lunes, 24 de octubre de 2011

CRISTINAZO

 

Cristina Fernández de Kirchner se convirtió en la primera presidenta reelegida por el voto popular en la historia argentina. Su ventaja sobre el segundo es la mayor diferencia desde 1983. La estadista que gobernó sin mayorías parlamentarias, sin vicepresidente, sin marido y sin Presupuesto, envuelta en la mayor crisis mundial desde la debacle del 30´, con la más fenomenal campaña en contra de oligopolios mediáticos y corporaciones, cosechó más votos que en 2007.

 

Cristina arrasó y se convirtió en la candidata más votada desde 1983

La mandataria consiguió la reelección con casi el 54% de los votos. El socialista Hermes Binner quedó en segundo lugar, a 36 puntos de distancia. El kirchnerismo logró recuperar espacios en el Congreso y acercarse al quórum.
 
Los casi 29 millones de argentinos que protagonizaron la séptima elección presidencial desde la recuperación de la democracia dibujaron ayer un capítulo para la historia. La presidenta Cristina Fernández consiguió su reelección con un triunfo arrasador que anoche, escrutado el 85% de las votos,  le permitía cosechar el 53,61% de los sufragios y convertirse en la candidata más votada de la democracia. Con ese rotundo respaldo ciudadano, la mandataria dibujó otros dos hitos para los manuales: descontó una inédita diferencia de más de 36 puntos de su competidor inmediato, el gobernador santafesino y postulante por el Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, y dio comienzo a la tercera secuencia de un ciclo político iniciado en 2003.
La presidenta logró imponerse en todos los distritos del país a excepción, tal como sucedió en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 14 de agosto, de San Luis. Allí, Alberto Rodríguez Saá revalidó el título del liderazgo local. De las nueve provincias que hoy también fueron a las urnas para consagrar gobernador, el kirchnerismo logró imponerse en ocho, ya que en San Luis triunfó Claudio Poggi, delfín de Rodríguez Saá.
La performance en la provincia de Buenos Aires, primer distrito electoral del país, fue decisiva. En ese territorio de contrastes, la mandataria cosechaba anoche, escrutados el 82,78% de los votos, el 57,33% de los respaldos.
El triunfo de Cristina también tuvo un fuerte correlato en la elección parlamentaria –ayer se renovó la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado– ya que el FPV logró desarmar el escenario liderado por el opositor Grupo A a partir de las elecciones parlamentarias de 2009, y acercarse al quórum propio con el aporte de aliados (ver p. 10).
El nuevo reparto territorial y la recuperación del oficialismo en ambas Cámaras del Congreso diseñó un esquema de fortaleza institucional inédito. La presidenta superó dos marcas propias: la de su primera elección, en 2007, con el 47% de los votos, y el triunfo de las PASO con el 50,21 por ciento.
Esa adhesión contrastó con el escenario de crisis de la oposición. En ese lote, Binner fue el único con algo para festejar. Anoche, con el 17,04% de los votos, el santafesino quedó confirmado en el segundo puesto, proyectado para liderar un espacio del universo opositor hacia las parlamentarias de 2013.
La presidenta habló en el Hotel Intercontinental pasadas las 21:30, y luego se dirigió a una colmada Plaza de Mayo para compartir el festejo con militantes y simpatizantes. La jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió –al cierre de esta edición sumaba apenas el 1,86% de los votos, superada incluso por el 2,83 % de los votos en blanco–, el radical Ricardo Alfonsín y el ex presidente interino Eduardo Duhalde, con el 11,29% y el 5,98% de los sufragios, respectivamente, ya habían reconocido la aplastante victoria de Cristina. Todos habían apostado a un discurso de caos y peligro de hegemonía kirchnerista durante la campaña. Ni Carrió ni Duhalde -el ex mandatario hizo su peor elección- hablaron de las reiteradas promesas de retirarse de la política a partir de los pobres resultados de ayer.
Emocionada, la presidenta hizo una firme convocatoria a la unidad nacional. “Los quiero convocar a todos para que nada nos distraiga con enfrentamientos inútiles. Tenemos que pensar un país diferente. Es la continuidad de un proyecto político y de país”, subrayó. Además, descartó en forma tácita las sospechas de un proyecto de permanencia en el poder que, en las últimas semanas de campaña, alentaron sectores de la oposición. “Yo no quiero más nada”, advirtió (ver p. 4).
En la Plaza de Mayo, Cristina se dirigió especialmente a los jóvenes. “Los veo en un momento histórico, superador”, afirmó. Y subrayó: “Este gobierno trabaja por el presente, pero fundamentalmente por el futuro. Les pido a todos que dejemos de lado las vanidades personales y pequeñas para que nadie pueda arrebatarles lo que hemos conseguido.”
Acompañada por sus hijos Máximo y Florencia, y el flamante vicepresidente electo, Amado Boudou, Cristina se dio el gusto de compartir la alegría desde un escenario montado frente a  la Casa Rosada, especialmente iluminada. Casi en paralelo a los festejos del oficialismo, Rodríguez Saá –anoche sumaba el 7,92% de los votos– reconocía el triunfo de Cristina y Jorge Altamira se ubicaba por encima de Carrió con el 2,30 % de los sufragios.

La clave

Provincias. Con el triunfo del kirchnerismo ayer en Mendoza, las provincias identificadas con el FPV o gobernadores aliados suman un total de 21. Sólo tres distritos –Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires y San Luis– quedaron en manos de la oposición.

La cifra

36 puntos. Es la distancia que Cristina Fernández logró descontar de Hermes Binner. Se trata de una marca histórica desde la Ley Sáenz Peña.
La crisis de la oposición

El triunfo de Cristina Fernández en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) con el 50,24% de los votos demarcó el escenario de la elección que finalmente consagró su reelección con una marca histórica.

Salvo Hermes Binner, que logró subir del cuarto al segundo lugar, el resto de las fuerzas opositoras perdieron votos en el período de diez semanas que separó a las PASO –una experiencia inédita fruto de la Reforma Política– de la elección general.

El 14 de agosto Eduardo Duhalde logró el tercer puesto con el 12,20% de los sufragios, pero anoche el ex presidente interino apenas alcanzaba el quinto puesto con el 5,98%.
El radical Ricardo Alfonsín había quedado en las primarias en el segundo lugar con el 12,20% de los votos. Al cierre de esta edición, sumaba el 11,29 %.

Por su parte, Alberto Rodríguez Saá había sumado el 8,17% en las PASO y anoche cosechaba el 7,92%.
La jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, había caído en las PASO con el 3,22% de los votos. Ayer, su performance se ubicaba en el último puesto con el 1,86%. Jorge Altamira, del Frente de Izquierda y los Trabajadores pasó del 2,4 % de agosto al 2,30% en la elección general.

FUENTE: http://tiempo.elargentino.com/notas/cristina-arraso-y-se-convirtio-candidata-mas-votada-desde-1983

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