martes, 18 de octubre de 2011

MODELO DE DESARROLLO INSUTRIAL E INCLUSIÓN SOCIAL


DE LAS PRIMARIAS A OCTUBRE!

El aluvión de votos sentó las bases para intensificar el modelo de inclusión

El resultado electoral del pasado domingo tiene fuertes implicancias para un análisis desde el punto de vista de la economía.
No solamente porque el triunfo abrumador de Cristina Fernández de Kirchner se le ha atribuido, con acierto, a la percepción que tiene la población en general y los sectores populares en particular acerca del rumbo de la economía y de su propia situación sino también por las condiciones políticas resultantes y las oportunidades que, eventualmente, plantea para profundizar un rumbo en materia de medidas económicas.

“ES LA ECONOMÍA, ESTÚPIDO”. La famosa frase, acuñada en 1992 por James Carville, asesor de campaña de Bill Clinton, tiene plena vigencia a la hora de analizar este resultado electoral. En aquel entonces, la frase ofició de informal eslogan de la campaña opositora que buscaba derrotar al oficialista George Bush (padre) sobre la base de sortear el eje oficialista asociado al triunfo norteamericano en la Guerra Fría y los resultados de la Guerra del Golfo.
En el caso del pasado 14 de agosto, aunque no haya sido formulado explícitamente, el desempeño de la economía ha oficiado como un verdadero ancho de espadas en la campaña electoral del oficialismo.

LEJOS DE LA CRISIS. El impacto electoral de la debacle financiera internacional difícilmente sea mensurable en forma precisa. Lo cierto es que, ni los más optimistas analistas oficiales esperaban que, en estas primarias, se alcanzara superar el 50% de los sufragios como finalmente ocurriera.
Pero en la última semana y media de campaña, los titulares de los diarios estuvieron dedicados en la cobertura del derrumbe de las bolsas y la persistencia de la crisis financiera y su impacto social en Europa y los Estados Unidos. El contraste con la situación actual de la economía del país puede haber jugado un papel determinante en la definición del voto a la presidenta Cristina de amplios sectores que no habían definido su voto días previos.
Los principales candidatos de la oposición, Eduardo Duhalde y Ricardo Alfonsín, durante la campaña se abrazaron a la tesis que sostiene que en la Argentina habría “viento de cola”. Es decir que habría condiciones externas favorables y que los errores de la política económica oficial no permitirían hacer usufructo pleno de las potencialidades que plantea la situación. Los resultados parecen ratificar una percepción popular que va en el sentido inverso. Por su parte, la realidad de los países centrales dejó los planteos de la oposición girando en el vacío.
Los electores interpretaron que, en el marco de la crisis financiera internacional, la gestión de la presidenta Cristina, y su candidato a vicepresidente y ministro de Economía Amado Boudou, serían los mejores garantes de que el impacto de la crisis pueda ser amortizado en defensa de las condiciones y conquistas que, consideran, les ha otorgado este gobierno.
NÚMEROS, NO PALABRAS. La Presentación de Coyuntura de julio 2011 elaborada por la Secretaría de Política Económica del Ministerio de Economía, muestra algunos de los datos que ayudan a explicar este voto que algunos denominaron como “conservador” (en el sentido del continuismo). En definitiva, se trató precisamente de conservar conquistas.
La votación también otorga un mandato para preservarlas y profundizarlas. Durante el primer trimestre de 2011 la economía mantuvo un acelerado ritmo de crecimiento con una expansión del PBI del 9,9% interanual y llegando a un PBI per cápita de 10 mil dólares anuales.
En mayo último, el sector industrial creció un 9% con relación al mismo mes del año anterior, incluso por encima del nivel general de la economía que lo hizo en un 8,1% (EMAE mayo).
En mayo, la construcción en particular tuvo un incremento interanual del 14,8% y destacándose la denominada construcción reproductiva, aquella que está asociada con la producción y es, por lo tanto, fiel reflejo de un ciclo virtuoso de producción e inversión.
Estrechamente vinculados a estos indicadores, por supuesto, están los índices de empleo, ingresos y consumo. Durante 2010 el incremento de la remuneración neta promedio nacional fue del orden del 30,7% alcanzando la cifra de $ 4214, alrededor de 1000 dólares.
En lo que va de 2011 los salarios registrados y no registrados del sector privado se incrementaron, estimativamente, un 20% más.
Durante los primeros seis meses del año se crearon 256 mil empleos privados registrados lo que llevó al récord histórico de 7,5 millones de asalariados en el país plasmando un piso de desempleo del 7,4% y de un 5,8% de subocupación. Todos estos números claro, colaboraron para que la venta de supermercados se incrementaran un 13,8% y en los centros de compras un 10,7% interanual. En el rubro servicios la telefonía creció más de un 20%, el transporte un 8,5% y la energía un 4,7%. El consumo de nafta súper creció un 5,2% anual y la de naftas Premium un 32,4%.
Todos estos indicadores, acompañados por la evolución de las jubilaciones, el salario mínimo y la Asignación Universal por Hijo son una base firme que ayuda a explicar esa votación. Aun más, con el marco de un fuerte contraste con la situación de los Estados Unidos y Europa.

MANDATO IRREFUTABLE. Lo más destacado del resultado de la elección es, sin dudas, la gran diferencia de votos que obtuvo el oficialismo con relación a sus seguidores inmediatos. Esta nueva realidad plantea un escenario político que ofrece una enorme legitimidad capaz de despejar el terreno para profundizar el modelo con medidas de política económica que pudieran estar pendientes o que, incluso, estén bloqueadas por afectar fuertes intereses corporativos. La avalancha de votos, con todo, ha creado la fuerza social capaz de avanzar sobre esos intereses con la legitimidad necesaria.
QUÉ POLÍTICA. Con matices, economistas, dirigentes sindicales y otros especialistas, en diálogo con Tiempo Argentino, expresaron su coincidencia sobre el alcance de esta acumulación de fuerzas que cosechó el gobierno. Jorge Gággero, investigador del Cefid y miembro del Plan Fénix, aclaró cauteloso que “El eje discursivo de la campaña de la presidenta no ha sido el de profundizar el modelo. La promesa central, que no es lo mismo, fue la de continuar con las políticas generales que fueron practicadas y reparar las omisiones”.
Más allá de las medidas de distribución de riqueza y de inclusión social los especialistas consultados coincidieron en que el sector externo, la crisis mundial y la balanza comercial deben ser observadas con especial detenimiento. De hecho, según el informe oficial mencionado, el resultado financiero primario estimado para 2011 sufriría un leve descenso con relación a 2010 que, una vez abordados los pagos de intereses arrojaría un resultado financiero final negativo. Enrique Aschieri, economista de la Sociedad Internacional para el Desarrollo, aseguró que, en realidad, existe un mito sobre la economía nacional que es el de asociar, de forma mecánica, la balanza comercial con el tipo de cambio cuando en realidad “todavía hay que demostrar que las exportaciones son elásticas con relación al tipo de cambio. En realidad son manifiestamente inelásticas, la demanda no depende del tipo de cambio. Si analizamos los tipos de cambio multilaterales y bilaterales el deterioro no es tal”.
Jorge Gággero aseguró que “es central el sostenimiento de la línea de desendeudamiento entendida como la reducción del endeudamiento neto, sin descartar que, cuando se den las condiciones de tasas, no se pueda retomar el financiamiento para destinos consistentes como inversiones públicas pendientes que apunten a resolver cuellos de botella. Por ejemplo, a pesar del progreso de la inversión pública, tenemos problemas de inversiones estratégicas e infraestructura como en el sector petrolero, en los puertos y el desmantelamiento de la red ferroviaria, que pueden ser financiadas con fondos externos.”
Consultado sobre cómo abordar la suba de precios aseguró que “el problema de la inflación es multicausal y complejo. Entran cuestiones de política monetaria, cambiaria, fiscal, políticas de ingresos, cuestiones asociadas con la estructura económica y la concentración de la riqueza que influye en la puja de ingresos. Como es multicausal requiere de una batería de instrumentos. Hay que abordarlo porque genera opacidad en la planificación empresaria y asimetrías de ingresos entre los sectores populares”. Finalmente resumió que “hay que pasar del horizonte corto del día a día a la visión estratégica para lo que es central, además de mantener una macro consistente como hemos tenido desde 2003, complementarlo con las políticas productivas de largo plazo que apunten a impulsar los sectores de mayor valor agregado y ocupación de más altos salarios”.<

FUENTE: http://tiempo.elargentino.com/notas/aluvion-de-votos-sento-las-bases-para-intensificar-modelo-de-inclusion

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