domingo, 27 de noviembre de 2011

Inflación, subsidios y dólar se analizarán con "sintonía fina"

XVII Conferencia Anual de la UIA - Hilton Bs As.

"Subsidios, dólar, inflación", no son palabras que mencionaron los industriales, lo sorprendente fue que las dijo la Presidente de la Nación, Cristina de Kirchner. Si bien on the record los industriales suelen referirse al discurso presidencial con frases de cortesía, en esta oportunidad también en off se mostraron satisfechos.
Fluvio Pagani el titular de Arcor, poco amante de hacer declaraciones públicas, sin embargo, no dudó en calificarlo como "positivo" y resaltó que la alocución presidencial "marcó como serán sus próximos años de gestión". Apurado y tratando de evitar al periodismo Paolo Rocca, del grupo Techint, valoró también como un discurso "muy positivo".
Desde que comenzaron las medidas para el control de la compra de dólares, la primera mandataria nunca se refirió explícitamente a esta decisión del Ejecutivo. La defensa de las medidas la llevaron adelante el ministro de Economía, Amado Boudou, el titular del AFIP, Ricardo Echegaray y la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont. Cristina no tuvo problemas en hacer referencia al fuga de capitales a través del "contado con liqui" y se congració del freno creado a esa práctica: "Después de algunas reformas que hemos hecho en el Central ya no lo puede hacer nadie, pero van a encontrar seguramente desde el sector financiero alguna forma". Y conciente que encontrarán la manera de fugar divisas los amenazó al decir "estaremos atrás de ellos".
Comprensiva, la mandataria explicó que en la Argentina hay una "cultura bimonetaria" y dijo que "desde el año 1930 aproximadamente a la fecha nuestra moneda ha perdido 13 ceros. Esos 13 ceros cimientan la desconfianza de los argentinos y es la obligación de todos revertir esta historia", aseveró.
Vinculado con el tema del dólar y de los reclamos que a veces se escuchan de algunos sectores en relación a que la divisa está retrasada, Cristina les reprochó: "No me vengan a hablar de inflación, porque si yo no tengo controlada también la variable del dólar, vamos muchachos, dos más dos es cuatro y todos sabemos que terminan referenciando los precios de los bienes y de los servicios en dólares". Aunque, en otro tramo se mostró dispuesta a sentarse a conversar sobre "los grandes temas: inversión, cuestiones salariales, inflación, subsidios. Hay que comenzar a hablar y a analizar con sintonía fina".

• Subsidios


A pesar que ya han pasado más de 10 días desde el primer anuncio respecto a la eliminación de los subsidios, la primera mandataria nunca se había referido a ello, sí lo hizo en esta oportunidad cuando les reprochó a los empresarios que no se es competitivo porque "el Estado me baja los impuestos, me da exenciones fiscales, me paga subsidios o porque les pago poca plata a los trabajadores". En el entorno presidencial a nadie se le ocurría mencionar la palabra inflación. En esta oportunidad señaló que era tiempo de hablar de los "grandes temas: inversión, cuestiones salariales, inflación, subsidios, hay que comenzar a hablar y a analizar con sintonía fina".
A los empresarios les sorprendieron con agrado los distintos mensajes que envío. Coincidieron en rescatar que, por ejemplo, la eliminación de los subsidios sea un proceso de análisis caso por caso, es decir de "sintonía fina"; también que Cristina está dispuesta a corregir los "desvíos" que pudiera haber y que complican o afectan al modelo de crecimiento. Cabe señalar que los sectores industriales están muy conformes con la política industrial que implementaron los Kirchner y sólo les preocupan temas, si se quiere menores, respecto a épocas donde prácticamente no podían sobrevivir. Uno de los motivos de inquietud es el caso de los juicios laborales y el proyecto de reparto de utilidades. La primera mandataria los tranquilizó al repetirles que no está de acuerdo con que se determine por una ley el reparto de utilidades entre los trabajadores. Volvió a defender que este tema debe ser discutido en el marco de las paritarias.

Mostrándose que sigue todos los temas hizo mención a abusos de algunos hombres de negocios. Por ejemplo, una empresa que tomó créditos del Bicentenario y que luego se comprobó que compró dólares. En relación a los subsidios habló de otra gran empresa que a pesar de contar con ayuda estatal se ocupó de remitir utilidades. A juicio de la primera mandataria "estas son las cosas que tenemos que sentarnos a discutir y a hablar para hablar de inversión, para hablar de inflación".
"Nuestro modelo es de crecimiento no de metas de inflación que es lo que llevó a la destrucción de la región", afirmó y agregó: "Creemos en el crecimiento, el trabajo y la inclusión. La Argentina ha tenido una política previsible en su tipo de cambio que ha sido una de las bases del crecimiento".

Mensajes

Es conocido que a la Presidente le molesta, y mucho, que le manden mensajes a través de los diarios y lo dijo con todas las letras: "Nunca vi que nadie solucionara nada por los diarios, al contrario". Instó ante un problema a "tomar un teléfono o ir hasta la oficina del funcionario y hablar con ese funcionario".
A todos los industriales presentes les quedó claro que el vínculo con Hugo Moyano y el Ejecutivo prácticamente es nulo. En un momento dado y cuando Cristina estaba haciendo referencia al tema del reparto de utilidades dijo: "¿está el compañero secretario general de la CGT? ¿No, se fue? Bueno, seguramente les debe haber hablado de la ley de distribución de ganancias, por lo menos yo lo veo todos los días en los diarios y lo leo con mensajes hacia el Ejecutivo y hacia los dirigentes del Ejecutivo". Fue al recordarle a Moyano que los beneficios que él reclama son para los trabajadores que tienen un trabajo formal y dejó implícito que la CGT tiene una deuda pendiente: el pelear por aquellos trabajadores que está en negro. Luego le recordó a Moyano y al auditorio que ella siempre peleó por los derechos de los trabajadores y estuvo en dos oportunidades en contra de proyectos de ley de flexibilización laboral.
Un aplauso cerrado coronó la crítica presidencial a los conflictos intersindicales "cuando dos sindicatos se están tironeando los trabajadores no podemos hablar de un conflicto laboral". También cuestionó duramente que no se acate la conciliación obligatoria.
Satisfechos los industriales con el rumbo que tomará el segundo mandato de Cristina, les quedó claro que no hay incertidumbre respecto a quienes serán los ministros que la acompañen en su futuro Gabinete. Los empresarios ven con claridad que ella es la que piensa, supervisa y manda a ejecutar las medidas.

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