís, El Comahue de Neuquén, Salta Jujuy, Tucumán y otras provincias entendieron que los beneficios otorgados por YMAD no son dadivas de las empresas sino que forman parte de su presupuesto al ser utilidades de una empresa del estado.
Tras desestimar las denuncias de contaminación contra la minería a cielo abierto, comunicó que los estudiantes de Ingeniería en Minas realizaron el día sábado prácticos en el complejo minero de Bajo de la Alumbrera, también anticipó que relacionado al tipo de molienda de minerales que utiliza la empresa, se llevará a cabo un curso el próximo jueves y viernes en la Universidad Nacional de Catamarca, cuyas autoridades han planificando un encuentro de Minería y Comunicación para los próximos días.
Declaración de los Docentes e Investigadores Universitarios http://www.casemi.com.ar/
En la ciudad de Córdoba, República Argentina, a los 24 días del mes de Junio de 2010, los abajo firmantes, docentes, investigadores y autoridades académicas de las Universidades Nacionales de Catamarca, Comahue, Córdoba, Cuyo, Jujuy, La Rioja, Salta, San Juan, San Luis, San Martín y Tucumán
CONSIDERANDO,
Que el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales es compatible con la protección de la naturaleza;
Que los recursos mineros son estratégicos y esenciales para la calidad de vida, el crecimiento económico y la equidad de las generaciones actuales y futuras de nuestro país;
Que necesariamente deben contribuir al desarrollo económico y social, y a la superación de la pobreza;
Que la inclusión simultánea de aspectos sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales, son fundamentales en el desarrollo sostenible y propios de la minería responsable;
Que la extracción minera es una actividad lícita y legal que se desarrolla en armonía con todos los sectores productivos;
Que es necesario contar con instituciones sólidas, políticas prudentes, procesos transparentes, acceso a la información y participación equitativa en la adopción de decisiones;
Que la vinculación entre todos los actores involucrados debe ser permanente, estrecha y responsable;
Que en nuestro país existen organizaciones y grupos que se oponen al desarrollo de la actividad minera y, en casos extremos, a su absoluta prohibición;
Por ello declaramos:
* Que asumimos el rol, como universitarios, de participar del desarrollo minero argentino, en la medida en que éste contribuya al bienestar de la población, en el marco del uso racional de los recursos naturales;
* Que es imprescindible la necesidad de sostener y exigir a todos los actores del sector minero argentino, una comunicación eficaz y eficiente, sin dejar de exhibir una mirada crítica y constructiva.
* Que las Universidades deben contribuir a la generación de conocimientos y difusión de información sobre mejores prácticas y sobre los impactos económicos, sociales y ambientales, especialmente en temas tales como en el uso de sustancias químicas, remediación, uso del agua, métodos de explotación, tributación, distribución de beneficios, patrimonio cultural, etc..
* Que las Universidades deben promover su participación para la prevención y solución de conflictos sociales.
* Que es necesario constituir una red que relacione a especialistas en temas vinculados a la minería de todas las universidades nacionales
* Que es necesario armonizar la gestión del Estado y las universidades y contar con organismos de control multidisciplinarios para favorecer los aportes del sector al desarrollo.
* Que debemos generar el marco de discusión y debate sobre la actividad minera sustentable, que contribuya a esclarecer a toda la comunidad asumiendo la universalidad del conocimiento;
* Que se debe promover la legítima participación de la comunidad en el análisis y el debate minero;
* Que en este marco vemos la necesidad de debatir e involucrarnos en otros temas de vital importancia para el desarrollo del País, como son el modelo agropecuario, la matriz energética y la política petrolera, entre otros.
A MINERÍA CIELO ABIERTO (MCA) http://www.portalplanetasedna.com.ar
Que es la MCA? y Como Impacta? La minería a cielo abierto remueve la capa superficial o sobrecarga de la tierra para hacer accesibles los extensos yacimientos de mineral de baja calidad. Los modernos equipos de excavación, las cintas transportadoras, la gran maquinaria, el uso de nuevos insumos y las tuberías de distribución permiten hoy remover montañas enteras en cuestión de horas, haciendo rentable la extracción de menos de un gramo de oro por tonelada de material removido.
La minería a cielo abierto es una actividad industrial de alto impacto ambiental, social y cultural. Es también una actividad industrial insostenible por definición, en la medida en que la explotación del recurso supone su agotamiento.
Las innovaciones técnicas que ha experimentado la minería a partir de la segunda mitad del presente siglo han modificado radicalmente la actividad, de modo que se ha pasado del aprovechamiento de vetas subterráneas de gran calidad a la explotación --en minas a cielo abierto-- de minerales de menor calidad diseminados en grandes yacimientos. Existe consenso en la literatura sobre el tema en el sentido de que ninguna actividad industrial es tan agresiva ambiental, social y culturalmente como la minería a cielo abierto (MCA).
La minería a cielo abierto utiliza, de manera intensiva, grandes cantidades de cianuro, una sustancia muy tóxica, que permite recuperar el oro del resto del material removido. Para desarrollar todo este proceso, se requiere que el yacimiento abarque grandes extensiones y que se encuentre cerca de la superficie. Como parte del proceso, se cavan cráteres gigantescos, que pueden llegar a tener más de 150 hectáreas de extensión y más de 500 metros de profundidad.
I) IMPACTOS DE LA MINERÍA A CIELO ABIERTO DURANTE LA EXPLOTACIÓN (MCA)
Los principales impactos ambientales causados por la minería a cielo abierto (MCA) en su fase de explotación son los siguientes:
* Afectación de la superficie: la MCA devasta la superficie, modifica severamente la morfología del terreno, apila y deja al descubierto grandes cantidades de material estéril, produce la destrucción de áreas cultivadas y de otros patrimonios superficiales, puede alterar cursos de aguas y formar grandes lagunas para el material descartado.
* Afectación del entorno en general: la MCA transforma radicalmente el entorno, pierde su posible atracción escénica y se ve afectado por el ruido producido en las distintas operaciones, como por ejemplo en la trituración y en la molienda, en la generación de energía, en el transporte y en la carga y descarga de minerales y de material estéril sobrante de la mina y del ingenio.
* Contaminación del aire: el aire puede contaminarse con impurezas sólidas, por ejemplo polvo y combustibles tóxicos o inertes, capaces de penetrar hasta los pulmones, provenientes de diversas fases del proceso. También puede contaminarse el aire con vapores o gases de cianuros, mercurio, dióxido de azufre contenidos en gases residuales, procesos de combustión incompleta o emanaciones de charcos o lagunas de aguas no circulantes con materia orgánica en descomposición.
* Afectación de las aguas superficiales: los residuos sólidos finos provenientes del área de explotación pueden dar lugar a una elevación de la capa de sedimentos en los ríos de la zona. Diques y lagunas de oxidación mal construidas o mal mantenidos, o inadecuado manejo, almacenamiento o transporte de insumos (como combustibles, lubricantes, reactivos químicos y residuos líquidos) pueden conducir a la contaminación de las aguas superficiales.
* Afectación de las aguas subterráneas o freáticas: aguas contaminadas con aceite usado, con reactivos, con sales minerales provenientes de las pilas o botaderos de productos sólidos residuales de los procesos de tratamiento, así como aguas de lluvia contaminadas con contenidos de dichos botaderos, o aguas provenientes de pilas o diques de colas, o aguas de proceso contaminadas, pueden llegar a las aguas subterráneas. Además, puede haber un descenso en los niveles de estas aguas subterráneas cuando son fuente de abastecimiento de agua fresca para operaciones de tratamiento de minerales.
* Afectación de los suelos: la MCA implica la eliminación del suelo en el área de explotación, y produce un resecamiento del suelo en la zona circundante, así como una disminución del rendimiento agrícola y agropecuario. También suele provocar hundimientos y la formación de pantanos en caso de que el nivel de las aguas subterráneas vuelva a subir. Además, provoca la inhabilitación de suelos por apilamiento de material sobrante.
* Impacto sobre la flora: la MCA implica la eliminación de la vegetación en el área de las operaciones mineras, así como una destrucción parcial o una modificación de la flora en el área circunvecina, debido a la alteración del nivel freático. También puede provocar una presión sobre los bosques existentes en el área, que pueden verse destruidos por el proceso de explotación o por la expectativa de que éste tenga lugar.
* Impacto sobre la fauna: la fauna se ve perturbada y/o ahuyentada por el ruido y la contaminación del aire y del agua, la elevación del nivel de sedimentos en los ríos. Además, la erosión de los amontonamientos de residuos estériles puede afectar particularmente la vida acuática. Puede darse también envenenamiento por reactivos residuales contenidos en aguas provenientes de la zona de explotación.
* Impacto sobre las poblaciones: la MCA puede provocar conflictos por derechos de utilización de la tierra, dar lugar al surgimiento descontrolado de asentamientos humanos ocasionando una problemática social y destruir áreas de potencial turístico. Puede provocar una disminución en el rendimiento de las labores de pescadores y agricultores debido a envenenamiento y cambios en el curso de los ríos debido a la elevación de nivel por sedimentación. Por otra parte, la MCA puede provocar un impacto económico negativo por el desplazamiento de otras actividades económicas locales actuales y /o futuras.
* Cambios en el microclima: la MCA puede causar cambios en el microclima y puede provocar una multiplicación de agentes patógenos en charcos y áreas cubiertas por aguas estancadas.
* Impacto escénico posterior a la explotación: la MCA deja profundos cráteres en el paisaje. Su eliminación puede conllevar costos tan elevados que puedan impedir la explotación misma.
Traemos entonces una primer nota, donde el Gobernador Beder Herrera suspende momentáneamente el proyecto de exploración y evalúa la posibilidad de llevar a un plebiscito el tema. Luego traemos un artículo donde se expone el uso centenario del cianuro en la minería argentina. Esta nota viene a cuento de qué nadie niega la toxicidad de este elemento, pero es tan tóxico y peligroso como muchas sustancias que se usan en otras actividades industriales, que con cuidado y control se utilizan sin perjuicio de la vida humana. El cianuro en sus variantes se utiliza en: galvanoplastia, metalurgia, producción de sustancias químicas orgánicas, revelado de fotografías, manufactura de plásticos, fumigación de barcos y en algunos procesos de minería, obviamente.
Una tercer nota proviene del ámbito unversitario. Se trata de académicos especializados que en 2010 hacen una solicitada sobre el tema. Me parece importante escuchar la voz de expertos, más allá que en esta solicitada no arrojen precisiones, sino más bien marcos generales, respecto de los cuales me encuentro en consonancia.
La útlima nota es de uan web ambientalista, en la cual se expone consecuencias de la Minería a cielo abierto. No es del todo madura la exposición y se torna repetitiva, pero nobleza obliga a poner todas las voces. Sigo abierto a informes contundentes sobre el tema que no se amparen en la eventualidad y en meras cuestiones emotivas, sino que expongan con realismo y compromiso los límites a controlar, y no a prohibir .
Saludos a todos los que atentamente participaron de nuestra primer entrega, seguimos hacia adelante buscando más información y datos sobre el tema. POLIKARPO
"Famatina: Beder Herrera evalúa llamar a un plebiscito" (http://tiempo.infonews.com/)
El gobernador riojano analiza someter a una consulta el proyecto minero. Intenta diluir la firme resistencia social al emprendimiento.
Para intentar destrabar el conflicto popular desatado por el proyecto de explotación minera del cordón de Famatina, el gobierno riojano considera la posibilidad de llamar a un plebiscito. Esa posibilidad comenzó a circular como versión después de que el gobernador Luis Beder Herrera decidiera suspender “por el tiempo que sea necesario” el emprendimiento de la compañía canadiense Osisko para comenzar una campaña de información sobre el impacto de la actividad extractiva en la provincia.
“Es un pequeño triunfo; la lucha y la resistencia siguen”, había advertido el pasado viernes la vecina de Famatina Carolina Suffich, luego de que el Ejecutivo provincial resolviera poner freno al proyecto minero en el cordón de Famatina. Y estaba en lo cierto.
Luego de una reunión con 15 de los 18 intendentes de los departamentos de La Rioja (ver aparte), comenzó a barajarse la posibilidad de realizar una consulta popular para decidir la suerte que correrá el emprendimiento extractivo. Del cónclave participaron casi todos los intendentes, pero hubo tres ausencias notables: Ricardo Quintela (La Rioja capital), Ismael Bordagaray (Famatina) y Lázaro Fonzalida (Chilecito). Los faltazos no son menores, ya que la capital concentra la mitad de los habitantes de la provincia, mientras que Chilecito es el segundo distrito de La Rioja, con 50 mil habitantes. En el caso de Famatina, su intendente, alineado con el Frente para la Victoria, estuvo aliado con Beder Herrera, hasta que las movilizaciones pudieron más y pasó a defender la protesta ambientalista.
“Todos los intendentes apoyamos la política de Estado que lleva el gobernador Beder Herrera, ya lo hemos explicitado el 29 de mayo cuando se desarrollaron las elecciones”, dijo Gustavo Minuzzi, jefe comunal del departamento de Arauco, al tiempo que aseguró que, antes de los comicios, el mandatario provincial ya había hablado del desarrollo minero en la provincia. “No tenemos duda de que el riojano, mayoritariamente, nos va acompañar en esto. El riojano quiere vivir bien y desarrollarse, y es nuestra obligación como gobierno de turno”, declaró, con optimismo, el intendente antes de alimentar la idea de un plebiscito. “Nosotros vamos a hacer desarrollo minero sustentable, por eso vamos a informar y luego de ello vamos a ir a consultarlo (a la sociedad) a través de un resorte constitucional, a partir de allí se aplicara esa política”, explicó Minuzzi.
“¿Ahora quiere hacer una consulta popular? Debería haberlo pensado antes. No nos escucha y no nos escuchó. Acá estamos muy bien informados y no queremos minería”, le dijo a Tiempo Argentino Yanina Millicay de la asamblea ciudadana de Chilecito. En la asamblea de Famatina la posición es la misma. “No estamos de acuerdo, el gobernador debería haber planteado el plebiscito antes de firmar el convenio, ahora va a comprar voluntades y lo va transformar en una campaña política”, acusó Carolina Suffich, vecina del pueblo que hace 26 días está en pie de guerra contra el proyecto impulsado por Osisko.
La activista fundamentó su rechazo en la realización de la consulta popular en la totalidad del territorio. “Debería ser solamente en las localidades afectadas, Chilecito y Famatina”, opinó. “La gente que decide va a creer que el gobernador tiene razón, porque van a plantear que somos unos fundamentalistas que no queremos el desarrollo de la provincia y esto es totalmente falso”, se anticipó Suffich. < El apoyo de las comunas El intendente de Arauco, Gustavo Minuzzi, defendió el proyecto minero que impulsa el Ejecutivo provincial. “El cerro Famatina es de todos los riojanos, no es sólo de un departamento. Es como el viento de Aimogasta, donde nuestro gobierno ha construido el Parque Eólico. Así que decimos que el parque no es sólo de los arauqueños”, aseguró el jefe comunal. También apoyó la posición del gobernador Luis Beder Herrera. “Todos vemos a la minería como una salida para los riojanos, con el fin de desarrollar nuestros departamentos. Eso se hace con recursos y de eso nos proveerá la actividad minera”, explicó. “La Rioja tuvo una gran oportunidad con Carlos Menem y no se supo aprovechar”, afirmó el mandatario en declaraciones radiales. Opinión
“Son planteos extremos” Héctor Cevinelli - Ingeniero. Univ. Nacional de San Juan.
El proyecto de Famatina es todavía de exploración. En la minería primero se descubre un blanco posible, se mide la cantidad de recursos existentes y se establece un método de explotación. Todavía hay mucho por hacer. En la Argentina hay un cuestionamiento desde el punto de vista ambiental a toda la actividad minera como industria primaria. Los grupos que cuestionan la actividad agitan banderas que siembran temor a la población, como el uso del cianuro y la demanda de agua que, según esta gente, amenaza la provisión de este recurso vital. En general son planteos extremos, carentes de rigor técnico. San Juan tiene tres proyectos (Gualcamayo, Veladero y Casposo) de mediana envergadura que consumen el 0,8% del agua de toda la provincia y equivalen a las necesidades de riego de una explotación de 80 hectáreas de parrales para producir vino. El agua en la minería se recicla por una necesidad de recuperar reactivos que hacen al costo del proyecto. No es consumo directo todo lo que se moviliza en el proyecto. Las actividades humanas tienen un impacto sobre la naturaleza y lo que debe hacerse es minimizarlo al máximo posible y por eso la minería tiene un marco legal que va en esa dirección. La minería contamina 500 veces menos que la agricultura, pero es necesario que el Estado tenga una presencia activa y cumpla su función de contralor.
"Más de un siglo de cianuro" (http://www.diariodecuyo.com.ar)
San Juan fue la primera provincia del país en utilizarlo en la industria minera. Desde 1903 hasta ahora no hubo denuncias de casos de contaminación por su uso.
Recientemente ingresó al Congreso de la Nación un proyecto de ley para prohibir la explotación minera a cielo abierto en el país y el uso de sustancias tóxicas, entre ellas el cianuro. Fue impulsado por el diputado Fernando Pino Solanas, y el contragolpe no tardó en llegar: legisladores de provincias mineras expresaron la intención de proponer, cuando el proyecto de Solanas fuese tratado, que la prohibición se extienda a toda la industria nacional.
En medio de este tire y afloje, está la válida preocupación de una sociedad para la que el tema es poco claro y cuenta con información sesgada. Lo cierto es que el cianuro se utiliza en la minería local desde hace más de un siglo. Y fue la primera provincia argentina en hacerlo. En el mundo, la primera planta de cianuración a escala comercial comenzó a funcionar en la Mina Crown en Nueva Zelanda en 1889 y hacia 1904 los procesos de cianuración también estaban en marcha en Sudáfrica, Australia, Estados Unidos, México y Francia.
En San Juan los primeros antecedentes remontan a 1903, con las minas de Castaño Nuevo en Calingasta, lugar en el que se aplicó la cianuración en Argentina por primera vez. Antes y en la segunda mitad del siglo XIX, los minerales de oro y plata se obtenían por métodos como la fundición en hornos y por procesos húmedos como la amalgamación por uso de mercurio (altamente tóxico), tal el caso de Hilario y Sorocayense, también en Calingasta. En este marco, el proceso de cianuración representó un salto tecnológico para la época ya que permitió la extracción de minerales de baja ley y también la reutilización de los relaves.
“Quien introdujo el cianuro en la provincia fue el francés Francisco Sabatié y tal vez este mismo técnico lo extendió a otros lugares de Calingasta como Carmen Alto en 1910”, señaló Mabel Benavídez, docente e investigadora de la UNSJ que estudió la minería de San Juan en el período que va de 1892 a 1923.
Según Benavidez, el método incorporado por Sabatié pronto comenzó a extenderse a distintos puntos de la provincia. Es así que en 1914 se instaló en Hualilán, Ullum, una planta de cianuración en tanques para el tratamiento de los relaves generados por las compañías inglesas entre 1872 y 1875. En estas fechas, los ingleses montaron el establecimiento metalúrgico de Hualilán, uno de los más grandes de ese entonces. Luego llegó El Salado, en Iglesia, lugar que en 1915 se procesó plata mediante cianuración y recuperación con virutas de zinc. El Salado funcionó desde 1907 a 1917, tras su abandono por la irrupción de la Primera Guerra Mundial.
En lo que resta del siglo XX se produjo un decaimiento de la actividad con algunas excepciones. Es así que en 1956 en Castaño Viejo, Calingasta, se explotaron minerales de plomo, zinc, y plata. En la misma época y en Marayes, Caucete, hasta 1965 se explotaba oro mediante la técnica de flotación.
Ya en la década de los ‘80, la utilización del cianuro sería en esta oportunidad para el proceso de lixiviación en pilas. Probado con excelentes resultados en los Estados Unidos diez años antes, la primera experiencia en San Juan y también del país, se hizo en 1980 con los relaves de Hualilán. En términos simples el proceso consistía en utilizar los relaves (material fino que sale de la planta), peletizarlos, colocarlos en pilas sobre áreas impermeabilizadas, lavarlos con la solución cianurada y recuperarlos.
La empresa Relaves SRL desarrolló esta experiencia que luego repitió con los relaves de Marayes en 1985. “Fui el primero en hacer lixiviación en pilas y yo estoy contando la historia, en Hualilán estuvimos ocho meses y en Marayes quince. Después un estudio que hizo el Instituto de Investigaciones Mineras de la universidad, el método se aplicaría a gran escala en Farallón Negro, en Catamarca, para utilizarlo en el mineral de la mina con bajo contenido de oro”, recordó Guillermo Preisz, destacado Ingeniero de Minas de la UNSJ, con reconocida experiencia en el ámbito minero del país.
Más cercano en el tiempo, llegarían Veladero en Iglesia (inició su producción en 2005) y posteriormente Gualcamayo en Jáchal (entró en producción en 2009). Tanto Veladero como Gualcamayo utilizan valles de lixiviación donde se apila el mineral y se realiza la separación del metal con una solución de cianuro diluida en circuito cerrado. Pascua Lama también utilizará el mismo proceso.
Cero accidente
El recorrido histórico también arroja datos clave en cuanto a los efectos por manejo del cianuro se refiere. Un caso emblemático es el de la familia Allen Sutton, en Castaño Nuevo, que vivió durante veinte años en una casa al lado de la planta de procesos, es decir, del lugar donde estaban los tachos de cianuración. “El matrimonio de John Allen y Gertrudis Sutton junto a sus tres hijos, vivió al lado de la planta de procesos, entre 1908 y 1928. Se puede afirmar que a pesar de la cercanía entre la casa del químico con los tanques de cianuración y con el río Castaño, que proveía de agua a la planta y a la familia, escritos y comentarios posteriores no han dejado entrever problemas derivados hacia personas o seres vivos por el uso de estos reactivos. El matrimonio luego se fue a vivir a Brasil y quedó en la casa su hija Lolita, quien se había casado con el sanjuanino José Aguilar, cuya descendencia está radicada en San Juan y de quienes obtuve las fuentes orales para mi investigación”, detalló Mabel Benavídez, quien agregó que sí hay registros de accidentes producidos por el uso de explosivos en esa época.
Otro antecedente es el que llega a través de Charles Sowter, el técnico que transportó e instaló el equipamiento para El Salado y quien sacó una foto de una familia posando al borde de los tanques espesadores en Hualilán (ver foto aparte). Sowter, también con descendencia en San Juan, nunca manifestó a su familia o amigos que hubiera sufrido daño alguno por su trabajo ni en Hualilán ni en Salado.
Los testimonios recopilados por la historiadora están en consonancia con las estadísticas que se maneja al respecto. Según Daniel de la Iglesia, profesor en la cátedra “Introducción a la minería y tecnología de sondeo”, de la carrera de Ingeniería de Minas de la UNSJ, “los accidentes en la actividad minera en el mundo pueden estar entre los 10.000 accidentes fatales al año, en esto el 80 por ciento se lo lleva la minería del carbón en China por derrumbes, explosiones y porque no toman medidas de seguridad; el 20 por ciento restante corresponde a la minería de roca dura y también del carbón, pero que tiene que ver con caídas de rocas, equipamientos, transportes, pero accidentes en la actividad por lixiviación es ínfimo o no existe”.
El dato se refrenda en el aporte de organismos internacionales. De acuerdo a “El manejo del cianuro en la extracción del oro”, de Logsdon, Hagelstein y Mudder, una publicación del Consejo Internacional de Metales y Medio Ambiente, con sede en Ontario, Canadá, los registros de accidentes industriales en Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos, sólo revelaron dos muertes accidentales en las que estuvo involucrado el cianuro en los últimos cien años. El primero no estuvo directamente relacionado con la recuperación del oro y el segundo tuvo lugar cuando una persona entró a un espacio cerrado.
Para Daniel de la Iglesia, quien a su vez trabajó en el área de cianuración de Mina Andacollo en Neuquén, el bajo índice tiene que ver con el hecho de que las personas que trabajan con cianuro están entrenadas para hacerlo. “El cianuro siempre se manejó con precaución porque se sabe que se está trabajando con un tóxico, es sentido común, algo así como a que nadie se le ocurriría inhalar o beber un vaso de lavandina. Además, el aspecto más importante en la manipulación del producto es comprender que la gente que está en contacto con el cianuro debe asumir la responsabilidad por su utilización segura”, concluyó el académico.
eclaración de las Universidades Nacionales sobre la Actividad Minera
Académicos e investigadores de distintas universidades publicas del país concurrieron al encuentro denominado “La Minería Argentina y las Universidades”, que se desarrolló los días 23 y 24 de junio en la ciudad de Córdoba.
Medio centenar de docentes, investigadores y autoridades académicas de las Universidades Nacionales de Catamarca, Comahue, Córdoba, Cuyo, Jujuy, La Rioja, Salta, San Juan, San Luis, San Martín y Tucumán, debatieron en ambas jornadas la realidad minera nacional, las ventajas del desarrollo de la industria y las utilidades que distribuye anualmente la Empresa Estatal, Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio, YMAD, por la explotación de sus yacimientos en la provincia de Catamarca.
En una declaración conjunta, elaborada y firmada por todos los concurrentes se destacó que el debate sobre la viabilidad del desarrollo minero, conlleva “la inclusión simultánea de aspectos sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales”, los que son “fundamentales en el desarrollo sostenible y propios de la minería responsable”.
Especifican claramente que “la extracción minera es una actividad lícita y legal que se desarrolla en armonía con todos los sectores productivos”.
Al mismo tiempo los docentes señalaron en este documento que asumen “el rol, como universitarios, de participar del desarrollo minero argentino, en la medida en que éste contribuya al bienestar de la población, en el marco del uso racional de los recursos naturales”. Y que es “imprescindible la necesidad de sostener y exigir a todos los actores del sector minero argentino, una comunicación eficaz y eficiente, sin dejar de exhibir una mirada crítica y constructiva”.
En ambas jornadas, que fueran coordinadas por el Grupo Académicos por temáticas Sustentables, APORTES, se profundizó la implementación y puesta en marcha de una red nacional e internacional de académicos y científicos, por medio de redes sociales que sirvan de nexo entre ellos y la sociedad. Desde esta iniciativa se tiende a dar mayor información y precisión a los distintos matices de la industria minera, la óptica de estos profesionales y la generación de opinión esclarecedora para toda la comunidad en temas sensibles como lo son el uso de los recursos naturales.
Al mismo tiempo en diferentes mesas de trabajo se abordó la descripción de la actual realidad minería-universidad-sociedad, mediante un profundo análisis de las debilidades y fortalezas que presenta esta realidad.
En la apertura del encuentro se escucho la disertación del Dr. Manuel Benitez, presidente de la empresa YMAD y de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, CAEM, invitado especialmente para esta ocasión. Tras su presentación, hubo un amplio intercambio de ideas mediante preguntas y respuestas entre el expositor y los participantes del encuentro.
El Departamento de Ingeniería en Minas de la UNCA participó del debate.
El Ing. Pedro Carreño, Director del Departamento de Ingeniería en Minas, detalló “que el aporte de la empresa minera estatal al ser analizadas por cada unidad académica de las universidades, generó algunas contradicciones, en carreras profesionales de Córdoba y Salta relacionadas al tema minero aceptaban los dividendos pero no así las autoridades de las Casas de Altos Estudios a las cuales pertenecían”.
Carreño aseguró la mayoría de los académicos del NOA y el nuevo Cuyo, Córdoba, Rosario, Buenos Aires, San Juan, San Luís, El Comahue de Neuquén, Salta Jujuy, Tucumán y otras provincias entendieron que los beneficios otorgados por YMAD no son dadivas de las empresas sino que forman parte de su presupuesto al ser utilidades de una empresa del estado.
Tras desestimar las denuncias de contaminación contra la minería a cielo abierto, comunicó que los estudiantes de Ingeniería en Minas realizaron el día sábado prácticos en el complejo minero de Bajo de la Alumbrera, también anticipó que relacionado al tipo de molienda de minerales que utiliza la empresa, se llevará a cabo un curso el próximo jueves y viernes en la Universidad Nacional de Catamarca, cuyas autoridades han planificando un encuentro de Minería y Comunicación para los próximos días.
Declaración de los Docentes e Investigadores Universitarios http://www.casemi.com.ar/
En la ciudad de Córdoba, República Argentina, a los 24 días del mes de Junio de 2010, los abajo firmantes, docentes, investigadores y autoridades académicas de las Universidades Nacionales de Catamarca, Comahue, Córdoba, Cuyo, Jujuy, La Rioja, Salta, San Juan, San Luis, San Martín y Tucumán
CONSIDERANDO,
Que el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales es compatible con la protección de la naturaleza;
Que los recursos mineros son estratégicos y esenciales para la calidad de vida, el crecimiento económico y la equidad de las generaciones actuales y futuras de nuestro país;
Que necesariamente deben contribuir al desarrollo económico y social, y a la superación de la pobreza;
Que la inclusión simultánea de aspectos sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales, son fundamentales en el desarrollo sostenible y propios de la minería responsable;
Que la extracción minera es una actividad lícita y legal que se desarrolla en armonía con todos los sectores productivos;
Que es necesario contar con instituciones sólidas, políticas prudentes, procesos transparentes, acceso a la información y participación equitativa en la adopción de decisiones;
Que la vinculación entre todos los actores involucrados debe ser permanente, estrecha y responsable;
Que en nuestro país existen organizaciones y grupos que se oponen al desarrollo de la actividad minera y, en casos extremos, a su absoluta prohibición;
Por ello declaramos:
* Que asumimos el rol, como universitarios, de participar del desarrollo minero argentino, en la medida en que éste contribuya al bienestar de la población, en el marco del uso racional de los recursos naturales;
* Que es imprescindible la necesidad de sostener y exigir a todos los actores del sector minero argentino, una comunicación eficaz y eficiente, sin dejar de exhibir una mirada crítica y constructiva.
* Que las Universidades deben contribuir a la generación de conocimientos y difusión de información sobre mejores prácticas y sobre los impactos económicos, sociales y ambientales, especialmente en temas tales como en el uso de sustancias químicas, remediación, uso del agua, métodos de explotación, tributación, distribución de beneficios, patrimonio cultural, etc..
* Que las Universidades deben promover su participación para la prevención y solución de conflictos sociales.
* Que es necesario constituir una red que relacione a especialistas en temas vinculados a la minería de todas las universidades nacionales
* Que es necesario armonizar la gestión del Estado y las universidades y contar con organismos de control multidisciplinarios para favorecer los aportes del sector al desarrollo.
* Que debemos generar el marco de discusión y debate sobre la actividad minera sustentable, que contribuya a esclarecer a toda la comunidad asumiendo la universalidad del conocimiento;
* Que se debe promover la legítima participación de la comunidad en el análisis y el debate minero;
* Que en este marco vemos la necesidad de debatir e involucrarnos en otros temas de vital importancia para el desarrollo del País, como son el modelo agropecuario, la matriz energética y la política petrolera, entre otros.
A MINERÍA CIELO ABIERTO (MCA) http://www.portalplanetasedna.com.ar
Que es la MCA? y Como Impacta? La minería a cielo abierto remueve la capa superficial o sobrecarga de la tierra para hacer accesibles los extensos yacimientos de mineral de baja calidad. Los modernos equipos de excavación, las cintas transportadoras, la gran maquinaria, el uso de nuevos insumos y las tuberías de distribución permiten hoy remover montañas enteras en cuestión de horas, haciendo rentable la extracción de menos de un gramo de oro por tonelada de material removido.
La minería a cielo abierto es una actividad industrial de alto impacto ambiental, social y cultural. Es también una actividad industrial insostenible por definición, en la medida en que la explotación del recurso supone su agotamiento.
Las innovaciones técnicas que ha experimentado la minería a partir de la segunda mitad del presente siglo han modificado radicalmente la actividad, de modo que se ha pasado del aprovechamiento de vetas subterráneas de gran calidad a la explotación --en minas a cielo abierto-- de minerales de menor calidad diseminados en grandes yacimientos. Existe consenso en la literatura sobre el tema en el sentido de que ninguna actividad industrial es tan agresiva ambiental, social y culturalmente como la minería a cielo abierto (MCA).
La minería a cielo abierto utiliza, de manera intensiva, grandes cantidades de cianuro, una sustancia muy tóxica, que permite recuperar el oro del resto del material removido. Para desarrollar todo este proceso, se requiere que el yacimiento abarque grandes extensiones y que se encuentre cerca de la superficie. Como parte del proceso, se cavan cráteres gigantescos, que pueden llegar a tener más de 150 hectáreas de extensión y más de 500 metros de profundidad.
I) IMPACTOS DE LA MINERÍA A CIELO ABIERTO DURANTE LA EXPLOTACIÓN (MCA)
Los principales impactos ambientales causados por la minería a cielo abierto (MCA) en su fase de explotación son los siguientes:
* Afectación de la superficie: la MCA devasta la superficie, modifica severamente la morfología del terreno, apila y deja al descubierto grandes cantidades de material estéril, produce la destrucción de áreas cultivadas y de otros patrimonios superficiales, puede alterar cursos de aguas y formar grandes lagunas para el material descartado.
* Afectación del entorno en general: la MCA transforma radicalmente el entorno, pierde su posible atracción escénica y se ve afectado por el ruido producido en las distintas operaciones, como por ejemplo en la trituración y en la molienda, en la generación de energía, en el transporte y en la carga y descarga de minerales y de material estéril sobrante de la mina y del ingenio.
* Contaminación del aire: el aire puede contaminarse con impurezas sólidas, por ejemplo polvo y combustibles tóxicos o inertes, capaces de penetrar hasta los pulmones, provenientes de diversas fases del proceso. También puede contaminarse el aire con vapores o gases de cianuros, mercurio, dióxido de azufre contenidos en gases residuales, procesos de combustión incompleta o emanaciones de charcos o lagunas de aguas no circulantes con materia orgánica en descomposición.
* Afectación de las aguas superficiales: los residuos sólidos finos provenientes del área de explotación pueden dar lugar a una elevación de la capa de sedimentos en los ríos de la zona. Diques y lagunas de oxidación mal construidas o mal mantenidos, o inadecuado manejo, almacenamiento o transporte de insumos (como combustibles, lubricantes, reactivos químicos y residuos líquidos) pueden conducir a la contaminación de las aguas superficiales.
* Afectación de las aguas subterráneas o freáticas: aguas contaminadas con aceite usado, con reactivos, con sales minerales provenientes de las pilas o botaderos de productos sólidos residuales de los procesos de tratamiento, así como aguas de lluvia contaminadas con contenidos de dichos botaderos, o aguas provenientes de pilas o diques de colas, o aguas de proceso contaminadas, pueden llegar a las aguas subterráneas. Además, puede haber un descenso en los niveles de estas aguas subterráneas cuando son fuente de abastecimiento de agua fresca para operaciones de tratamiento de minerales.
* Afectación de los suelos: la MCA implica la eliminación del suelo en el área de explotación, y produce un resecamiento del suelo en la zona circundante, así como una disminución del rendimiento agrícola y agropecuario. También suele provocar hundimientos y la formación de pantanos en caso de que el nivel de las aguas subterráneas vuelva a subir. Además, provoca la inhabilitación de suelos por apilamiento de material sobrante.
* Impacto sobre la flora: la MCA implica la eliminación de la vegetación en el área de las operaciones mineras, así como una destrucción parcial o una modificación de la flora en el área circunvecina, debido a la alteración del nivel freático. También puede provocar una presión sobre los bosques existentes en el área, que pueden verse destruidos por el proceso de explotación o por la expectativa de que éste tenga lugar.
* Impacto sobre la fauna: la fauna se ve perturbada y/o ahuyentada por el ruido y la contaminación del aire y del agua, la elevación del nivel de sedimentos en los ríos. Además, la erosión de los amontonamientos de residuos estériles puede afectar particularmente la vida acuática. Puede darse también envenenamiento por reactivos residuales contenidos en aguas provenientes de la zona de explotación.
* Impacto sobre las poblaciones: la MCA puede provocar conflictos por derechos de utilización de la tierra, dar lugar al surgimiento descontrolado de asentamientos humanos ocasionando una problemática social y destruir áreas de potencial turístico. Puede provocar una disminución en el rendimiento de las labores de pescadores y agricultores debido a envenenamiento y cambios en el curso de los ríos debido a la elevación de nivel por sedimentación. Por otra parte, la MCA puede provocar un impacto económico negativo por el desplazamiento de otras actividades económicas locales actuales y /o futuras.
* Cambios en el microclima: la MCA puede causar cambios en el microclima y puede provocar una multiplicación de agentes patógenos en charcos y áreas cubiertas por aguas estancadas.
* Impacto escénico posterior a la explotación: la MCA deja profundos cráteres en el paisaje. Su eliminación puede conllevar costos tan elevados que puedan impedir la explotación misma.
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domingo, 22 de enero de 2012
¿A favor o en contra de la Minería? (1)
Tema abosolutamente controversial el de la actividad minera a cielo abierto en la Argentina. Así de controversial como complejo. Por eso no se lo puede tratar como un "Boca vs River", o caer en un mero "a favor" (empresas) o "en contra" (ecologismo). Como en toda problemática económica y social, hay que evitar el dogma. He visto, en otros casos, mucho ecologismo berreta que en nombre del medio ambiente se opone al progreso con argumentos más "emotivos" que científicos; pero también he visto un empresariado que en nombre del "progreso" daña la dignidad de las personas, produce daños irreversibles al medio ambiente y atenta contra el derecho más básico: la vida.
Por eso al encarar el tema propongo algunas reflexiones, pero en esta entrega no tengo conclusiones, es tan solo el primer avance hacia una problemática que implica: progreso económico, recaudación fiscal nacional y provincial, recursos naturales abundantes en provincias que históricamente tuvieron dificultades económicas y sociales, una cuestión de fondo de relación entre la Nación y las Provincias, y de estas con las empresas nacionales y extranjeras del rubro, así como el impacto ambiental: cuán fuerte y cuán grave sería, la legislación vigente en la materia (redactada en los 90´), y si hay o no amenazas reales contra la vida de las personas (los accidentes por su eventualidad no merecen peso importante en una ponderación como la planteada). Todos estos interrogantes deben estar presentes al pensar en el tema, para no caer en dogmatismos oscurantistas. Aquí mi primer y modesto resumen de opiniones y fundamentos.
POLIKARPO.
"Expertos en minas defienden los métodos de extracción" (www.clarin.com)
La minería produce un impacto pero eso no significa contaminación”, suelen argumentar las empresas dedicadas a extraer minerales, cuando buscan contrarrestar la férrea oposición que encuentran en los movimientos ambientalistas.
Ese “impacto”, según las empresas, está dado por las fuentes de trabajo que generan los proyectos y por el beneficio económico que representan para las provincias donde se realizan las extracciones. En cuanto a las cuantiosas críticas que recaen sobre el por la utilización del cianuro y de los grandes volúmenes de agua que requiere la actividad, las empresas despliegan su argumentación: “Tanto a nivel internacional como en la Argentina, la proporción del agua que se utiliza equivale al 3% de la que se necesita para la agricultura” , según Damián Altgelt, gerente general de la Cámara de Empresarios Mineros (CAEM). El empresario aclara que, en el caso de Famatina, la empresa canadiense en cuestión, Osisko Mining Corporation, “ni siquiera comenzó la etapa de exploración” del cerro. La minera canadiense tampoco está asociada a la cámara y no está claro si continuará, en este contexto, con el proyecto. El ingeniero Mario Capello, secretario del Colegio Argentino de Ingenieros en Minas ejemplifica la cuestión del agua: “en la provincia de San Juan, por ejemplo, hay 130 mil hectáreas bajo riego y el megaemprendimiento minero de Veladero utiliza 54 litros de agua por segundo . La misma cantidad con la que es irrigada una chacra de 54 hectáreas”, compara.
¿Cómo podemos decir que los agricultores se van a quedar sin agua? , dice. “Chile tiene 4200 emprendimientos y no se les secó ningún río”, insiste.
En cuanto al cianuro, el experto explica: “No es un problema porque está en un circuito cerrado ”, Es decir: se riega con cianuro y mucha cal para llevar el metal a un ph muy básico. El cianuro reduce el oro que pasa del estado metálico a líquido. Pero una vez que el oro se oxida (después de recibir zinc y volver al estado metálico) y es fundido, el cianuro se reacondiciona y vuelve al proceso o es denigrado con hipoclorito ”, explica.
Para la destrucción industrial del cianuro se utilizan cuatro métodos: degradación natural, oxidación química, precipitación y biodegración. El uso industrial y minero del cianuro debe ajustarse a normas estrictas, como las que aconseja el Consejo Internacional de Metales y Medio Ambiente de Canada. “ El cianuro se usa hace mas de 100 años y mostró condiciones de seguridad . No es cancerígeno. Además se mide permanentemente el estado del agua”, insiste Capello. Y destaca que, “la ley 24.585 de impacto ambiental minero es muy estricta en el caso de las emisiones permitidas”.
"Reclama la minería estabilidad para aumentar las inversiones" (www.lanacion.com.ar)
Las empresas mineras afirman que necesitan estabilidad jurídica para aumentar sus inversiones, juran que la presión tributaria que sufren es la más alta de la región y denuncian que en nombre del medio ambiente se intenta "sofocar" al sector.
En una entrevista con LA NACION, el nuevo presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Martín Dedeu, dijo que las firmas del sector están más pendientes del cambio de reglas que pueda decidir el Gobierno, que del nuevo sistema que las obliga a liquidar todas sus divisas en el país.
El cambio -antes debían liquidar el 70% de las divisas y ahora el 100%- implicará ingresos extra para el fisco por unos US$ 1350 millones, según cifras del sector.
-¿Qué opina de la estabilidad jurídica para el sector?
-Lo que es preocupante es cuando hay medidas que son disuasivas de la inversión. Cuanto mayor sea la estabilidad, mayor será el entusiasmo de las empresas por invertir en el país.
-¿Y qué medidas pueden afectar este equilibrio?
-No quiero abrir el paraguas...
-¿Pero su temor es por medidas adoptadas o por adoptar?
-Para dar un ejemplo, la baja de los subsidios parece una decisión razonable para ir a una economía previsible, aun cuando pueda afectar nuestros bolsillos en forma individual. Lo que no es sano son las sorpresas, y el diálogo es la mejor forma de no equivocarse.
-¿Qué opina del nuevo sistema de liquidación de divisas en el país para las mineras?
-En la cámara, algunas empresas están pensando en hacer algún tipo de acción, pero la cámara no es un actor legítimo para hacerlas. Cada una seguirá el camino que atienda mejor sus intereses. Sin embargo, hay que decir que la minería requiere inversiones muy importantes que no pueden ser sostenidas sólo con el patrimonio de las propias empresas, sino que requieren financiamiento de grandes consorcios del exterior y el repago de esos créditos está atado a lo producido por las exportaciones. Mucho más importante que el tema de la liquidación de divisas es lo que puede venir.
-¿A qué apunta?
-A la utilización maniquea de conceptos que no tienen nada que ver con la realidad; hay quienes, en defensa del medio ambiente, tienen posiciones muy respetables. Pero muchos otros tienen un grado de fanatismo tal que me hacen acordar a la Inquisición. La demonización no es sana. Me preocupa la campaña destinada a sofocar a la minería.
-¿Le preocupa más eso que el aumento impositivo?
-Absolutamente, aunque hay que aclarar que la presión impositiva para el sector no es baja. Es algo negativo no sólo para la empresa, sino para el país; cualquier actividad debe estar sujeta al cuidado del medio ambiente, pero hay que separar la realidad de la mentira y ser coherentes. No me parecen respetables los que atacan la minería, pero usufructúan de sus beneficios y me parece criminal apelar al temor de los sectores sociales, cuando un grupo sin rigor científico señala que la población será envenenada con cianuro, cuando esta sustancia se usa en muchísimas industrias.
-¿Qué opina de la falta de aplicación completa de la ley nacional de glaciares por el pedido de San Juan en la Justicia?
-Las leyes están para ser aplicadas, pero hay resortes jurídicos que limitan algunas leyes que no están dictadas dentro de la legalidad. La provincia de San Juan tiene su propia ley de glaciares y la propiedad del suelo es de cada provincia.
-¿Por qué existe la percepción de que pagan bajos impuestos nacionales y provinciales?
-Es equivocada; las empresas mineras pagan un canon en función del territorio que ocupan y la regalía es un pago que se paga a la provincia, pero antes de la ley de inversiones mineras, había situaciones no queribles, como el pago en especies, con minerales que las provincias terminaban vendiendo mal.
-¿Qué opina de la causa contra el Gobierno por el convenio con Chile, que, según afirman, beneficia en términos impositivos a la empresa Barrick por el proyecto de Pascua Lama?
-Hubo una discusión con Chile para determinar dónde había que cobrar los impuestos. No conozco que haya un acuerdo secreto, ni ninguna norma que pueda ser atacada como un beneficio desmesurado.
"La minería no es un demonio" (www.ieco.clarin.com)
En una entrevista grabada que Radio Contintental emitió hoy, el secretario de Medio Ambiente de la Nación, Juan José Mussi, cuestionó la protesta de los pobladores de Famatina contra el proyecto de la minera canadiense Osisko de explotar oro a cielo abierto en el cerro General Belgrano: "La minería no es un demonio (...) No es tan abarcativa ni en lo que se refiere al territorio ni a los puestos de trabajos. La ciudadanía no debe decir que no a la minería".
Mussi también precisó que la decisión no dependía de él: "Es inconstitucional que yo me ponga a opinar sobre eso. Creo que eso es resorte de otro espacio de Gobierno, la secretaría de Minería, que es la que debe responder a esto".
Sobre el posible daño ecológico de la mina, principal preocupación de los pobladores de la zona, dijo: "Si una comisión de técnicos del países de origen de las empresas (viaja y estudia), no hay de que dudar (...) Si los vecinos aprueban que la metodología que se utiliza en sus provincias (en la explotación minera) es la misma que utilizan sus inversores en sus países, no hay problema. Lo que hay que cuidar es que no seamos chanchitos de indias".
Los sectores ambientalistas vienen movilizándose desde el 2 de enero en rechazo a la minera y esta semana exigieron que la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se haga presente en el lugar. El pasado lunes, considerado el “Dia D” en que la minera canadiense Osisko debía comenzar las tareas de exploración, una multitud se congregó en una caravana hasta Alto Carrizal. Luego, en la la Casa de Gobierno de la capital riojana se concretó otra manifestación para reclamar el cese inmediato del contrato con Osisko. También hubo manifestaciones frente a la Casa de La Rioja en Buenos Aires.
Una nueva marcha, con unas 3.000 personas, tuvo lugar anoche en Famatina, cuando cobró fuerza el rumor de que podría llegar una inspección del Tribunal de Cuentas a la municipalidad de Famatina, donde el intendente Ismael Bordagaray rechazó la posibilidad de renunciar a su cargo, tal como se lo había pedido el presidente de la Empresa Minera Estatal EMSE, Héctor Durán Sabas.
"Cuando el territorio es la vida" (www.pagina12.com.ar)
Las poblaciones de Chilecito y Famatina de La Rioja están acostumbradas a mantenerse en estado de alerta para impedir el paso a la actividad minera a cielo abierto. En 2007 creyeron tener el apoyo del entonces vicegobernador Luis Beder Herrera que, una vez que logró el golpe palaciego para destituir al gobernador, mostró sus verdaderas intenciones promineras. Desde entonces no ha hecho más que borrar con el codo lo que decía en sus momentos de apoyo al movimiento asambleísta. Situación que indigna no sólo a estas poblaciones sino a un mundo por donde circulan esas famosas imágenes en forma de documental, videos, etc. Una vergüenza para la ansiada democracia del país.
Por este motivo, la pueblada que se lleva a cabo en “el corte” de Alto Carrizal, a siete kilómetros de Famatina, se empeña pacífica pero tenazmente en no dejar pasar a la Osisko Mining Corporation, la nueva empresa canadiense que aun sabiendo estas historias (dada la nacionalidad argentina de su cara visible), insiste en cumplir con un convenio que firma conociendo que no logrará la licencia social de la comunidad, necesaria para comenzar sus operaciones. La mentada licencia social la deben dar las comunidades que rodean los emprendimientos y lo establece una ley nacional y pactos internacionales que involucran instituciones de las Naciones Unidas (“responsabilidad social empresarial”).
Después de lamentables episodios de “espionaje”, de manuales de procedimientos que rozan la ilegalidad encontrados dentro de materiales olvidados por representantes de Osisko, desde el 2 de enero el pueblo de Famatina y parte de Chilecito, acompañados por cientos de personas de distintos lugares, decidió cortarles el paso al cerro Famatina. El corte se fue convirtiendo con los días en una verdadera comunidad en estado de alerta. Su finalidad tiene la contundencia de quienes saben muy bien cómo desean vivir, de quienes no creen en los recurrentes “mitos” que la actividad minera intenta instalar (desarrollo, trabajo, etc.); de quienes tienen sobradas razones para no tener expectativas positivas en relación con sus representantes provinciales.
Quieren una vida digna, quieren mantener el agua para la vida, es decir para las agriculturas de alimentos y para el consumo humano. Quieren mantener una rica cultura donde la naturaleza, magnífica por cierto, tiene un papel central. Son culturas atravesadas por una fuerte religiosidad, sincretismos de pasados indígenas y de tantas tradiciones como capas migratorias tuvo la provincia. Los dos departamentos, de Chilecito y Famatina, aun con el deterioro sufrido a partir de la política clientelar de subsidios de Carlos Menem (que se sostiene en la actualidad), mantienen una agricultura de alto valor en términos de alimentos e incluso de exportación en el caso de la vitivinicultura. Las denominamos “agriculturas de alimentos” para diferenciarlas del modelo del “agronegocio” granario y deberían constituir un pilar en el Programa Estratégico Agroalimentario. Además, confían en lograr emprendimientos turísticos de alta calidad cultural y en Famatina tienen todo a su favor: un intendente que los representa y apoya, unos paisajes únicos, unos sujetos capaces de emprender varias actividades económicas interesantes (agricultura y turismo a la vez, por ejemplo). Representan como tantas otras en el país, pequeñas ciudades de servicios alrededor de la dinámica agraria y en parte turística, donde los maestros, médicos, profesionales están inmersos en esa cultura; la gran mayoría valora esta forma de vida. Es un importante derecho social de cuarta generación: elegir comunitariamente una “política de vida”, cuidar el medio ambiente, por ejemplo.
El “corte”, ese lugar en el Alto Carrizal, es una de esas experiencias sociales que marcará la historia regional pero también la nacional. El modo en que fue creciendo, organizándose, generando energías colectivas, debates, música, así como la producción de esa vida comunitaria que desdice los principales mitos individualistas del neoliberalismo, lo convierten en un verdadero “campo de experimentación social”. Están dispuestos a permanecer allí hasta que la empresa desista. La empresa calla, su contraparte nacional dice que “entrarán sí o sí” en una formulación amenazante, y las autoridades provinciales “brillan por su ausencia”.
¿Es posible que el poder económico se enfrente a pueblos enteros con el visto bueno del estado provincial? El mínimo sentido común nos hace pensar que esto no es posible excepto por esta metáfora que alguno de los que nos dedicamos a estudiar estos temas utilizamos: la actividad extractiva devasta y erosiona territorios pero también instituciones de la democracia. Por último, la minería a cielo abierto en funcionamiento se lleva todo –oro, agua, energía, etc.– y deja muy poco al país, muy mal negocio en términos de costos y beneficios.
"No a la Minería con cianuro" (www.greenpeace.org)
El cambio en la legislación argentina facilitando las inversiones en explotaciones mineras comenzado en los años '90, sumado a la suba del precio internacional del oro ha generado un ámbito muy favorable para este tipo de emprendimientos en nuestro país. Este hecho provoca una creciente preocupación por los impactos de estas actividades sobre el medio ambiente y la sociedad.
Es en este contexto que la movilización de los vecinos de Esquel, en la provincia de Chubut, contra el proyecto de la empresa Meridian Gold ha permitido echar luz sobre éste y otros proyectos de extracción de oro que pretenden desarrollarse en la región de la cordillera de los Andes.
El proyecto de explotación de oro y plata propuesto en Esquel sería con la técnica de lixiviación de cianuro, sin embargo, el empleo de cianuro en minería está siendo cada vez más cuestionado en el mundo. La explotación de minerales por el método de lixiviación con cianuro genera grandes cavas a cielo abierto, extrayendo y emitiendo una serie de sustancias tóxicas al ambiente.
Aunque en los últimos años hayan mejorado las técnicas de minería sigue habiendo una significativa incertidumbre sobre las posibilidades reales de control y mitigación de los impactos de muchos aspectos del desarrollo minero. Los accidentes y la contaminación siguen ocurriendo y los impactos ambientales y sociales, repitiéndose como consecuencia de ello.
La minería es una actividad con una vida útil limitada. El cierre de la mina puede ocurrir cuando se agota el mineral buscado o por cuestiones económicas ajenas a la comunidad que dejan de hacer redituable el emprendimiento. Este cierre es el comienzo de una etapa de amenazas ambientales con los que se convivirá para siempre ya que las alteraciones en la roca y los residuos generados permanecerán allí por décadas o siglos. En ese momento además, desaparecen los eventuales beneficios económicos que pudo haber provocado para algún sector de la comunidad, y esto puede ocurrir antes de lo previsto.
Es mucha la información existente sobre los impactos de la minería y los riesgos asociados al uso de cianuro, si desea más información le recomendamos que consulte el informe "No todo lo que es oro brilla" (*).
(*)http://www.greenpeace.org/argentina/Global/argentina/report/2006/4/no-todo-lo-que-es-oro-brilla.pdf
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